febrero 5, 2013

Semifinales. Hacia la designación de los magistrados de las Salas Regionales del TEPJF

Como cierta marca de vodka que presume haber sido destilado un montón de veces; después de tres procesos de depuración, la Suprema Corte ha enviado al Senado las quince ternas –tres por cada una de las Salas Regionales- de candidatos a integrar las Salas Regionales del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. Concluyendo de esta manera la primera parte de la participación –llena de asegunes y, como ya señalamos en anteriores posts aquí y aquí, de una enorme discrecionalidad- de la Corte en este proceso.

Así, el día de hoy, la Corte envió las quince ternas que pueden ser consultadas en el Diario Oficial de la Federación.

Ahora corresponde al Senado y de forma específica a su Comisión de Justicia, procesar esta última etapa que, de acuerdo con lo establecido en el artículo 198, inciso d), así como el artículo quinto transitorio del decreto publicado el 1 de julio de 2008, ambos de la de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación, da al Senado un plazo de 15 días a partir de la recepción de las ternas para analizar y discutir –esperemos que de forma pública- la idoneidad de los candidatos propuestos por la Corte y someterlas a votación del Pleno, en la que los candidatos deberán lograr el voto de las dos terceras partes.

De no ser así, la Suprema Corte tiene un plazo de tres días para enviar una nueva propuesta por cada una de las ternas rechazadas, que deberá desahogarse a más tardar cinco días después de haber sido recibida. En este caso, las ternas de esta eventual segunda vuelta se conformarán con los candidatos que ya participaron en el proceso (queda a discreción de la Corte si se tomará en cuenta la lista de 60 candidatos o la de 45), sin importar si éstos ya fueron rechazados dentro de otra terna.

Aunque el procedimiento establecido por la ley es más o menos similar al que se sigue para la designación de ministros de la Corte y magistrados de la Sala Superior del Tribunal Electoral –con los mismos vacíos legales y espacios de discrecionalidad en cuanto al establecimiento de los métodos de evaluación, por desgracia- este proceso en particular presenta características específicas que vale la pena mencionar.

En primer lugar, es la primera vez que tanto la Corte como el Senado tienen que desahogar en un solo proceso la designación de tantos funcionarios públicos, ya que en 2008 únicamente se eligieron a tres magistrados de Sala Regional faltantes y, en otros casos, como en el reciente procedimiento para la selección de ministros, únicamente se llenaron dos vacantes. Esto implica que, en el actual proceso de designación de magistrados electorales de Salas Regionales se ha tenido que seleccionar un número considerablemente mayor de aspirantes para poder conformar 15 ternas que deberán ser presentadas ante el Senado. Esto se debe a que de acuerdo con los establecido en la reforma constitucional electoral de 2007, donde se definió las Salas Regionales fuesen permanentes se determinó que sería en 2013 donde se renovarían en su totalidad las mismas, para iniciar el escalonamiento en sus posteriores renovaciones.

La renovación escalonada nos lleva al siguiente punto interesante a considerar: la determinación de la duración del cargo de cada magistrado. Para poder realizar un cambio cada tres años como lo establece la ley, es necesario que en esta ocasión que se renuevan por completo todas las Salas, de forma excepcional, un magistrado de cada Sala dure en su encargo únicamente tres años, otro seis y sólo uno de ellos complete el periodo los nueve años que señala la ley como ordinario. En este tema, corresponderá al Senado tomar esta decisión que, en nuestra opinión, debería dejarse a un sorteo, ya que los demás mecanismos que podrían explorarse tienen posibilidades de contaminar el proceso con decisiones arbitrarias o impositivas.

Por último, queda el análisis –que desconocemos si hicieron los ministros al momento de integrar las ternas- acerca de la idoneidad de cada candidato para cumplir sus funciones dentro de una Sala en específico.  Aunque sus facultades son las mismas y comparten los rasgos generales de la problemática a la que van a enfrentarse, la determinación de cada circunscripción, es decir las entidades federativas dentro de las cuales tiene jurisdicción cada una de las Salas Regionales, le marca a cada una pauta específica a seguir, determinada por las leyes electorales locales cuya aplicación tendrán que observar.

