Con una votación de 63 contra 37, el Senado de Estados Unidos confirmó hace algunos días a Elena Kagan como la 112ª abogada y la 4ª mujer en la historia en formar parte de la Corte Suprema de ese país. No obtuvo una votación unánime y holgada como la que, en su momento, obtuvieron Sandra Day O´Connor (99-0) y Ruth Bader Ginsburg (96-3), ni tantos votos como los que un año antes recibió Sonia Sotomayor (68-31), pero tampoco llegó con las dificultades de su ahora colega Clarence Thomas (52-48).

Entre el día en que el presidente Obama anunció su nominación y el Senado le dio el visto bueno a ésta, transcurrieron 87 días, contra los 76 de Sandra Day O´Connor, 50 para Ruth Bader Ginsburg, 72 para Sonia Sotomayor y 106 para Clarence Thomas.

Otro dato: Elena Kagan cumplió recientemente 50 años, lo cual significa que para convertirse en el justice que más tiempo dure en el cargo, tendría que trabajar hasta el 27 de abril de 2047 aproximadamente, superando la permanencia de William O. Douglas que durante 36 años, 6 meses y 26 días fue justice de la Corte Suprema de los Estados Unidos.

Pero estos son sólo números, después de cuatro días de audiencias ante el Comité Judicial del Senado y de un abultado y complejo cuestionario por escrito, las verdaderas interrogantes sobre Kagan empiezan a surgir.

¿Será una buena justice?, Ronald Dworkin está seguro de que sí lo será, a pesar de que el influyente senador republicano Jeff Sessions se opuso recalcitrantemente a su nominación por carecer de experiencia judicial. Lo cual, para otros, fue considerado como un factor que hará que la Suprema Corte refleje la diversidad “que ha hecho grande a nuestra nación” (Partick Leahy, D.)

¿Será tan liberal como el justice Stevens a quien reemplaza? En la historia de la Corte Suprema estadounidense es posible advertir que los justices propuestos por presidentes demócratas pertenecieron al ala liberal, mientras que los justices postulados por presidentes republicanos se alinearon al bando conservador.

Lo anterior, empero, ha tenido sus matices. Eisenhower, un republicano moderado, postuló a Earl Warren, quien redactó la sentencia Brown v. Board of Education: el fallo que abatió la segregación racial en las escuelas, y a William Brennan, uno de los justices más liberales en la historia. Nixon, un republicano bastante conservador, postuló a Harry Blackmun, quien impulsó y redactó la resolución Roe v. Wade que legalizó el aborto. Ford, republicano moderado, nominó a John Paul Stevens, el justice más liberal de la Corte en la última década. Reagan, icono del partido republicano, impulsó la llegada a la Corte de Anthony Kennedy que es un liberal moderado. Bush padre, por su parte, postuló a  David Souter que resultó ser un justice liberal  moderado. En la otra cara de la moneda, está Byron White, quien fuese uno de los justices que votaron en contra de Roe v. Wade y nominado por el presidente demócrata John F. Kennedy.

Esto significa que es necesario esperar para saber si se confirman o se derrumban las expectativas, tanto del bando republicano como del demócrata, que se tienen en la ex colaboradora del gran justice Thurgood Marshall. Lo cierto es que ella misma en las audiencias prometió un sello muy personal de su desempeño en el máximo tribunal de los Estados Unidos, al señalar que “… si ustedes me confirman en esta posición, tendrán a la Justice Kagan, y no al Justice Marshall”.


Alejandro Anaya Huertas. Licenciado en Derecho (UNAM); maestro y candidato a doctor en Administración Pública (INAP).

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