enero 25, 2013

¿Qué mensaje envía la Suprema Corte con la decisión Cassez?

El caso Cassez constituye incontestablemente un caso que suscita muchos comentarios, inquietudes y, en general, reacciones fuertes. Los alumnos de derecho, familiarizados con los temas de la justicia, del estado de derecho, de las garantías procesales etc., no representan una excepción, como me lo demostró un querido ex-alumno que tuvo la curiosidad de solicitar mi opinión.

Sus inquietudes pueden resumirse así: es cierto que durante el proceso hubo violaciones a los derechos humanos del acusado, pero ¿qué hay de las víctimas? Si es cierto que el debido proceso es una garantía (un valor y un objetivo) fundamental, ¿no es igual o más importante que prevalezca la justicia? ¿Qué mensaje manda la Suprema Corte de Justicia de la Nación a los demás jueces que tendrán que resolver otros casos?

Estas inquietudes deben de ser tomadas en serio. Así las tomé y las observaciones que siguen son un humilde intento para, a partir de un análisis más profundizado de algunos aspectos, transformar las inquietudes en fuentes de optimismo.

La primera observación es sobre las víctimas. Que una víctima tenga derecho a que se haga justicia, que castiguen a los culpables, que se repare el daño que han sufrido, es no solamente importante sino casi una banalidad. Lo que no es banal es quien tiene la obligación correspondiente. La respuesta es: el Estado, y en particular, los órganos encargados de ejercer la acción penal. Los acusados (presuntos inocentes) no tienen ninguna relación jurídica con las víctimas, hasta que una decisión definitiva no haya establecido (legalmente) su responsabilidad.

La verdadera pregunta, que ya muchos están formulando es: ¿quién debe pagar por esta “violación a los derechos de las víctimas”? Se trata de un caso claro de mala administración de la justicia (pero no por lo que ha hecho el pasado miércoles la SCJN, sino por todo lo que se hizo antes), y las víctimas deberían de poder reclamar una reparación al  Estado, y hasta “condenas penales” para ciertos funcionarios públicos.

Cassez, por su parte, como no se pudo probar su culpabilidad, paradójicamente comparte el estatus de víctima con las “víctimas”. Fueron violaciones distintas pero siempre se trata de violaciones. La diferencia es que en el caso de Cassez, no hay dudas sobre cual fue la violación y quienes la cometieron. En el caso de las “víctimas”, puede no haber duda sobre lo que sufrieron, pero existe más que una duda sobre el tipo de participación que tuvo Cassez. Y las “víctimas”, de todas formas, podrán concentrarse sobre otros “culpables”, dado que, creo, nadie nunca ha sostenido que Cassez fuese el cerebro y el brazo armado de una organización criminal compuesta de un solo miembro. Así que si un potencial culpable (presunto inocente) sale del juego, esto no significa que las “víctimas” se quedan sin “culpables”. Significa sólo que los culpables no pueden seleccionarse arbitrariamente, con la sola finalidad de satisfacer lo que podríamos llamar “una sed de justicia”.

Que tenga que prevalecer la justicia o el estado de derecho (representado, en este caso, en último análisis, por el debido proceso), es, como diría cualquier positivista (postura que defiende la separación entre el derecho y la moral), una opción personal. Algunos sugerirían sin embargo que si es difícil ponerse de acuerdo sobre lo que exige el estado de derecho, es casi imposible ponerse de acuerdo sobre lo que exige la justicia. Hay casos que parecen claros: fue considerado como “justo” castigar a los responsables de un genocidio (el cometido por los nazi por ejemplo), aunque haya sido violando ciertas garantías como la no retroactividad de la ley penal. Y es por supuesto injusto castigar con la pena de muerte a un inocente por un crimen que no ha cometido.

Si nos fijamos en esta última frase se vislumbra una relación entre debido proceso y justicia. ¿Como sabemos si alguien es inocente? Hay dos respuestas, una metafísica y una humana. La metafísica diría: sólo Dios lo sabe. Si descartamos esta respuesta, nos quedamos con la otra, humana: un debido proceso nos garantiza, con un margen de error ineliminable pero “soportable”, que un inocente no sea castigado por error. Pero, ¿qué pasa cuando no se respeta el debido proceso? no podemos saber si un inocente está siendo castigado por error, lo que implica que no sabemos si se esta cometiendo una injusticia. Esto significa que el costo de no respetar el debido proceso es demasiado alto en el caso en que el acusado sea de hecho inocente. Y como no se respeta el debido proceso, salvo invocar el conocimiento de Dios (sic !), es imposible (epistemológicamente imposible) afirmar que el acusado no es inocente.

