enero 2, 2013

La renovación de las Salas Regionales del TEPJF. El juego de las sillas

En estos momentos está en marcha un nuevo proceso de designaciones públicas que merece ser observado: la selección de los magistrados que conformarán las cinco Salas Regionales del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (Guadalajara, Monterrey, Xalapa, Distrito Federal y Toluca).

Las Salas Regionales resuelven de manera definitiva asuntos vinculados con elecciones de senadores, diputados federales y locales y ayuntamientos; cuentan con facultades para declarar la nulidad de este tipo de elecciones o para inaplicar leyes o preceptos en materia electoral por considerarlas contrarias a la constitución, entre otras.

Cada Sala tiene jurisdicción dentro de la circunscripción plurinominal que le corresponde. Las Salas Regionales se conforman por tres magistrados cada una. A partir de la reforma de 2007 pasaron de ser temporales (sólo funcionaban durante procesos electorales federales) a permanentes. Los magistrados de las Salas Regionales duraran en su cargo nueve años. Para este proceso la renovación de las Salas Regionales será total, es decir, en marzo de 2013 termina el encargo de los quince magistrados que actualmente ocupan una posición en las cinco Salas Regionales, sin embargo, a partir de las designaciones que se realicen derivado del proceso que actualmente se lleva a cabo, comenzará un escalonamiento. Esto es, se elegirán a quince magistrados para que ocupen el cargo por periodos diferentes – tres, seis y nueve años – con el propósito de que en el futuro la renovación no sea total.

Las salas regionales tienen una relevancia no menor. La innegable judicialización de los procesos electorales, consecuencia lógica de los mecanismos establecidos en las normas en la materia para dotar de mayor certeza y legitimidad a los comicios, así como una ampliación en la garantía secundaria de los derechos políticos, hacen necesaria la consolidación de un entramado judicial especializado y eficaz que les de cauce. De la misma forma, las particularidades de la legislación electoral de cada entidad, hacen que el establecimiento de Salas abocadas sólo a resolver los asuntos de un grupo reducido de entidades aledañas sea más que pertinente. El papel que juegan las Salas Regionales como árbitro último en los comicios electorales de su circunscripción se evidencia en casos como el de Morelia, donde la Sala Regional de Toluca, resolvió s través de un controvertido análisis la anulación de la elección de alcalde para el ayuntamiento de Morelia, en ese sentido, la Sala Regional Xalapa ha declarado la nulidad de diversas elecciones en el Estado de Oaxaca las cuales se han llevado a cabo conforme a los usos y costumbres del municipio.

Por estas razones, el proceso de designación de los magistrados de estas salas, además de ocupar un espacio importante en la agenda pública, deberá –o al menos  debería- tener como objetivo que aquellos que resulten seleccionados tengan la experiencia, capacidad, trayectoria y especialización necesaria para el desempeño de sus labores.

Siguiendo lo dispuesto en los artículos 99 de la Constitución federal y 198 de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación, el proceso de designación de estos funcionarios se lleva a cabo, a grandes rasgos, de la siguiente manera: en primera instancia, la Suprema Corte de Justicia de la Nación emite un acuerdo donde se establecen los criterios de selección y la metodología por medio de la cual se seleccionará a los candidatos que conformaran las ternas que se enviarán al Senado de la República, indicando la Sala para la que se propone la terna. Ahí, en un segundo momento, los senadores tendrán quince días para votar las propuestas presentadas por la Corte, se requiere de dos terceras partes de los miembros presentes. En caso de que ninguno de los candidatos de la terna obtuviera la mayoría calificada, se devolverá a la Suprema Corte para que presente una nueva terna.

En esta ocasión, el 3 de diciembre de 2012 la Suprema Corte de Justicia hizo público un acuerdo donde se establecían los requisitos para los aspirantes, así como la metodología del proceso que se llevaría a cabo; los candidatos presentaron en un plazo de cinco días después de la publicación de dicho acuerdo, además de su documentación básica, un ensayo acerca de una sentencia en específico a partir del cual rendirán su comparecencia ante los ministros por un espacio de veinte minutos[1]. Del resultado de este proceso, se seleccionarán a los candidatos que conformarán las ternas que serán enviadas al Senado.

