En uno de los mejores textos que se han escrito sobre el papel de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) en el proceso de transición democrática en México, Karina Ansolabehere clasifica las formas que adopta una Corte Suprema para conseguir legitimidad en el sistema político donde participa. Desde una metáfora de comunicación no verbal, señala que pueden seguir cuatro estrategias: 1) mirar para ser mirado 2) no mirar para ser mirado 3) mirar para no ser mirado y 4) no mirar para no ser mirado. 1  En su trabajo, la profesora Ansolabehere muestra que después de una larga tradición durante los años más estables del régimen hegemónico priísta en donde la SCJN no miraba para no ser mirado, las reformas constitucionales de 1994 y los cambios en el contexto político en México hacia un gobierno dividido, hacían que se proyectara al modelo opuesto, el de mirar para ser mirado.

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Mucha de la construcción institucional del máximo tribunal durante la Novena Época (1995-2011) se dio alrededor del objetivo de participar del sistema político para hacerse presente; la prueba más clara de esto fueron las iniciativas tomadas por los presidentes Azuela y Ortiz Mayagoitia de acercar y abrir su trabajo a la sociedad mediante estrategias como la consulta pública de 2003, la apertura del Canal Judicial en televisión por cable y la transmisión en vivo de las sesiones públicas del tribunal.2 Dentro del trabajo jurisprudencial de esos años, ejemplos como la apertura a audiencias públicas en temas de fuerte conflicto social, la promoción del uso activo de la facultad de atracción por los ministros de la Primera Sala para interpretar temas civiles o penales, mostraron una vocación del máximo tribunal de participar activamente y acrecentar su autonomía e importancia dentro del sistema político.3

Con la llegada a la presidencia del ministro Silva Meza en el año 2010, la presencia que la SCJN había ganado en los años recientes le permitió desarrollar una agenda de desarrollo jurisprudencial de derechos humanos que llevó a la SCJN a consolidarlo como el principal dentro de sus responsabilidades institucionales. Las reformas constitucionales de 2011 en materia de derechos humanos y amparo abrieron la posibilidad de un renovado trabajo en la protección de derechos humanos al interior del máximo tribunal. Con importantes limitaciones y contradicciones, durante la presidencia del ministro Silva Meza (2010-2014) se puso por vez primera el tema de los derechos el centro de la agenda del máximo tribunal. El caso Florence Cassez fue muestra de un trabajo incipiente pero constante en la búsqueda de una mejor garantía jurisdiccional de los derechos. Parecía que por fin se tomaba la estafeta de la protección de derechos humanos como un sugerente artículo lo había pedido a mediados de la década pasada.4

Sin embargo, la trayectoria ascendente en la escena política de mirar para ser mirado ha llegado a su punto de inflexión entre los años 2015 y 2016. La probable razón de esto es la elección de un presidente de la SCJN que no tiene a los derechos humanos como el tema prioritario de la agenda y la llegada de nuevos abogados para sustituir a los ministros protagonistas de la Novena Época como Silva Meza y Sánchez Cordero que tardaran algunos años en cubrir la curva de aprendizaje. Los relevos en la dirección y en las magistraturas hacen que la SCJN haya entrado en un impasse en donde no tiene claro hacia dónde va ni cuáles son sus objetivos.

El resultado más evidente de esto es que ha disminuido su presencia en el mapa político y con ello se han diluido muchos de los esfuerzos y esperanzas que se habían centrado en que fuera precisamente ella quien liderara el cambio en el país hacia un contexto de mejor protección de los derechos humanos. Varios de los indicadores que emite la misma SCJN en el portal @lex muestran el descenso drástico de su actividad, mostrándose lejana a la intensidad alcanzada en los años 2008-2009 en prácticamente todos los aspectos.5 Su descenso no es sólo cuantitativo sino cualitativo, pocos son los temas de los que se tiene presente su actividad en el año que trascurre. Del trabajo realizado existen algunos resoluciones destacadas como la declaración de inconstitucionalidad de las leyes anticorrupción en Querétaro, Chihuahua y Veracruz, el reconocimiento de las parejas homosexuales a los derechos de la seguridad social, el derecho de los hombres a recibir pensión de viudez en igualdad de condiciones o el establecimiento de algunos derechos del consumidor para los usuarios de telefonía móvil o la constitucionalidad del derecho de los menores a recibir educación sexual.

Hace falta una SCJN que participe más activamente en el sistema político, que trate los grandes temas que generan los más profundos conflictos sociales del país como son la corrupción, la violencia y las grandes desigualdades. El trabajo de casi veinte años de construcción de una SCJN autónoma y con una agenda definida debe retomarse prontamente en este contexto de relevo generacional y cambio en la dirección administrativa. La SCJN debe seguir mirando al sistema político para ser vista. Y probablemente sea responsabilidad de los ministros de más reciente ingreso tomar esa estafeta para continuar haciendo visible, presente y relevante al máximo tribunal en un sistema político urgido de contrapesos dentro de un país con un gran retraso en la protección de los derechos humanos.

Alberto Abad Suárez Avila. Investigador de Tiempo Completo IIJ-UNAM abad@unam.mx  Twitter @abadsuarez


1 Karina Ansolabehere, La política desde la justicia: Cortes Supremas, Gobierno y Democracia en Argentina y México, México, FLACSO-Fontamara, 2007.

2 Jeffrey K. Staton, Judicial Power and Strategic Communication in Mexico. New York: Cambridge University Press. 2010.

3 Alberto Abad Suárez Ávila, La protección de los Derechos Fundamentales en la Novena Época de la SCJN, Biblioteca de Derecho Procesal Constitucional, México, Porrúa, 2015.

4 Ana Laura Magaloni y Arturo Zaldívar, “El ciudadano olvidado” en Nexos, año 28, volumen XXVIII, núm. 342, junio 2006. http://www.nexos.com.mx/?p=11915

Consultar portal de Estadística Judicial http://www.internet2.scjn.gob.mx/alex/