De esto podemos concluir que respetar el debido proceso, en un caso penal, no solamente permite cumplir con las exigencias del estado de derecho, sino manifiestamente también con la exigencia de justicia.

Podría alguien objetar: ¿y las víctimas? Las víctimas no tienen nada que ver con esto, a menos que consideremos que castigar a alguien que no es responsable de la comisión de un crimen constituye una forma de satisfacer los derechos de las víctimas de dicho crimen. Dudo que alguien lo sostendría. En el caso Cassez, las “victimas” y Cassez son, ambas, víctimas del mal funcionamiento de la maquina policial y judicial (y de los medios de comunicación).

El mensaje que esta decisión envía para el tratamiento de los demás  casos es muy sencillo y claro. Es un mensaje garantista. Pero el mensaje garantista ya lo dieron en otros casos, no es una novedad. Los que siguen la jurisprudencia de la SCJN (y no solamente, también de algunos juzgados locales), ya se han dado cuenta del giro garantista (claro que con claro-obscuros) que está tomando la jurisprudencia en materia penal. Y se trata de un mensaje importante, en un país en donde la tendencia es no respetar las garantías procesales. ¿Habrá casos de “criminales” en libertad? Por supuesto que sí, pero me temo que tal número depende más de otros factores; corrupción, falta de capacitación de los ministerios públicos, falta de denuncia por parte de las víctimas, son, creo, los elementos que estadísticamente generan la tasa muy alta de impunidad en este país. Sospecho que el respeto del debido proceso tendría como consecuencia un aumento importante de inocentes libres, y un aumento relativamente bajo de los “culpables” en libertad (por supuesto el uso de la palabra “culpable”, fuera del contexto del debido proceso, supone tomar a préstamo una mirada “divina”, capaz de acceder a “verdades” sobre hechos, elementos psicológicos etc.).

Todos somos, cualquier sea el país en el cual vivimos, potenciales víctimas y potenciales acusados. Si pensamos que las reglas más justas (o menos injustas) son las que elaboraría un grupo de individuos en una situación hipotética (detrás de un velo de ignorancia, como lo ha teorizado el filósofo moral y político John Rawls), entonces tenemos que concluir que las reglas generales que desprenden de la postura de la SCJN, son, en último análisis, las que más satisfacen, no solamente las garantías procesales, sino también las exigencias de justicia.

 

Alberto Puppo. Profesor e investigador de tiempo completo de Derecho del ITAM.

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14 comentarios a “¿Qué mensaje envía la Suprema Corte con la decisión Cassez?”


  1. ROSS

    Y COMO DICE salvador, Para mis amigos de Derecho: del AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 517/2011, p. 143: “En definitiva, es evidente que el material probatorio en contra de la recurrente no pueden considerarse prueba de cargo válida al haber sido alcanzados por el efecto corruptor derivado de una violación a la presunción de inocencia. En este caso, dicha violación ocurrió en un doble plano, como regla de trato extraprocesal que establece la forma en la que debe ser tratado una persona acusada de un delito antes de empezar un proceso o fuera de éste; y como regla probatoria que disciplina los requisitos que han de cumplir las pruebas de cargo para considerarse válidas”. ¡Zas! Me agarran en flagrancia asesinando a mi jefe, pero como alguien me grabó con su iPhone y lo subió a YouTube; las declaraciones de mis captores, mi confesional, la pericial en criminalística, la presuncional y demás; “no pueden considerarse prueba de cargo válida al haber sido alcanzados por el efecto corruptor derivado de una violación a la presunción de inocencia”. ¿Pero dónde carajos estudiaron Leyes estos ineptos? Seguramente no fue en la Facultad De Derecho,


  2. Luis

    Ross los particulares no violamos el derecho a la presunción de inocencia, lo hacen las autoridades, como en el caso de Florence Cassez. Por eso Televisa no es responsable pero la AFI sí. Si te graban en flagrancia matando a tu jefe (que pena por él) vas a tener que pagar con algunos años de cárcel aunque alegues la vulneración a la presunción de inocencia porque esa persona con su iPhone y YouTube no son autoridades. ¿Tu estudiaste en algun facultad?


  3. Carlos

    Ross, hace usted una caracterización errónea del caso, no se dice que las pruebas son inadmisibles porque alguien grabó lo que sucedió. En este caso se grabó lo que no ocurrió, se grabó una representación, una actuación, y las pruebas derivaron de esa actuación. Además de las invalidadas por ausencia de asistencia consular.


