En las elecciones intermedias de 2009 y 2015 y en las presidenciales de 2012, hubo una importante campaña “anulacionista” del voto, cuya narrativa principal consistió en hacer patente la ausencia de alternativas auténticas para la ciudadanía, la oposición al sistema de partidos, así como la incapacidad de los partidos de tomar en cuenta. O, de asumir como propios y transformar en políticas efectivas, los intereses de la mayoría.1 En respuesta a tales propuestas anulacionistas, el movimiento #NoTEAnules,2 cuyo promotor más visible fue el académico Roberto Duque Roquero, hacía hincapié en que las normas electorales en México no le dan validez al voto nulo y, por ello, anular el voto sólo beneficia a los grandes partidos que cuentan con maquinarias electorales bien aceitadas.

Tanto en una como en otra postura, el punto de partida era la voluntad ciudadana para definir qué hacer con su voto. Sin embargo, a diferencia de las elecciones anteriores, para este 1º de julio de 2018, enfrentamos un escenario en el que pueden generarse un importante número de votos nulos por error o involuntariamente debido a diversos factores que se explican a continuación. De manera general, las normas electorales3 contemplan dos supuestos en los que un voto puede considerarse como nulo: a) aquellos expresados por un elector en una boleta que depositó en la urna, sin haber marcado algún cuadro que contenga el emblema de un partido político o de una candidatura independiente o b) cuando se marquen dos o más cuadros sin existir coalición entre los partidos cuyos emblemas han sido marcados.

En este último supuesto es donde se puede presentar el mayor número de votos nulos involuntarios o por error. De acuerdo con el “Estudio muestral de las boletas electorales utilizadas en las elecciones federales de 2012”4 realizado por el entonces IFE, el común denominador en la anulación de los votos en las elecciones federales fue sin duda la confusión o equivocación por parte del electorado al momento de emitir su sufragio. Asimismo, en ese estudio se identifican dos elementos contextuales que podrían explicar el incremento en los votos nulos por error durante 2012: primero, el registro de una coalición parcial de forma diferenciada en las tres elecciones federales (presidente, diputados y senadores) que pudo haber creado confusión entre los electorales y; segundo, elecciones coincidentes en quince entidades de la República. Ambos factores no solamente se repiten en la elección del 2018, sino que su magnitud es considerablemente mayor.

Coaliciones parciales y flexibles a nivel federal

A nivel federal, todos los partidos con registro forman parte de alguna de las tres coaliciones registradas ante el INE pero ninguna de esas alianzas electorales es total. Ello implica que si bien todos los partidos que integran cada una de las coaliciones postulan a un mismo candidato presidencial, en las senadurías y diputaciones de mayoría relativa sólo participan parcialmente como se muestra en el siguiente cuadro:

Nombre de la Coalición

Partidos que la integran

Presidencia de la República

Senadurías por mayoría relativa

Diputaciones de mayoría relativa

Todos por México

PRI, PVEM, Nueva Alianza (PANAL)

Total

32 fórmulas

133 fórmulas

Coalición por México al Frente

PAN, PRD, Movimiento Ciudadano

Total

29 fórmulas

269 fórmulas

Juntos haremos historia

PT, Morena, Encuentro Social

Total

72 fórmulas

292 fórmulas

Según el estudio muestral sobre las boletas electorales al que ya se hizo mención, se advierte una mayor incidencia de voto nulo involuntario o por error en elecciones de diputados y senadores, que en las elecciones presidenciales, sobre todo tratándose de coaliciones parciales.

Por ejemplo, del universo de 300 diputados federales electos por mayoría relativa, la coalición “Todos por México” postulará en conjunto 133 fórmulas (propietario y suplente); y en los 164 distritos electorales federales restantes, cada uno de los partidos que integran esa coalición postularán candidatos propios, como es el caso de los tres distritos uninominales en Aguascalientes. Esto significa que en Aguascalientes el PRI, PVEM y PANAL postularán de manera individual fórmulas de candidatos para una diputación federal; mientras que las coaliciones “Juntos haremos historia” y la “Coalición por México al Frente” irán con sus fórmulas en alianza electoral.