En este sentido, hemos identificado algunos temas que representan una problemática específica de cada Sala que no estaría de más que se tomaran en consideración al momento de votar la conformación de estas Salas. Recordemos que, aunque la Suprema Corte ya señaló la posible integración de cada Sala, el Senado aún tiene la posibilidad de rechazar la misma y esperar a la eventual selección de un candidato con mejores habilidades para entender la particularidad de dichos problemas.  Aquí un breve descripción de las Salas:

Sala Guadalajara -primera circunscripción- se encuentran los estados de Jalisco, Baja California, Baja California Sur, Sinaloa y Nayarit, Chihuahua, Durango y Sonora. De 1997 a la fecha la Sala ha resuelto 33,982 asuntos, principalmente juicios ciudadanos y de revisión constitucional electoral. Actualmente tiene una jurisprudencia vigente derivada de un criterio sostenido por la presente integración.

Sala Monterrey -segunda circunscripción- su jurisdicción es sobre Aguascalientes, Coahuila, Guanajuato, Nuevo León, Querétaro, San Luis Potosí, Tamaulipas, Zacatecas. En el periodo de 1997 a la fecha la Sala Monterrey ha resuelto un total de 5,973 medios de impugnación, en su mayoría juicios ciudadanos. Actualmente tiene una jurisprudencia vigente derivada de un criterio sostenido por la presente integración. En Zacatecas ya existe regulación sobre candidaturas independientes.

Sala Xalapa -tercera circunscripción- ejerce jurisdicción en Campeche, Chiapas, Oaxaca, Quintana Roo, Tabasco, Veracruz y Yucatán, entidades, la mayoría de ellas, en las que se realizan elecciones bajo el sistema de usos y costumbres. En la Sala Xalapa se han resuelto 8,603 asuntos de 1997 a la fecha, en su gran mayoría juicios ciudadanos. No cuenta con jurisprudencia. En algunas de las entidades en las que la Sala tiene jurisdicción ya se han regulado las candidaturas independientes –Quintana Roo y Yucatán-.

Sala Distrito Federal -cuarta circunscripción- le corresponde conocer respecto de asuntos del Distrito Federal, Guerrero, Morelos, Puebla y Tlaxcala. Esta Sala ha dictado sentencia en 15,478 medios de impugnación de 1997 al día de hoy, de los cuales los juicios ciudadanos constituyen el mayor número. Actualmente tiene una jurisprudencia vigente derivada de un criterio sostenido por la presente integración.

Sala Toluca -quinta circunscripción- en donde se encuentran los estados de Colima, Hidalgo, México y Michoacán. En la Sala Toluca se han resuelto 5,614 medios de impugnación a la fechan.

Lo anterior, revela ciertas características que deberían considerarse respecto del perfil de los magistrados que deben integrar cada Sala Regional, pues acorde a las peculiaridades de la legislación de las entidades federativas que integran cada circunscripción es que se presentan diferentes retos.

En general, estimamos que un reto para todas las Salas Regionales sería la generación de criterios relevantes que se puedan traducir en jurisprudencia del Tribunal Electoral, pues al ser sus sentencias de carácter definitivo[1], y contar con facultades de control constitucional, ello contribuiría a una justicia electoral con parámetros más claros. Ahora bien, como se advierte de lo señalado, la carga de trabajo en las Salas varía, en su mayoría conocen de juicios para la protección de los derechos político-electorales de los ciudadanos, sin embargo, los temas pueden no ser similares, pues en algunos casos versarán sobre candidaturas independientes y en otros usos y costumbres, a ello habría que adicionarle el contexto político que se vive al interior de cada entidad federativa.

Como puede verse, este proceso de designación ha sido complejo. La conformación de órganos judiciales claves para el buen funcionamiento del sistema electoral mexicano, cada uno con características particulares que exigen un análisis cuidadoso de los perfiles presentados en la Corte y el Senado, no es una operación menor. Al respecto, el trabajo de la Suprema Corte ha sido mediocre. Por lo menos en términos de transparencia y justificación de su selección, pues a la fecha la ciudadanía no puede conocer los perfiles de los candidatos seleccionados ni las razones que tuvieron los ministros para hacer sus elecciones en cada una de las eliminatorias. Sería óptimo que ahora el Senado marque una nueva pauta y el mecanismo por medio del cual se discuta las ternas propuestas, así como las votaciones respecto estás sean públicas. No hay que olvidar que en estos procesos de designación está en juego el fortalecimiento institucional y la construcción de legitimidad que tanto necesitan los órganos electorales.

 

Arturo Espinosa Silis. Abogado especialista en derecho electoral. Twitter: @aesupd

Paula Sofía Vázquez. Abogada por la UNAM. Oficial de Acceso al a Información en Article 19. Twitter: @pauletta_sofia


[1] Salvo aquellas que son impugnables ante la Sala Superior a través del recurso de reconsideración, siempre y cuando se cumplan los requisitos del artículo 61 de la Ley General del Sistema de Medios de Impugnación en Materia Electoral.

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