Este volumen recoge los textos que se prepararon con motivo del homenaje a Rodolfo Vázquez que se celebró los días 10 y 11 de noviembre pasados, bajo los auspicios del Departamento de Derecho del Instituto Tecnológico Autónomo de México y del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México. Gracias al estilo bien definido de los autores, así como por su cuidada edición, este libro se despliega de manera clara y precisa, entre voces, géneros y temáticas. En este sentido, una presentación stricto sensu que introduzca la obra no es requerida, por lo que estas palabras serán breves y dedicadas a exponer la motivación del “estilo” de este homenaje y, en nuestra opinión, del excelente resultado que esta obra acredita.

En la primera parte del libro, así como en la entrevista que lo cierra, se encontraran testimonios elaborados por colegas, colaboradores y amigos que revelan, por una parte, una identidad casi arquetípica de Rodolfo Vázquez como profesor universitario y, por otra, su constante tendencia de abrirse al mundo mediante una participación responsable en distintas actividades con distintas cercanías a la academia: desde un trabajo sistemático en la reflexión acerca de la actividad de educar y una tarea editorial constante y vasta, hasta la participación activa en la deliberación y el impuso comprometido de causas justas en materias de bioética y derecho humanos. Rodolfo Vázquez es, ante todo, un profesor universitario, pero no sólo eso; es un pensador activo comprometido con la humanidad, con su comunidad y con la vivencia de los valores de justicia y dignidad en cada una de las personas –y quienes hemos tenido el privilegio de ser alumnos podemos atestiguarlo-. Esperamos que este homenaje quizá revele a quienes no lo conocieran con cierta profundidad este carácter multifacético ejemplar.

La segunda parte de libro, dividida a su vez en cuatro cuerpos temáticos, contiene los trabajos académicos que prepararon ex professo distintos académicos mexicanos y extranjeros para la ocasión. Naturalmente, no debe sorprender el hecho de que quienes dedicaron tanto tiempo y esfuerzo a preparar tales trabajos consideren que la obra de Rodolfo Vázquez es merecedora de ello, incluso que la mayoría de los participantes estén unidos con él por lazos de admiración, amistad y gratitud. Los homenajes, a fin de cuenta, se hacen en tributo a las personas que se valora y, normalmente, nuestros afectos siguen a nuestros valores. Ahora bien, lo que quizá no sea tan común en el género de la apología es la actitud crítica; la reflexión respecto de las ideas de otro no sólo respetuosa, sino incluso preñada de admiración, pero que sin embargo se distancia para poder pensar de manera autónoma a propósito, en torno, en contra, de las ideas de otros. Depurar conceptos, formular teorías alternativas, esgrimir argumentos y contraargumentos de manera continua y rigurosa, si otra motivación que encontrar mejores razones para tener mejores ideas es, en síntesis, la actitud crítica que constituye la identidad intelectual de Rodolfo Vázquez y que, en nuestra opinión, algunos de sus lectores, alumnos y amigos han puesto de manifiesto en este singular ejercicio de homenaje crítico.

Quizá una de las decisiones más difíciles al momento de organizar un homenaje consista en determinar su oportunidad, particularmente porque este tipo de celebraciones suele apuntar hacia el final o cierre de etapas o, incluso, de trayectorias. Sin embargo, cuando surgió la idea de organizar un homenaje a Rodolfo Vázquez – no sólo entre los firmantes, sino de manera entusiasta entre otros amigos entre los que no queremos dejar de mencionar a Roberto Gargarella y Pablo Navarro-, quedó claro desde el primer momento que la intención era radicalmente la opuesta: abrir un espacio para el mejor conocimiento del carácter multifacético de las obras de Rodolfo Vázquez, impulsar un diálogo crítico a propósito de las importantes reflexiones que ha presentado en millares de páginas y millares de clases, provocar la revitalización y la “viralización” de las ideas de uno de nuestros colegas excepcionales que, además, por encontrarse en el zenit de su trayectoria intelectual tiene todavía muchísimo a la cultura hispanoamericana tan necesitada de referentes propios. Creemos que el libro que aquí se presenta también refleja un éxito en este aspecto: es un libro interesante por su contenido y por su estilo; un libro que no sólo dice cosas agradables, sino importantes; un libro que discute, que propone, que provoca.

Aquí y aquí el resto de la obra.

Jorge Cerdio. Jefe del Departamento de Derecho del ITAM.
Pablo de Larrañaga. Investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM.
Pedro Salazar. Director e investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM