La Suprema Corte, por segundo día consecutivo, dedicó dos sesiones al análisis del caso Guardería ABC. Fiel a su costumbre, evadió en la mayor parte del debate entrar al fondo del asunto, pero tampoco se anduvo por las ramas: dejó en claro que, independientemente del sentido final de su decisión, ésta no tendrá un alcance mayor al resto de los casos donde han investigado violaciones graves de derechos. En efecto, como explicaremos a detalle a continuación, la mayoría de ministros al optar por el eufemismo “autoridades involucradas” en vez de responsables, intentó curarse en salud, adelantando que su decisión será de alcance moderado.

Ahora bien, la sesión inició nuevamente con una presentación del ponente del caso, en el que trató de dar respuestas a las observaciones planteadas por sus colegas. Zaldívar insistió en que su proyecto, al (re)pensar los alcances de la facultad de investigación, permite a la Corte desempeñarse como un ombudsman supremo. Y, en este sentido, impulsar una protección mucho más activa de los derechos fundamentales –función primordial, desde su punto de vista, de los tribunales constitucionales-. El ministro Zaldívar aclaró también que los principios consagrados en la Constitución tienen un carácter ético, moral y político –ajenos a cualquier perspectiva religiosa- que sirven de sustrato para sostener la autoridad del órgano encargado de hacer efectivo el mismo texto constitucional: la Suprema Corte de Justicia. Así, con base en estos argumentos, Arturo Zaldívar conminó a sus compañeros a abandonar la lectura limitada de la facultad de investigación, que han venido realizando en diversos precedentes, y aprovechó para lanzarle un guiño a sus compañeros: en aras de conseguir una mayoría, aceptaría aquellos cambios sugeridos a su proyecto que no cambiasen radicalmente el sentido de éste.

Después de esta exposición del ministro ponente, el debate en la Corte giró en torno a seis puntos clave. En primer lugar, se abordó el tema de la ampliación de los alcances de la facultad de investigación. Aquí, en un inicio, la posición del proyecto sólo fue apoyada por Zaldívar, Silva Meza y Sánchez Cordero. Pero, posteriormente, una vez que Zaldívar accedió a incorporar ciertas observaciones, también se sumaron Cossío Díaz y Aguilar Morales. Sin embargo, no fue suficiente para lograr una mayoría y redimensionar esta facultad de investigación.

El debate posteriormente pasó a determinar si a través de esta facultad se podían señalar autoridades responsables (como lo propuso Zaldívar) o meramente autoridades involucradas (como se estableció en el precedente del caso Oaxaca). En este punto, al percatarse de que eran insuficientes los votos para que fuese aprobada esta parte de su proyecto, Zaldívar retiró el ofrecimiento de realizar modificaciones y dijo que al perder su propuesta ésta la aprovecharía como un voto particular. Tal movimiento de Zaldívar orilló a Aguilar Morales y a Cossío Díaz a que en la votación definitiva votaran junto con la mayoría.

La suficiencia de la investigación, si la investigación de la Comisión Investigadora había cumplido con el protocolo de investigación establecido por la misma Corte, fue el siguiente punto resolutivo del día y fue aprobado por unanimidad sin mayores dificultades.

La Suprema Corte prosiguió a analizar el considerando cuarto del proyecto, referente al análisis y narrativa de los hechos. Aquí, una vez más, los ministros Zaldívar, Sánchez Cordero y Silva Meza votaron juntos. El resto de los ministros, aunque votaron en contra de la narrativa de hechos, arguyeron diferentes motivos para ubicarse en contra de este aspecto. Algunos, como Aguirre Anguiano, consideraron que la narración de los hechos no era precisamente descriptiva sino que también tenía ingredientes prescriptivos. Cossío Díaz, por su parte, señaló que había hechos que sobraban y otros que era necesario incluir. En términos generales, la mayoría criticó el abuso de adjetivos de esta narrativa, en vez de limitarse sólo a describir los hechos.

Así, una vez que se definieron los aspectos de la suficiencia investigadora y la descripción de hechos, por fin se entró al primer tema de fondo: la legalidad del esquema de subrogación de guarderías del IMSS. En un primer momento, los ministros expusieron sus puntos de vista en relación con el asunto, pero ante la insistencia del ministro Aguilar Morales sobre que, independientemente de que se considere o no ilegal a dicho esquema, no era necesario pronunciarse al respecto, se aceptó votar sobre si esto debía ser así o no. En una votación 7-4, donde la minoría se integró por Aguirre Anguiano, Luna Ramos, Valls Hernández y el propio Aguilar, el pleno determinó que para resolver el caso sí es necesario pronunciarse sobre este aspecto. En consecuencia, la legalidad del esquema de subrogación fue inmediatamente ratificada mediante una votación también 7-4, pero aquí la minoría se conformó por los ministros Cossío Díaz, Gudiño Pelayo, Silva Meza y, sorprendentemente, también por Zaldívar (quien de esta manera votó en contra de su propio proyecto).

Con todo esto, ¿cuáles se podrían señalar como los saldos del segundo día de discusión en este asunto? En primer lugar, se puede tener la certidumbre de que, pase lo que pase, el alcance de decisión de la Corte será cuando más moderada. Habrá, si acaso, un señalamiento de autoridades involucradas, pero no de responsables. Esto anuncia una decisión tímida y cuyo impacto poco contribuiría a fortalecer la protección de derechos, el señalamiento de responsables ni a apuntalar la legitimidad de la Corte. Algo más: aunque lo más probable es que Zaldívar pierda también en el resto de los puntos de su proyecto; lo cierto es que, desde ya se puede afirmar que como ministro de recién ingreso a la Corte, él ya ganó de manera contundente al proyectar la imagen de un ministro garantista y crítico. Pero tal vez esa fue su estrategia desde el inicio: no construir una mayoría alrededor de su proyecto, sino simplemente crecer ante la opinión pública.

Camilo Saavedra Herrera. Candidato a doctor en gobierno por la London School of Economics and Political Science. www.twitter.com/camilosaavedra

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