  4. Guillermo Dorantes Yedra

    Y, las declaraciones de las víctimas?, ¿cuales contradicciones?, ¿Porqué estos argumentos hasta ahora? ¿Porque 2 de 3 ministros que votaron a favor no lo hicieron antes?, ¿cuántas mujeres con acento francés en el secuestro?, ¿la declaraciones de la pareja sentimental de Cassez?. Ya declaraste a Cassez inocente, ¿ahora?, porqué no antes?. Nexos es a mi juicio tan confiable como Milenio. No concuerdo con su valoración. Puede ser culpable pero es inocente porque el gobierno violó sus derechos, luego entonces es víctima del Estado y Ya no es secuestradora y los testimonios de las víctimas NO VALEN y su participación declarada por sus cómplices, si bien en esta ruta legal ya no es posible incorporar como prueba entonces NO SUCEDIÓ, FLORENCE NO ES SECUESTRADORA (solo dios sabe según usted y ya no será posible saber)Creo que el dictámen de la SCJN es tan doloso como el montaje de Televisa y Luna. Por cierto, con base en este dictámen, no debrían salir de prisión también los otros secuestradores?, es decir solo se violan los derechos de una extranjera los otros no porque no hay razones de estado?. Esta su argumentación (fundamentción) es tan torcida como la Ley en México.


  5. Carlos

    Señor Guillermo: Las contradicciones las encuentra en varios artículos, foros, etc. no creo que tengan que reproducir cada que se habla del tema. Los argumentos no se dan “hasta ahora” se han repetido por años, quizá usted se interesó por el tema recientemente y por eso ha visto más argumentos en los últimos días. Lo de “2 de 3 ministros que votaron a favor no lo hicieron antes” es impreciso, la ministra Sánchez Cordero y el ministro Zaldivar ya habían votado así, el tercer ministro es nuevo, es decir que no había votado así porque no había votado en absoluto al no ser antes ministro de la SCJN. El artículo no dice que sea inocente porque se violaron sus derechos, dice, como la Corte, que se violaron de tal forma sus derechos (incluido el debido proceso) que no se puede saber si es culpable o inocente y, como existe presunción de inocencia, corresponde liberarla. Sobre por qué esta determinación no liberó a las otras personas juzgadas, porque los efectos del amparo se limitan a las personas que presentan la demanda (no se lo inventó la Corte, lea usted la fracción II del artículo 107 constitucional. Con todo respeto, me parece que no es que la argumentación usada sea retorcida, sino que usted no la entendió muy bien porque no conoce todos los elementos, incluidas nociones de derecho mexicano.


  6. Lector Preocupado

    Profesor Puppo: Con todo respeto, mucho me temo que la gran mayoría de la gente, posiblemente incluyendo algunos abogados, no entiendan el término “debido proceso” tan en boga en estos días, que no es otra cosa que un anglicismo mal copiado del “due process of law” en Inglés. ¿Porqué no mejor utilizar el término “el estricto apego a la ley”, que es un término con el que creo que todos están más familiarizados, y que , por cierto es el que debe regir a todos los Jueces, incluyendo los de nuestro más alto Tribunal, al dictar sentencia. Recordemos que la equidad es el enemigo número uno de la justicia, precisamente porque atiende a otras consideraciones no estrictamente jurídicas. Para que los Jueces puedan dictar sentencias justas, es decir apegadas a la ley, deben atenerse, precisamente, a lo dispuesto por ella.


  7. Lector Preocupado

    Profesor Puppo: Con todo respeto, mucho me temo que la gran mayoría de la gente, posiblemente incluyendo algunos abogados, no entiendan el término “debido proceso” tan en boga en estos días, pero que no es otra cosa que un anglicismo mal y pobremente copiado del “due process of law” en Inglés. ¿Porqué no mejor utilizar el término “el estricto apego a la ley”, que es un término con el que creo que todos están más familiarizados, y que , por cierto, es el que debe regir a todos los Jueces, incluyendo los de nuestro más alto Tribunal, al dictar sentencia. Recordemos que la equidad es el enemigo número uno de la justicia, precisamente porque atiende a otras consideraciones no estrictamente jurídicas. Para que los Jueces puedan dictar sentencias justas, es decir apegadas a la ley, deben atenerse, precisamente, a lo dispuesto por ella.


