El 13 de abril de 2018, tras una semana de intensos debates en el Consejo de Seguridad de la ONU (CSONU) y ante la imposibilidad de llegar a un acuerdo, los gobiernos de los Estados Unidos de América, Reino Unido y Francia, iniciaron una campaña de ataques en tres locaciones militares dentro de la república Árabe Siria, en respuesta al presunto uso de armas químicas por parte del gobierno de Bashar al-Assad en la ciudad de Douma el pasado sábado 7 de abril.1 Además de las profundas implicaciones políticas, esta decisión conlleva importantes consecuencias jurídicas que deben ser tomadas en cuenta, valoradas y reconocidas.

Independientemente de los procesos internos de estos países relativos a la autorización de la movilización de sus respectivas fuerzas armadas, para determinar la legalidad en el plano internacional de las medidas bélicas recientemente adoptadas es necesario someterlas a prueba respecto de las reglas del derecho internacional aplicables al uso de la fuerza o ius ad bellum.

Primero, es necesario conocer los argumentos esgrimidos para justificar sus acciones desde un punto de vista jurídico. De conformidad con los posicionamientos oficiales presentados por los gobiernos de las tres naciones referidas, el reciente ataque armado busca detener el uso de armas químicas en Siria y enviar una señal a la comunidad internacional en cuanto a que el uso de este tipo de armas no puede quedar impune.2 Sin embargo, ninguno de ellos hace referencia, ni invoca regla alguna, de derecho internacional ya sea de carácter general o particular.

Es cierto que el uso de armas químicas está prohibido en derecho internacional mediante la Convención sobre la Prohibición del Desarrollo, la Producción, el Almacenamiento y el Empleo de Armas Químicas y sobre su Destrucción, cuya entrada en vigor para Siria se concretó el 14 de octubre de 2013, fruto de la presión política ejercida después del ataque con este tipo de armamento en Ghouta, el 21 de agosto de 2013 . Sin duda, el uso de armas químicas constituye una amenaza grave a la paz y a la seguridad internacional que no debe quedar impune. Inclusive, se puede argumentar que el uso de este tipo de armamento constituye un crimen de guerra, tanto en conflictos internacionales como no internacionales, al ser contrario al derecho internacional humanitario,3 que es el cuerpo normativo que establece las reglas aplicables en tiempos de guerra (también llamado ius in bello).

El reciente presunto uso de armas químicas en Douma desafortunadamente no es el primer incidente involucrando con este tipo de armas en el contexto del conflicto en Siria, el cual se ha prolongado ya por más de ocho años. De hecho, el 7 de agosto de 2015, el CSONU adoptó su resolución 2235 (2015) mediante la cual estableció un mecanismo conjunto entre la ONU y la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ), conocido como “JIM” por sus siglas en inglés, a fin de investigar estos incidentes. En su informe, del 24 de agosto de 2016, el JIM presentó su análisis sobre el uso de armas químicas, indicando que estas habían sido utilizadas no sólo por el gobierno sirio sino también por otros actores no estatales involucrados en conflicto,4 evidenciando así la complejidad de la guerra en Siria y la recolección de pruebas en el terreno.

El mandato del JIM fue renovado por un año, mediante la resolución 2319 (2016) del CSONU, adoptada el 17 de noviembre de 2016. Sin embargo, tras la conclusión del periodo establecido en esa resolución, desde el 24 de octubre de 2017, el CSONU ha sido incapaz de renovar su mandato.5 En este contexto, donde el JIM se encuentra inoperante y tras un nuevo incidente involucrando armas químicas, se da el anuncio del recurso al uso de la fuerza por parte de EUA, Reino Unido y Francia.

Aun cuando el uso de armas químicas está prohibido en el derecho internacional, ello no conlleva una autorización implícita al recurso de la fuerza armada como respuesta. Desde 1945, la prohibición de la amenaza o el uso de la fuerza en las relaciones internacionales quedaron consagradas como uno de los principios del derecho internacional6 , el cual ha sido reconocido como derecho internacional consuetudinario por la Corte Internacional de Justicia,7 principal órgano judicial de la ONU. Así, sólo existen dos excepciones frente a tal prohibición, ambas recogidas en el Capítulo VII de la Carta de la ONU: la autorización del uso de la fuerza por parte del CSONU, mediante acciones que sean necesarias para mantener o restablecer la paz y la seguridad internacionales,8 comúnmente conocido como el sistema de seguridad colectiva y; por otra parte, el derecho inmanente a la legítima defensa en caso de ataque armado contra un Miembro de las Naciones Unidas.9 Cualquier uso de la fuerza contrario a estas reglas constituye un acto de agresión. En este sentido, en su resolución 3314 (XXIX), la Asamblea General definió agresión como el “uso de la fuerza armada por un Estado contra la soberanía, la integridad territorial o la independencia política de otro Estado, o en cualquier otra forma incompatible con la Carta de las Naciones Unidas”, e incluyó como acto de agresión dentro de su definición el “bombardeo, por las fuerzas armadas de un Estado, del territorio de otro Estado, o el empleo de cualesquiera armas por un Estado contra el territorio de otro Estado”.10 Esta misma definición ha sido recogida en el artículo 8 bis del Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional,11 del cual Francia y Reino Unido son Estados parte, cuya jurisdicción sobre dicho crimen fue activada en diciembre pasado.12

Actualmente, no existe una regla permisiva de derecho internacional respecto del uso de la fuerza que justifique acciones unilaterales, inclusive en el contexto de las llamadas “intervenciones humanitarias”.13 Igualmente bajo la doctrina sobre la “responsabilidad de proteger”, la propia Asamblea General de la ONU, en la Cumbre Mundial de 2005, refrendó por consenso este sistema normativo al señalar que la comunidad internacional está dispuesta “a adoptar medidas colectivas, de manera oportuna y decisiva, por medio del Consejo de Seguridad, de conformidad con la Carta, incluido su Capítulo VII, en cada caso concreto y en colaboración con las organizaciones regionales pertinentes cuando proceda, si los medios pacíficos resultan inadecuados y es evidente que las autoridades nacionales no protegen a su población del genocidio, los crímenes de guerra, la depuración étnica y los crímenes de lesa humanidad.”14 [Énfasis agregado]. En casos extremos, como la crisis en la península de Corea al principio de los años 50, ante una parálisis del CSONU en plena guerra fría, la propia Asamblea General se erigió como el órgano pertinente para involucrarse en cuestiones de paz y seguridad, incluido el uso de la fuerza, mediante el mecanismo conocido como “Unión Pro Paz”.15

Por tanto, el hecho que el uso de armas químicas esté prohibido en el derecho internacional y constituya un crimen de guerra, no representa una derogación de las normas contenidas en la Carta de la ONU. No obstante, lo cierto también es que si se argumenta que la prohibición del uso de armas químicas per se implica una autorización para evitar su uso, incluso de manera unilateral en caso de ser necesario, esto sería contrario al derecho internacional puesto que el artículo 103 de la Carta establece que “…en caso de conflicto entre las obligaciones contraídas por los Miembros de las Naciones Unidas en virtud de la presente Carta y sus obligaciones contraídas en virtud de cualquier otro convenio internacional, prevalecerán las obligaciones impuestas por la presente Carta.”16 [Énfasis agregado].

Por estos motivos, la intervención unilateral militar de EUA, Reino Unido y Francia en Siria, sin importar su dimensión, duración e intensidad, es violatoria de la Carta de las Naciones Unidas, contraria al derecho internacional y constituye un acto de agresión.

Esto de ninguna manera implica que el uso de armas químicas en Siria sea legal o legítimo, ni que siga siendo imperante buscar soluciones políticas a esta crisis. Por el contrario, sigue siendo un acto criminal atroz, sin justificación en ninguna circunstancia. No obstante, una violación al derecho internacional no puede ser contrarrestada con otra. Como lo dijo el Secretario General de la ONU en el debate del CSONU del 14 de abril, “…en asuntos que involucren la paz y seguridad internacionales, los Estados Miembros deben actuar de manera consistente con la Carta de la ONU y con el derecho internacional general (…) si la ley es ignorada, es socavada”.17

Habrá que esperar para conocer el completo alcance de las implicaciones políticas y jurídicas que tendrán estas acciones militares, las cuales añaden mayor tensión a la crisis en Siria y a la actual coyuntura geopolítica, que el Secretario General ha catalogado como una vuelta a la guerra fría.18 Y, por si no fuese suficiente, Rusia ha indicado al respecto ya que habrá consecuencias a estos actos.19 Igualmente, la comunidad internacional no debe ni puede darse el lujo de renunciar a todos los mecanismos diplomáticos y de solución pacífica de conflictos para detener la que se ha convertido en la peor crisis humanitaria de nuestra historia reciente. Esto siempre en estricto apego a la Carta de la ONU y al derecho internacional. Cuando de uso de la fuerza se trata en las relaciones internacionales, el fin nunca justifica los medios.