El miércoles 19 de diciembre de 2012 se hizo pública la lista de los candidatos que respondieron a la convocatoria realizada por el Tribunal Electoral y que en estos días deberán continuar con el procedimiento de selección arriba señalado. La lista se compone de 174 candidatos, de los cuáles sólo 27 son mujeres (es decir el 15%) y dentro de la que podemos identificar que, en su mayoría, quienes aspirarán a ocupar alguna de estas vacantes tiene ya una trayectoria no sólo en materia electoral, sino dentro de los órganos jurisdiccionales electorales.  De estos 174 aspirantes que se inscribieron para participar en el proceso de selección, y que cumplen con los requisitos legales para ser magistrados electorales, el Pleno de la Suprema Corte hará una primera depuración a fin de elegir entre 50 y 90 aspirantes, de manera que dicha lista pueda conformar las quince ternas que enviará a la Cámara de Senadores

Dentro de los perfiles que se observan en la primera lista publicada por la Suprema Corta, en primer lugar saltan, por tener ya un cierto reconocimiento en el ramo y relevancia pública, aquellos candidatos que se han desempeñado como magistrados electorales locales o consejeros estatales. Otro grupo, es aquel conformado por quienes fueron o actualmente se desempeñan como secretarios de estudio y cuenta del Tribunal Electoral, de todos los niveles; federal, regional y local, cuyos nombres pueden resultar desconocidos. Por otra parte, también encontramos candidatos que provienen de la estructura central del Tribunal Electoral, cuyo perfil es interesante por la experiencia con que cuentan en la materia.

Estos tres grupos engloban perfiles que, de manera genérica y en un análisis superficial –para este tipo de designaciones la valoración caso por caso es de vital importancia-, podrían constituir elementos positivos para conformar las Salas Regionales; los primeros debido a su previa experiencia en labores similares a la que desempeñarían como magistrados regionales; los segundos porque los secretarios de estudio y cuenta son quienes construyen la base de la argumentación que sustenta las resoluciones de estos órganos y los terceros porque han trabajado de cerca en la elaboración del entramado jurisdiccional y administrativo de la institución. En todos los casos, estos candidatos se encuentran familiarizados con la dinámica laboral y –sería lo esperado- al corriente del desarrollo de criterios de interpretación jurisdiccional del Tribunal.

Aunque no está exenta de perfiles que sólo pueden considerarse como impresentables, en general podemos señalar que la mayor parte de los candidatos cumple satisfactoriamente con los requisitos establecidos en la convocatoria. De hecho, la composición de esta lista evidencia la paulatina consolidación de la especialización electoral jurisdiccional en el país. Corresponde ahora a los ministros y sus equipos evaluar cuidadosamente cada perfil, más allá de los requisitos solicitados para la participación en el proceso, consideramos que se debe priorizar la idoneidad de cada candidato, su trayectoria y su capacidad, tanto los aspectos positivos como los notoriamente negativos de algunos candidatos, al momento de conformar las ternas que presentarán al Senado.

Asimismo, en aras de abonar en la transparencia y en la construcción de legitimidad tanto de la Suprema Corte de Justicia como del Tribunal Electoral, esperamos que este proceso, que hasta ahora no ha gozado de la relevancia y publicidad que una designación de esta envergadura merece, se lleve a cabo de forma pública y clara y que, de ser posible, esté acompañada de una fundamentación de las razones detrás de esta decisión. De los resultados de este proceso de selección dependerá en buena medida la consolidación o deconstrucción del sistema jurisdiccional electoral, la elaboración de criterios realmente garantistas que amplíen la protección de los derechos políticos de los ciudadanos y la legitimidad de una parte fundamental del sistema electoral mexicano. Vale la pena analizarlos con cuidado y seguirlos de cerca.

 

Arturo Espinosa Silis. Abogado especialista en derecho electoral. Twitter: @AESUPD

Paula Sofía Vázquez. Abogada por la UNAM. Oficial de Acceso al a Información en Article 19. Twitter: @pauletta_sofia


[1] A diferencia del proceso de designación realizado en 2009, en esta ocasión se eliminó el requisito de presentación de un examen oral y escrito por parte de los aspirantes.

Te recomendamos:

3 comentarios a “La renovación de las Salas Regionales del TEPJF. El juego de las sillas”

Comenta esta entrada

XHTML: Puedes usar estas etiquetas: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>