La venganza más cruel es el desprecio de toda venganza posible.
Goethe

La venganza es el manjar más sabroso condimentado en el infierno.
Scott

 

El accidente aéreo, sus causas y consecuencias

El 1º de julio de 2002 partió de Moscú el vuelo 2937 de Bashkirian Airlines, con destino a Barcelona. El avión ruso llevaba 60 pasajeros (45 de ellos, niños) y nueve tripulantes. Se trataba de un viaje escolar auspiciado, en parte, por la UNESCO, como recompensa a los excelentes resultados académicos de los estudiantes. Ese mismo día, a 2,245 kilómetros partió de Bérgamo el 611 de DHL, con destino final Bruselas, con únicamente dos tripulantes a bordo.

Cuando ambas naves se encontraban en el espacio aéreo de Überlingen (frontera entre Suiza y Alemania), a casi 10 mil metros de altitud, el avión de DHL chocó con el de Bashkirian Airlines, provocando la pérdida total de vidas de los pasajeros y los tripulantes.

kaloyevSkyguide es la compañía responsable de la seguridad aérea en Suiza y las regiones limítrofes de Alemania, Francia, Italia y Austria. Sus controladores aéreos tienen la misión de vigilar uno de los espacios aéreos más transitados y complejos de Europa. Skyguide y sus controladores, en esos momentos, eran responsables de la seguridad en los trayectos de los vuelos 2937 y 611. Cuando el controlador Peter Nielsen advirtió la proximidad entre ambas naves, avisó al avión ruso que debía descender, de 11,000, a 10,000 metros. Al hacer eso, puso al vuelo 2937 exactamente en ruta de impacto con el vuelo 611. Aparentemente, la tripulación rusa advirtió la presencia del DHL que se aproximaba, 8 segundos antes de ser embestidos, e hizo lo posible por evitar la colisión total, pero el estabilizador vertical del DHL rebanó por la mitad al de Bashkirian Airlines.

El TCAS (Traffic alert and Collision Avoidance System) es el sistema a bordo que prevé posibles colisiones entre diferentes aeronaves y funciona independientemente a los servicios de tráfico aéreo. Lo que ocurrió fue que mientras el controlador Peter Nielsen ordenaba descender a los rusos, el TCAS del avión ordenaba exactamente lo contrario. Ante la contradicción, y de acuerdo con su protocolo, los pilotos del 2937 de Bashkirian Airlines hicieron caso al controlador de Skyguide. Concomitantemente, esa noche Peter Nielsen tenía sobrecarga de trabajo; estaba a cargo, simultáneamente, de dos radares (checando 15 aviones y haciendo contacto con ellos 188 veces mientras atendía la llamada de otro avión que esperaba instrucciones para su descenso), y dejó de reparar en el monitor que estaba reportando la colisión entre el 611 y el 2937.

Tras el accidente, Peter Nielsen renunció, y tanto él como otros empleados de Skyguide fueron sometidos a proceso, por homicidio culposo. A la postre, un tribunal suizo resolvió que una “cultura de negligencia” en la compañía contribuyó al choque de los aviones en pleno vuelo. Tres gerentes de la empresa recibieron libertad condicional y a otro se le impuso una multa. Los controladores fueron absueltos.

Vitaly Kaloev y Peter Nielsen

Desde principios de 2002, Vitaly Kaloev, arquitecto oriundo de Osetia del Norte,  se encontraba trabajando, precisamente en Barcelona, donde recibiría a su esposa Svetlana y a sus dos hijos. Konstantin (10), y Diana (4), que iban a bordo del 2937. Tan pronto supo del accidente, se dirigió a Überlingen y fue de los primeros familiares en llegar a la zona del desastre. Aunque las autoridades desaconsejaban que los familiares de las víctimas participaran en la identificación de los restos, Kaloev participó, y lo primero que identificó fue un collar de perlas roto, que pertenecía a su hija Diana. Poco después encontró el cuerpo (casi intacto) de la niña, y los restos de su esposa e hijo.

Un año después, en julio de 2003, se hizo un homenaje en Überlingen donde coincidieron deudos de las víctimas, y autoridades de Skyguide. La ocasión fue aprovechada por Kaloev para pedirle al presidente de Skyguide sostener un encuentro con el controlador aéreo que estaba a cargo la noche del accidente. No recibió respuesta y recurrió a los servicios de un detective privado moscovita que le proporcionó el nombre y las coordenadas de Peter Nielsen.