Pablo Arrocha Olabuenaga. Licenciado en derecho por la UNAM; maestro en derecho internacional público por University College London. Desde 2012, es miembro de carrera del Servicio Exterior Mexicano. Las opiniones expresadas en este artículo son personales y no representan una posición oficial del gobierno de México.


1 Ver “Syria air strikes: US and allies attack ‘chemical weapons sites’”.

2 Respecto de EUA ver https://www.youtube.com/watch?v=n0pMQHNjtxc; respecto del Reino Unido ver  https://www.gov.uk/government/news/pm-statement-on-syria-14-april-2018; respecto de Francia ver http://www.elysee.fr/communiques-de-presse/article/communique-de-presse-du-president-de-la-republique-sur-l-intervention-des-forces-armees-francaises-en-reponse-a-l-emploi-d-armes-chimiques-en-syrie/.

3 Ver https://ihl-databases.icrc.org/customary-ihl/eng/docs/v1_rul_rule74

4 Ver Tercer informe del Mecanismo Conjunto de Investigación de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas y las Naciones Unidas https://undocs.org/es/S/2016/738.

5 Ver Security Council Fails to Renew Mandate of Joint Investigative Mechanism on Chemical Weapons Use in Syria, as Permanent Member Casts Veto https://www.un.org/press/en/2017/sc13040.doc.htm

6 Ver Artículo 2(4) de la Carta de las Naciones Unidas http://www.un.org/es/sections/un-charter/chapter-i/index.html

7 Ver Case Concerning Military and Paramilitary Activities in and against Nicaragua (Nicaragua v. United States of America), Merits, Judgment, I.C.J. Reports 1986, 14, p. 100, para. 190.

8 Ver Artículo 42 de la Carta de las Naciones Unidas www.un.org/es/sections/un-charter/chapter-vii/index.html

9 Ver Artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas www.un.org/es/sections/un-charter/chapter-vii/index.html

10 Ver Resolución 3314 (XXIX) Definición de agresión http://www.un.org/es/comun/docs/?symbol=A/RES/3314(XXIX).

11 Ver https://asp.icc-cpi.int/iccdocs/asp_docs/RC2010/AMENDMENTS/CN.651.2010-ENG-CoA.pdf

12 Ver Assembly activates Court’s jurisdiction over crime of aggression https://www.icc-cpi.int/Pages/item.aspx?name=pr1350.

13 Para un análisis más detallado sobre esta cuestión jurídica ver ARROCHA, Pablo, The never-ending dilemma: is the unilateral use of force by States legal in the context of humanitarian intervention?, disponible en https://revistas.juridicas.unam.mx/index.php/derecho-internacional/article/view/344/606.

14 Ver Documento Final de la Cumbre Mundial 2005, para. 139, www.un.org/es/comun/docs/?symbol=A/RES/60/1.

15 Ver Resolución 377 (V) http://www.un.org/es/comun/docs/?symbol=A/RES/377(V).

16 Ver Artículo 103 de la Carta de las Naciones Unidas www.un.org/es/sections/un-charter/chapter-xvi/index.html.

17 Ver Secretary-General’s briefing to the Security Council on Syria [as delivered] https://www.un.org/sg/en/content/sg/statement/2018-04-14/secretary-generals-briefing-security-council-syria-delivered.

18 Ver Syria crisis: UN chief says Cold War is back http://www.bbc.com/news/world-middle-east-43759873.

19 Ver Russia’s U.S. ambassador warns of consequences for Syria strikes https://www.reuters.com/article/us-mideast-crisis-syria-russia-diplomacy/russias-u-s-ambassador-warns-of-consequences-for-syria-strikes-idUSKBN1HL05S?il=0.