Si el elector desconoce esa información, y se guía por la propaganda electoral de las coaliciones presidenciales, es posible que marque en la boleta dos o tres logos del PRI, PVEM y PANAL. En tal caso, ese voto será nulo ya que en esos distritos electorales no existe la coalición entre los partidos seleccionados. Lo mismo sucedería en el caso de la elección de senadurías por mayoría relativa en los distritos correspondientes.

Elecciones coincidentes, coaliciones y candidaturas comunes locales

Las elecciones de 2018 son las más grandes y complejas de nuestra historia porque no solamente se renuevan diputaciones federales, senadurías y la presidencia de la República, sino también gubernaturas, diputaciones locales y alcaldías. De tal manera que en 30 entidades federativas habrá proceso electoral local y a la par se elegirán los cargos federales correspondientes.

En el estudio realizado por el entonces IFE sobre las boletas electorales del 2012 se hace hincapié en los procesos electorales locales y en las elecciones federales coincidentes como factor de confusión al momento de emitir el sufragio:

… Por otra parte, en Campeche, Colima, Chiapas, Guanajuato, Guerrero, Jalisco, México, Morelos, Nuevo León, Querétaro, San Luis Potosí, Sonora, Tabasco, Yucatán y el Distrito Federal se celebraron elecciones locales para elegir distintos cargos públicos. En siete de ellos se eligió el cargo de Gobernador o Jefe de Gobierno (en el caso del Distrito Federal), en 14 se eligieron diputados locales y en los 15, autoridades municipales (o jefes delegacionales). En algunos casos, se registraron coaliciones locales constituidas de forma distinta a las registradas para la elección federal y operaron de forma diversa tanto para los cargos a elegir como para el ámbito territorial local.

Estas situaciones pudieron complicar la difusión de la información sobre cómo y por quién votar y, a su vez, causar confusión en los electores a la hora de emitir su voto en cada tipo de elección. Además de la información cruzada que recibieron los ciudadanos en 154 distritos en donde hubo diferencias en las coaliciones para diputados y senadores en las elecciones federales, en 68 de ellos también se suma la información adicional sobre las alianzas entre partidos que se formaron para contender a nivel local…5  [El resaltado es propio]

Ahora bien, en 2018 se duplica el número de elecciones concurrentes que hubo en 2012; es decir, de 15 pasamos a 30, lo cual lógicamente podría magnificar el problema de votos nulos involuntarios o por error debido a algunas diferencias entre coaliciones federales y locales. Por ejemplo, en Chiapas se registró una coalición local denominada “Todos por Chiapas”, originalmente integrada por el PRI, PVEM, PANAL y los partidos locales Podemos mover a Chiapas y Chiapas Unido. A principios de febrero el PVEM anunció su salida de la coalición, aunque al final no se concretó. En caso de que ello hubiera ocurrido, quienes hubieran marcado el logo del PVEM junto con el de otro partido habrían anulado su voto.

En Baja California Sur, el PRI y el PVEM registraron una coalición dejando fuera al PANAL. En Sonora el tribunal local dejó sin efectos la coalición PAN-PRD, por lo que de quedar firme su decisión esos partidos tendrían que postular diferentes candidatos para los cargos de elección popular.  Por otra parte, a nivel local además de las coaliciones, existen otras figuras como las candidaturas comunes, en las que dos o más partidos pueden postular candidatos en proporciones menores a los que requiere una coalición legalmente y que pueden ser atractivas para la competencia electoral.

Todo ello muestra claramente que la política nacional no siempre empata con la local y, por tal motivo, existe un amplio mosaico y variedad entre las elecciones locales y las federales. De ahí que, dada la coincidencia entre 30 procesos locales y los federales de este año, los electores no la tendrán fácil al momento de votar, si no están previamente bien informados.

Campañas de información sobre cómo votar

La anulación del voto involuntariamente o por error tiene un importante componente en el acceso a la información de la que dispone el electorado al emitir su sufragio. De ahí que resulten cruciales las estrategias que lleven a cabo las autoridades electorales para difundir información sobre cómo votar.

