¿Qué sigue después de la muerte de Gudiño Pelayo?

La muerte del ministro José Gudiño Pelayo, más allá de la tragedia que significa para una familia y un círculo de amigos, seguramente implicará un relevante cambio en la dinámica institucional de la Suprema Corte de Justicia.

En primer lugar, con el deceso del ministro Gudiño se abre repentinamente una vacante en la máxima autoridad jurisdiccional del país. El presidente Calderón, por tanto, deberá enviar una terna de candidatos al Senado de la República, donde con mayoría calificada designará a partir de estas opciones a un nuevo ministro. Una primera cuestión: ¿Este ministro será designado sólo para concluir en noviembre de 2015 el período de Gudiño Pelayo o será elegido para un período completo de quince años? Al respecto, no existe una regla clara; sin embargo, en el año 2004, el Senado al elegir como ministro a Sergio Valls Hernández, debido a la muerte del ministro Román Palacios, determinó que su designación fuese para el período completo. Esto significa que si el Senado sigue este antecedente, el nuevo ministro será elegido para un período de quince años.

Otro aspecto: la muerte de Gudiño Pelayo sucede a unos meses del proceso de sucesión del presidente de la Corte. Lo ideal, en este sentido, es que la designación del nuevo ministro se realice antes del 3 de enero de 2011, fecha en que los ministros votarán entre sí para determinar quién de ellos fungirá como presidente de la Suprema Corte de Justicia y del Consejo de la Judicatura Federal. Esto permitiría que la Corte enfrente este proceso con su integración completa de once ministros, evitando posibles complicaciones como un empate. Sin embargo, serán interesantes también las repercusiones políticas que tendrá este cambio de ministros precisamente en el proceso de designación del presidente de la Corte. El cual se espera que sea una elección sumamente cerrada y ríspida, donde el voto de un ministro puede hacer la diferencia.

¿A quién beneficia y perjudica, entonces, en este contexto, el fallecimiento del ministro Gudiño? Es difícil saber esto con entera precisión, pues los ministros en ningún momento hacen público el sentido de su voto, ni mucho menos su intención de voto a meses de la elección; sin embargo, a partir de las especulaciones que circulan ya en el mundo jurisdiccional, se puede considerar que era muy probable que el apoyo de Gudiño Pelayo estuviese dirigido al ministro José Ramón Cossío –quien se mantiene, por cierto, en la delantera con el 37% de votos según la encuesta de El Juego de la Suprema Corte-. Lo cierto es que la muerte de Gudiño cambia las coordenadas del juego político para la elección del presidente de la Suprema Corte y, por ello, seguramente la designación del nuevo ministro estará marcada por el interés tanto del presidente Calderón como de las fuerzas políticas del Senado de impulsar a un determinado ministro como presidente de la Corte.

Por último, vale señalar que la sustitución de un ministro en mayor o menor medida propicia una nueva dinámica al momento de definir el sentido de las sentencias. Esto se debe no sólo a que cada ministro tiene una visión del derecho constitucional y de cómo se deben resolver los diversos conflictos propios de una democracia pluralista, sino también a que en un órgano colegiado de tan sólo once miembros, la personalidad, el carisma y la capacidad de persuasión de cada ministro pueden hacer la diferencia justamente al momento de construir mayorías. Esto significa, entonces, que el trágico deceso del ministro Gudiño Pelayo abre un nuevo universo de escenarios políticos e institucionales, los cuales deben ser escudriñados con especial interés por la opinión pública y la academia especializada.

El Juego de la Suprema Corte


12 comentarios en “¿Qué sigue después de la muerte de Gudiño Pelayo?

  1. Una dudad… soy abogado pero creo que esta vez si me cuestiono algo. Si toca sustituir a un Ministro de carrera judicial, es necesario que el nuevo sea de carrera o puede ser solo un abogado o funcionario destacado?…Por lo vienen a mi mente dos nombres Miguel Carbonell. Podria ser!

  2. Saúl, ¿qué nombre suena? ¿Haz escuchado algo con respecto a las negociaciones que tendrá que hacer el presidente? Es más, ¿crees que le interese al presidente poner a alguien en el puesto, o simplemente usar éste como moneda de cambio?
    ¿Tienes algunas ideas al respecto?

    Gracias, saludos.

  3. Que poco objetivos son, es curioso que en su estadística de quien va a la cabeza como candidato a Presidente de la SCJN, figure el Ministro Cossío y que en enlaces tengan al “ITAM”, siendo que no es ni por mucho una universidad como la “UNAM” o la “IBERO”; es una tristeza que un medio que solia ser serio como NEXOS, se esté convirtiendo en lo que es hoy en día.

  4. No existe una regla explícita respecto al relevo de un ministro de carrera judicial, como lo era Gudiño Pelayo, sin embargo en el interior del Poder Judicial de la Federación no ha sido de mucho agrado que se nombren ministros que no provengan de la carrera judicial, sin embargo, son los miembros de la Corte que razonan mejor y que tratan de impulsar nuevos criterios en mi opinión. Los ministros de carrera judicial suelen ser muy formalistas. Así que seguro esperan que el relevo venga de algún magistrado o consejero. Dependiendo de los intereses de Calderón me parece que puede considerarse a Tron Petit, si en cambio se propone fuera del PJF y gracias a sus servicios prestados al ejecutivo: JL Soberanes u otro conservador ultranza: nuevamente Adame Goddard. En ambos casos, terribles posibilidades. Carbonell por otra parte me parece que no puede, por ser de nacionalidad española y realmente no es tan bueno.

  5. votar por el nuevo presidente de la suprema corte es un gran papel ya que la persona que se quede electo debera asumir un gran compromiso con la nacion y asi tomar desiciones precisas que marcaran la historia de nuestro pais

  6. El deceso del Ministro Gudiño fue un hecho lamentable e inesperado, deseo que su familia y coolaboradores encuentren pronta paz.

    Por lo que se refiere a la «sucesión» es cierto, el Presidente Calderón estará próximo a mandar una terna con sus propuestas quizas pensando en perfiles de acuerdo a sus convicciones ideológicas; pudiesen repetir el Dr. Adame; merecerían repetir el Magistrado Pardo Rebolledo o el Dr. Ferrer Mac Gregror.

    Por lo que hace al Dr. Miguel Carbonell y Sánchez, es sin duda un referente obligado ya no solo en nuestro país, sino en América Latina; el mejor libro sobre Derechos Fundamentales en México es de su autoría; la apreciación sobre su nacionalidad no me parece acertada, en vista de que la Constitución es clara en sus artículos 95 fracción I, vinculado con los diversos 30 fracción II y 37 apartado A). (es decir, de una interpretación sistemática) Sin dudarlo Carbonell podría ser un excelente Ministro.

  7. Al escoger nuestro presidente en la suprema corte es para que tengamos mejoras en las tomas de desiciones de nuestro pais.

  8. El Presidente de la República convoca a todos los sectores políticos del país a actuar con honestidad y transparencia. Aun así, la bancada de su Partido, con línea tirada desde el centro de las decisiones políticas, obstruyó vehementemente la elección casi cuajada de la Ministra de la Corte de entre las mujeres propuestas en una terna. Eso es cualquier cosa menos coherencia entre discurso y acción. Los demás que cumplan, ellos: todas las libertades.

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