  8. EDUARDO53

    El problema es determinar hasta que punto es aplicable el concepto de “violaciones al debido proceso”, y si las violaciones fueron de tal magnitud que impidieron la defensa, en general se habla del vídeo pero no se observa que el vídeo no se presento como prueba en el juicio, entonces como puede afectar los derechos de la acusado un elemento que no obra en el expediente, lo que se sabe es que los ministros consideraron que el vídeo condiciono la mente de los secuestrados, que ellos no identificaban a la francesa hasta que la vieron en la televisión, porque no pensar a la inversa que precisamente gracias al vídeo los secuestrados recrearon los hechos e identificaron a la francesa, hay que recordar que todos los afectados por un delito se resisten a denunciar por temor a los delincuentes, la resistencia es mayor cuando se enfrentan a sus secuestradores, de ahí las contradicciones en las declaraciones, los jueces de tres instancias valoraron los testimonios y condenaron a la francesa, alegando violaciones al debido proceso la primera sala de la Suprema Corte le concedió la libertad sin determinar su culpabilidad, no obstante los testimonios de las victimas, antes se llamaba “chicana” ahora son violaciones al debido proceso y todo con la complacencia de los enterados,


  9. Carlos

    Eduardo 53: Usted dice que el concepto de debido proceso no puede aplicarse porque el video no se usó como prueba y no obra en el expediente sino sólo aparecen en el mismo los testimonios que se derivan del video. Eso es como decir que un acto de tortura no puede evaluarse desde el debido proceso porque la tortura no obra en el expediente, sino que sólo aparece en él la confesión firmada bajo tortura. Por otra parte usted afirma que el video permitió “recrear” en la mente de las víctimas el hecho y por eso denunciaron y que el miedo es la causa de las inconsistencias, eso, me temo, lo afirma sin mayor conocimiento del caso, sin haber evaluado a las víctimas y, supongo, sin haber leído el expediente. Finalmente argumenta que debido a que tres instancias habían declarado la culpabilidad y sólo una ordenó liberar, la última está mal (e insinúa que es corrupta. Me temo que los razonamientos jurídicos se evalúan en sus términos y no por acumulación, ¿No puede ser que tres instancias evaluaron mal y la última bien? No se trata de acumular decisiones, sino de entender cómo se construyeron, para eso hay que leer esas sentencias.


  10. Alberto Puppo

    Estimado Guillermo Dorantes Yedra, decir que sólo Dios sabe, es una forma para expresar un cierto escepticismo en cuanto a la posibilidad que un proceso, penal, civil u otro, pueda establecer verdades absolutas, esto es decirnos qué pasó realmente. La verdad en el proceso depende del material probatorio y de las reglas sobre pruebas (si una prueba ilegal, por ejemplo una confesión obtenida gracias a la tortura, permite establecer la verdad de algunas proposiciones sobre los hechos, desafortunadamente para la verdad, pero afortunadamente para nuestra integridad física y psíquica, debe ser ignorada. La verdad procesal deberá construirse sin este elemento. La cuestión no es si no gusta o no. Así es, en razón de la falibilidad del conocimiento humano, de la debilidad de la voluntad humana, de la manipulabilidad de las personas jóvenes, inmaduras o incapaces.
    Inocente y culpable son conceptos muy arraigados en nuestro lenguaje, y en el discurso del derecho penal. Sin embargo no hay que olvidar que el derecho establece consecuencias jurídicas (una multa, una deducción fiscal, una beca, una pena de prisión) para ciertas conductas o hechos. Una persona es o no inocente dependiendo de lo que hace y de como ella misma lo percibe. Por ejemplo una persona que roba un pan en un restaurante de lujo para ofrecerlo a una persona hambrienta en la calle, aunque técnicamente haya cometido un robo, conducta para la cual la mayoría de los sistemas jurídicos prevé una sanción, se sentirá inocente, probablemente virtuosa, y si se consultara la opinión publica probablemente estarían de acuerdo en excluir cualquier forma de culpa.
    Hay que distinguir dos factores, una conducta que puede o no haber existido y ser o no imputable a un sujeto. Y un estado psicológico relativo a dicha conducta. El caso más sencillo sería la conducta que consiste en provocar deliberadamente la muerte de otra persona por ejemplo su esposo o su madre, siendo que esta otra persona, por ejemplo parapléjica, quiere suicidarse pero no puede hacerlo por falta de la motricidad necesaria.
    ¿Se cometió un homicidio intencional? Claro que si. Nadie podría negarlo. ¿Es culpable la persona que lo cometió? La mayoría contestaría que no. Que fue un gesto valioso, de amor, responsable, aunque arriesgado. ¿Por qué arriesgado? Porque lo que hizo, aunque moralmente virtuoso, es jurídicamente delictuoso, es un crimen de los más graves.
    ¿Culpable? ¿Inocente? Lo único que podría decirse, sin entrar en el mundo misterioso de la moral, de la psicología etc, es lo siguiente. La condenaron por homicidio. No la condenaron por homicidio. Si no la condenan significa que algo pasó, en el procedimiento penal, que no permitió probar que había cometido la conducta o que le reconocieron alguna causa de no imputabilidad o, más radicalmente, que nunca se ejerció una acción penal, por ejemplo porque nadie nunca denunció el hecho.
    ¿Inocente o culpable? Si la persona, por ejemplo, mató a su madre o esposa no por amor, sino por dinero, por supuesto sólo ella lo sabrá, y su conciencia se lo recordará toda su vida. El castigo que nos inflige nuestra propia conciencia es el más severo.
    Regresando a Cassez, ahora libre en Francia. Su conciencia la dejará o no dormir, le permitirá tener una vida feliz o la condenará a una vida infeliz, dependiendo de si es inocente o no. Ella lo sabe. Alguien podría decir que no todos tienen una conciencia que nos envía este tipo de mensaje, que existen monstruos sin corazón, sin memoria y sin conciencia. Diría que ser una persona así es la peor de las condenas, inapelable, perentoria, mucho más grave que cualquier pena de prisión, hasta más grave que la misma pena capital.
    Dejemos entonces la inocencia, la culpabilidad, la verdad y la mentira al mundo de la conciencia, de la moral y de la epistemología. Y concentremonos, cuando estamos en el mundo jurídico, en que se respeten las reglas, primeros entre todos, que las respeten los que las hacen y los que, sin hacerlas, reciben un sueldo para aplicarlas o vigilar que se apliquen.