De acuerdo con las normas electorales, al INE le corresponde la capacitación electoral para los procesos electorales federales y locales y a los Organismos Públicos Locales (OPLES) la educación cívica en cada una de los estados o entidades federativas.6 No obstante, desde 2016, el INE coordinó con los OPLES la Estrategia Nacional de Cultura Cívica (ENCCÍVICA 2017-2023), por lo que en principio los objetivos y fines de educación cívica de todas las autoridades electorales en el país deberían estar alineadas.

El problema de la insuficiencia o falta de información disponible para el votante ante un escenario de errores al votar ya se había presentado en las elecciones de 2012. Dos semanas previas a la jornada electoral, el entonces IFE llevó a cabo una campaña de información sobre cómo votar, en cumplimiento a lo que le fue ordenado por la Sala Superior en la sentencia del recurso de apelación SUP-RAP-229/2012 en la que se razonó lo siguiente:

Emitir un voto válido implica necesariamente la existencia de un elemento volitivo por parte del sufragante a fin de que su elección no sea anulada, y además, requiere la orientación e información necesaria por parte de la autoridad administrativa electoral, respecto de la forma en que el ciudadano pueda expresar válidamente su voto en cada elección

… En ese sentido, si de conformidad con lo dispuesto en los artículos 265, 276 y 277, del Código Federal de Instituciones y procedimientos Electorales, el elector debe marcar en la boleta respectiva únicamente el cuadro correspondiente al emblema del partido político por el que sufraga, pudiendo marcar más de uno, cuando se trate de partidos políticos coaligados, siendo nulo cualquier voto emitido en forma distinta a la señalada, resulta evidente, que la autoridad administrativa electoral tiene la obligación de realizar los actos tendentes a difundir la orientación e información necesaria, clara y precisa, respecto del contenido de las boletas electorales, dado las múltiples opciones para emitir válidamente el sufragio que se han evidenciado permite la legislación electoral aplicable, a fin de evitar que se genere confusión en los electores, además de propiciar, en la medida de lo posible, la emisión del voto válido, que no sea nulificado por la autoridad electoral, ya sea administrativa o jurisdiccional, por haberse emitido en forma distinta a lo preceptuado por la ley… [El subrayado es propio]

Es decir, ante un escenario complejo, en el que hubo elecciones locales y federales concurrentes y variedad de alianzas electorales, el Tribunal Electoral consideró que era necesaria la intervención de la autoridad administrativa electoral para difundir la orientación e información necesaria para evitar la anulación del voto ciudadano. De ahí que tanto el INE como los OPLES tendrán que contemplar en su capacitación electoral, programas educación cívica y propaganda institucional, la información suficiente y diferenciada para que el electorado de cada región y estado del país esté enterado de cómo votar. Una tarea por demás ardua y complicada, cuyos resultados se verán después del 1º de julio de 2018.

Francisco Zorrilla. Maestro en derecho por la Universidad Rheinische Friedrich-Wilhelms en Bonn, Alemania, especialista en derecho constitucional por la UNAM y licenciado en derecho por el ITAM. En su ejercicio profesional ha trabajado como abogado en diversos despachos, en el entonces Instituto Federal Electoral y en el Instituto Electoral del Distrito Federal. Actualmente se desempeña como Secretario de Estudio y Cuenta del Tribunal Electoral del Distrito Federal. Twitter: @pacozorrilla


1 Ver. José A. Crespo, “Horizonte político/Voto duro vs. voto nulo”, en Excelsior, 25 de mayo de 2009, y Dresser Denise, “Mitos sobre el voto nulo”, en Reforma, 25 de mayo de 2015.

2 https://www.youtube.com/watch?v=wv-UpXHRtXQ

3 Artículo 288, párrafo segundo de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales.

4 http://bit.ly/2oMzGwA

5 Ver. IFE, Estudio muestral de las boletas electorales utilizadas en las elecciones federales de 2012: Características del voto nulo en las elecciones de Presidente, senadores y diputados, Julio de 2013, p.8.

6 Artículo 41, base V, apartado C de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y  32.1, inciso a) fracción I, y 104.1, ambos de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales