El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) dio a conocer en días pasados los resultados de la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) 2017.1 De acuerdo con ésta, 71 millones de mexicanos, que representan al 61.3% de la población de 6 años o más, eran usuarios de internet. De los cuales, 51.6 millones tenían 18 años o más,2 es decir, están en aptitud de votar en la elección del próximo 1 de julio. Se trata del 57.3% de los mexicanos en el padrón electoral y 58.1% de la lista nominal3 o, en otras palabras, casi 6 de cada 10 posibles futuros electores. Lo que se torna todavía más revelador si se toma en cuenta su comportamiento a lo largo del tiempo como se muestra en la gráfica de enseguida: en 2006, 11.9 millones de mexicanos de 18 años o más eran usuarios de Internet, apenas el 16.7% del padrón electoral y la lista nominal de dicho año; para 2012, la cifra aumentó a 26.3 millones de usuarios que representaban el 31.1% y el 33.1% del padrón electoral y la lista nominal respectivamente.

Aunado a lo anterior, la ENDUTIH 2017 también revela que 96% de los usuarios de Internet lo utiliza para obtener información y 76% para acceder a redes sociales. Los jóvenes son quienes más lo usan con un alcance de 83% para las personas de entre 18 a 34 años y el 86% de sus usuarios se ubican en el área urbana del país.  Lo que pase en Internet y, en particular en las redes sociales, tendrá entonces muy probablemente efectos en el proceso electoral en curso y sus resultados, por lo que es fundamental que se tomen medidas al respecto.

El caso es importante no sólo por su magnitud, sino también por el impacto que derivado de esto tiene y puede tener en el funcionamiento de las democracias y muy en especial en las democracias incipientes como la nuestra. La experiencia de otras latitudes en esta materia es, por decir lo menos, inquietante. Está ampliamente documentada la intervención de Rusia en las elecciones presidenciales norteamericanas a través de las redes sociales. Los gigantes de Internet como Facebook, Google y Twitter han tenido que rendir testimonio sobre el tema ante los comités de las Cámaras de Senadores y Representantes de los Estados Unidos.4

Facebook, por ejemplo, ha aceptado que más de 126 millones de personas fueron alcanzadas por la publicidad contratada por la denominada Agencia de Investigación de Internet de origen en Rusia.5 Twitter, por su parte, informó que identificaron 3,814 cuentas vinculadas con la misma Agencia, las que emitieron 175 mil “tuits” que significaron el 8.4% de los mensajes relacionados con la campaña presidencial norteamericana.6

Hace apenas un mes los directores de Inteligencia Nacional, del FBI y de la CIA, todos de Estados Unidos, advirtieron de la intervención rusa en las elecciones legislativas norteamericanas de este año mediante el uso de propaganda falsa en las redes sociales.7 Inclusive 13 personas y 3 compañías han sido formalmente acusadas por el Departamento de Justicia Estadounidense, por el diseño de una red para subvertir las elecciones presidenciales de 2016, promover la discordia, socavar el respaldo público a la democracia y apoyar al ahora presidente de dicha nación.8

En México, el tema apenas ha merecido unas cuentas menciones en la prensa y nulos comentarios de las autoridades pese a las advertencias del Secretario de Estado Norteamericano en su visita al país del pasado 1º de febrero. Lo que ha llevado a poner en duda la capacidad de nuestras autoridades para dar una respuesta adecuada.9

Pese a las evidencias de los peligros asociados al uso de Internet y las redes sociales para incidir en los procesos electorales en otras latitudes y la posibilidad de que así suceda en México, las autoridades mantienen una gran pasividad y en los pocos casos en que hay algún tipo de acción, éstas parecen bastante fuera de lugar. La excepción sería el convenio firmado entre el Instituto Nacional Electoral (INE) y Facebook para el proceso electoral en curso, por el que la empresa de redes sociales se compromete a desarrollar materiales para que las personas detecten información de “baja calidad” en Internet, habilitar un espacio en la feria de medios del INE durante la jornada electoral y ofrecer información sobre el volumen de conversación electoral en su plataforma.10

Lo mismo que el criterio todavía vigente del Tribunal Electoral del Poder judicial de la Federación en la Jurisprudencia 19/2016, donde se afirma que “…las redes sociales son un medio que posibilita un ejercicio más democrático, abierto, plural y expansivo de la libertad de expresión, lo que provoca que la postura que se adopte en torno a cualquier medida que pueda impactarlas, deba estar orientada, en principio, a salvaguardar la libre y genuina interacción entre los usuarios, como parte de su derecho humano a la libertad de expresión, para lo cual, resulta indispensable remover potenciales limitaciones sobre el involucramiento cívico y político de la ciudadanía a través de internet”.

Es ineludible que nuestras autoridades electorales tomen conciencia de lo que está pasando con Internet y las redes sociales en los procesos electorales alrededor del mundo, para que así estén preparadas ante los desafíos que esto implica. La autorregulación de los gigantes de las redes sociales o la preminencia del principio de libertad son fruto de visiones del pasado sobre el uso de Internet, las posibilidades que se abren vía la fiscalización de las campañas electorales son múltiples y abarcan, para empezar, que se transparenten los montos y nombres de quienes contratan publicidad política en las redes sociales más allá de los propios candidatos. El reto no es menor, pero por el bien de nuestra democracia es de esperarse que nuestras autoridades tomen acciones urgentes en dicha dirección.

Mauricio CalcaneoEstudiante del doctorado en Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.


1 Véase comunicado de prensa disponible en aquí.

2 Véase los resultados de la encuesta por grupo de edad aquí.

3 Las cifras sobre el padrón electoral y la lista nominal están disponibles aquí.

4 Véase la reseña de las audiencias.

5 Información disponible en “Russian Influence Reached 126 Million Through Facebook Alone”, en The New York Times.

6 Consúltese el comunicado correspondiente en el blog de Twitter.

7 Los detalles de la audiencia se encuentran en “Russia Sees Midterm Elections as Chance to Sow Fresh Discord, Intelligence Chiefs Warn”.

8 Véase “13 Russians Indicted as Mueller Reveals Effort to Aid Trump Campaign”.

9 Por ejemplo “Are Mexico’s Elections Russia’s Next Target?”-

10 Consúltese “Facebook e INE anuncian colaboración para elecciones”.