  11. Santiago Lobato

    Yo me pregunto…¿y después de esto…qué? ¿Genaro García Luna será por lo menos citado para que dé una explicación de porque hicieron lo que hicieron? ¿El tal Palomino, al que vimos agrediendo a Vallarta en cadena nacional..que con él? ¿Serán al menos inhabilitados para que no vuelvan a ser servidores públicos, ya que por su mal desempeño una posible delincuente se anda paseando en Francia como una Diva? Ya es tiempo que haya consecuencias en la vida de los funcionarios públicos cuando hacen mal la cosas, y no que anden disfrutando de las rentas muy probablemente ,al habidas.


  12. Guillermo Dorantes Yedra

    La ley y la justicia, la vieja paradoja; habría que agregar; la política. Comenzaré por ésta última.
    Gracias a la Política:
    a) Se violó la ley al hacer Televisa el Montaje. Asimismo se impidió la presencia del cónsul.
    b) Se mantuvo una sentencia mientras duró el sexenio de FCH.
    c) Al concluir su sexenio la SCJN “cae en cuenta” de que se equivocó porque no se observó el “debido proceso”.
    d) La “corrección” no alcanza ni a TELEVISA (Loret de Mola) ni a García Luna.
    e) El cambio de dictámen de la SCJN coincide con un compromiso de EPN con el gobierno de Francia.
    La Justicia.
    Ausente para las víctimas, por causas ajenas a ellas se deja en libertad a una de las victimarias.
    La Ley (La SCJN que la interpreta y la dictamina). Como la contabilidad (interna o para efectos fiscales)sería, ¿al servicio de quién?
    El Hecho en sí es que un Poder. El Judicial, está al servicio del Ejecutivo.


  13. Hector Pacheco Moran

    Y hasta cuando será castigado Genaro García Luna, elverdadero responsable por no haber puesto a disposicion del Ministerio Publico a los probables responsables de manera inmediata como lo marca el articulo 16 constitucional.


  14. Guillermo Dorantes Yedra

    Los hechos son:
    a) Hay víctimas de un secuestro (la mujer) reconoce a Cassez entre los secuestradores.
    b) Los secuestradores son capturados “in Fragantti” incluida Cassez.
    c) Son obligados a hacer una “dramatización, ordenado por García Luna en complicidad con Televisa.
    d) Los secuestradores son condenados Cassez incluida.
    e) Francia hace de kla libertad de su connacional “un asunto de estado”.
    f)En Campaña, EPN pacta con el presidente de Francia la libertad de Cassez.
    g) La SCJ la exhonera.
    Preguntas.
    ¿Porqué Nexos hace esta justificación después del dictamen y no lo plantea antes?
    ¿Qué con Televisa y García Luna?
    ¿Qué con los derechos de las víctimas?
    ¿porqué el “debido proceso vale sólo para Cassez y no para los demás?
    Si es por la dramatización que se violan los derechos (en parte) que con quienes la instrumentaron?
    La ley y la SCJN es instrumento del poder ejecutivo así como los medios de comunicación. Esta es una muestra.

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