El 24 de febrero de 2004, Kaloev llegó al domicilio de Nielsen, en Kloten (en las proximidades de Zúrich), tocó el timbre y fue el ex controlador aéreo quien abrió la puerta. A continuación, tras un brevísimo intercambio verbal, Kaloev le acercó al rostro fotografías de su esposa e hijos y le exigió disculpas, a lo que Nielsen reaccionó con un ademán de rechazo, que envió las 3 imágenes al suelo. Tras eso, Kaloev asegura que perdió el control y “no recordar nada más”. No recordó entonces que asesinó a Nielsen con una navaja de 14 centímetros, que le clavó 20 veces. Al día siguiente, Kaloev fue detenido en el hotel Welcome Inn.

¿Homicidio premeditado o “crimen pasional”?

La fiscalía solicitaba una pena de 12 años de prisión, al tenor de lo dispuesto por el artículo 111 del Código Penal suizo, relativo al homicidio intencional. Por su parte, la defensa argumentaba que no hubo premeditación y que se trataba de un crimen pasional cometido en estado de emoción violenta, en términos de lo previsto por el artículo 113 del mismo ordenamiento, por lo que solicitaban una pena máxima de 4 años.

En primera instancia, una corte de Zúrich dictó un fallo “salomónico”, sentenciando a Kaloev a 8 años de prisión; a medio camino entre lo solicitado, respectivamente, por la fiscalía y por la defensa. Se valoró que el acusado estaba traumatizado por la desaparición de su familia, pero se desestimó que el homicidio haya sido cometido por emoción violenta.

Ambas partes apelaron, y el asunto fue remitido al tribunal cantonal, en Zúrich, que anuló la primera sentencia, y resolvió tomar en consideración diversos factores psicológicos atenuantes, derivados del estrés post traumático de Kaloev al perder a su familia, y la emoción violenta experimentada tras el encontronazo con Peter Nielsen. También el tribunal tomó en consideración que Kaloev pidió disculpas a los hijos de su víctima, a la que consideraba responsable de la muerte de su familia. La nueva condena fue de 5 años y 3 meses de prisión. La Suprema Corte Federal ratificó el fallo, y tras haber cumplido los dos tercios de su sentencia (un año en un hospital psiquiátrico), en noviembre de 2007 recuperó su libertad y regresó a Osetia del Norte, donde aceptó la cartera de Viceministro de Obras y Arquitectura, cargo que desempeña desde enero de 2008.

Inspirada por esta historia, la banda californiana Delta Spirit compuso la canción Ballad of Vitaly, y de la que es el siguiente fragmento:

There’s no glamour in vengeance
There’s only this rule:
That the lives you lost can never come back
And the deed in return is worse than the act
(…)
He was alone
Killed a father of 3
No deed that he did could make him complete
It could have been different if only Pete said
“I’m sorry for killin’ the few joys you had”

El homicidio por emoción violenta en México

Hasta hace muy poco tiempo, la emoción violenta era una circunstancia atenuante del homicidio cometido contra cónyuges. La fórmula típica, muy apreciada por celópatas, pero que provocaba arqueos de cejas a los redactores de la Convención de Belem do Pará, y de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, entre tantos otros, rezaba así:

  • Artículo XXX.- Se reducirá hasta la mitad del mínimo y máximo de la pena de prisión prevista para el homicidio y las lesiones, a quien realice estos delitos en las circunstancias siguientes: I.- Al que en un estado de emoción violenta, por la sorpresa de encontrar a su cónyuge en el acto adulterino o en uno próximo a su consumación, prive de la vida o lesione a uno o ambos, salvo que el activo haya contribuido o aceptado la corrupción de su cónyuge; (…)

Así, varias entidades modificaron sus códigos penales, manteniendo viva a la “emoción violenta”, como atenuante de homicidio, siempre que no se trate de cónyuge, concubino o relación de hecho:

  • Estado de México: “Son circunstancias que atenúan la penalidad en el delito de homicidio y se sancionarán de la siguiente forma: (…) II. Cuando el delito se cometa bajo alguna de las siguientes circunstancias, se impondrá de cinco a veinte años de prisión y de cincuenta a trescientos días multa: a) En estado de emoción violenta; en los casos a que se refiere el artículo 242 Bis (feminicidio), no se aplicará esta atenuante” (C.P., art. 243).
  • Quintana Roo: “No podrá alegarse estado de emoción violenta, cuando se cometa contra el cónyuge, la cónyuge, la concubina, el concubinario o la persona con la que tenga o haya tenido alguna relación de hecho” (C.P., art. 90).
  • Tabasco: “El estado de emoción violenta no podrá invocarse cuando la víctima sea cónyuge, concubina, concubinario o persona que tenga o haya tenido una relación de noviazgo (C.P., art. 127).

Pero ¿cuál es la definición normativa de emoción violenta? Las entidades, en sus respectivos códigos penales, disponen:

  • Consiste en una reacción motora, circulatoria y secretoria hacia un sentimiento de gran intensidad, el cual produce una perturbación psicológica transitoria que se manifiesta a través de formas violentas de expresión, falta de razonamiento, de discernimiento y de voluntad y, como consecuencia, se atenúa la imputabilidad del agente (Campeche, 141).
  • Se origina con motivo de violencia familiar en su contra; o por conducta grave del ofendido que por sí sea seriamente ofensiva y, además, racionalmente atenúe el grado de punibilidad del sujeto activo; siempre y cuando éste no la procure dolosamente, ni dé causa para ella (Coahuila, 347).
  • Cuando exista el cambio en la personalidad de quien comete el hecho delictivo, en virtud de un estímulo externo, que altera transitoriamente el comportamiento habitual de esa persona, impidiéndole dominar sus impulsos, y lo llevan a obrar irreflexivamente, aunque sí conscientemente; por lo que se atenúa en forma considerable y transitoria la imputabilidad del agente (Chiapas, 171).
  • Cuando el sujeto activo del delito vive una intensa conmoción del ánimo que provoca un desorden del comportamiento, la pérdida del dominio de su capacidad reflexiva y la disminución de sus frenos inhibitorios, que desencadenaron el delito (Distrito Federal, 136).
  • Cuando en virtud de las circunstancias en que ocurre el delito y de las propias del agente, se halla considerablemente reducida la culpabilidad de éste, sin que exista inimputabilidad plena o imputabilidad disminuida (Morelos, 130).
  • Es motivada por alguna ofensa grave a sus sentimientos afectivos o al honor de sus padres, hijos, cónyuge o al suyo propio que las circunstancias hicieren excusables (Quintana Roo, 90).
  • Cuando en virtud de las circunstancias en que ocurre el delito y de las propias del inculpado o imputado o del pasivo o de ambos, se halle considerablemente reducida la culpabilidad del inculpado o imputado, sin que exista inimputabilidad plena o imputabilidad disminuida (Tabasco, 127).

Vitaly Kaloev, convencido de haber actuado con emoción violenta

Si bien los jueces de Zúrich encuadraron al homicidio dentro de lo previsto por el artículo 111 del Código Penal Suizo (sería falaz pensar que Kaloev portaba tremenda daga solo para limpiar sus uñas), hay un innegable aroma de emoción violenta. Provistos de las herramientas jurídicas mexicanas referidas anteriormente, regresemos a Kloten, el 24 de febrero de 2004 cuando Peter Nielsen fue asesinado por Vitaly Kaloev, que se presentó en su casa con una navaja de 14 centímetros y que, ante la reacción poco amigable y empática del ex controlador aéreo, generó en el ruso:

  • una reacción motora, circulatoria y secretoria hacia un sentimiento de gran intensidad;
  • un cambio en la personalidad que le impidió dominar sus impulsos, llevándolo a obrar irreflexivamente;
  • una intensa conmoción del ánimo;
  • un desorden del comportamiento;
  • la pérdida del dominio de su capacidad reflexiva y
  • la disminución de sus frenos inhibitorios.

Y lo mató.

En tanto, dos monumentos persisten más allá de toda polémica. Uno, de Skyguide a la memoria de las víctimas del accidente y de Peter Nielsen; el otro en Überlingen, representa en gran tamaño al collar roto de perlas que pertenecía a Diana, la pequeña hija de Vitaly Kaloev.

Alejandro Anaya Huertas. Licenciado en Derecho (UNAM); Maestro y Doctor en Administración Pública (INAP). Elabora el “Reporte sobre la Magistratura en el Mundo”; conduce el programa de televisión “Cine Debate”.