El pasado 4 de octubre de 2018, el senador Ricardo Monreal presentó una iniciativa de ley para reformar el artículo 118 de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación (LOPFJ) con el fin de establecer un sistema de rotación en el Poder Judicial de la Federación (PJF). De acuerdo con la iniciativa, los jueces de distrito y magistrados de circuito permanecerían un mínimo de 3 años y un máximo de 6 en una adscripción antes de ser trasladados a una adscripción distinta.
Carlos de la Rosa Xochitiotzi
Warning: Undefined variable $contador in /home/nexos/public_html/eljuegodelacorte/wp-content/themes/nexos-2022/archive.php on line 40
Warning: Undefined variable $contador in /home/nexos/public_html/eljuegodelacorte/wp-content/themes/nexos-2022/archive.php on line 48
¿Y ahora para dónde con el nuevo sistema penal acusatorio? (3/3)
Parece que solo hay dos alternativas: 1) ceder ante los impulsos autoritarios que pretenden solucionar los problemas de inseguridad con “mano dura” o 2) insistir en el cambio propuesto por la reforma de 2008 y demandar que las autoridades actúen para corregir sus omisiones. La primera implica renunciar a los derechos ganados y ceder ante una contrarreforma que nos llevaría de vuelta a un sistema que ha probado su ineficacia. La existencia de una mínima consciencia histórica y social nos obligará a elegir y defender la segunda opción.
Lo que sí falla y nadie arregla del nuevo sistema penal acusatorio (2/3)
Es un hecho probado que el sistema acusatorio no está funcionando como se prometió en la reforma penal de 2008. Sin embargo, las razones por las cuales la operación del modelo no es la óptima no son aquellas que con tanto ahínco señalan sus detractores y, sobre todo, no pueden ser corregidas con la mera modificación de una ley […] Resalto tres puntos críticos de la reforma en los cuales es necesario incidir de forma estratégica: 1) el diseño de la política criminal y el fortalecimiento de las capacidades de investigación del delito, 2) la profesionalización de policías y ministerios públicos y 3) el desarrollo de unidades de apoyo al proceso.
Legislar sin evidencia: una crítica a la crítica del sistema acusatorio (1/3)
Durante las últimas semanas, el Jefe de Gobierno de Ciudad de México, varios gobernadores y titulares de instituciones de seguridad pública han emprendido una articulada campaña de desprestigio en contra del “nuevo” sistema de justicia penal. A pesar de que intenten maquillar sus declaraciones con el uso de eufemismos, sus señalamientos evidencian la creencia de que la presunción de inocencia y los estándares de desempeño introducidos por la reforma penal de 2008 no solo obstaculizan las labores de procuración de justicia sino que propician una mayor inseguridad. Sus propuestas de “mejoras” no apuntan a corregir las deficiencias reales y documentadas del sistema acusatorio sino a iniciar un cambio gradual pero seguro en el sentido opuesto a la lógica garantista del modelo acusatorio. En este sentido, es acertado caracterizar las modificaciones propuestas como un intento de “contrarreforma”.
Legitimidad y justicia en México: ¿Qué nos falta?
La experiencia estadounidense demuestra que reducciones drásticas en los índices delictivos no implican necesariamente un incremento automático en la legitimidad de las instituciones. La disminución delictiva en el país vecino se caracterizó por políticas criminales agresivas como los infames stop and frisk y la estrategia de broken windows. Estas políticas, implementadas principalmente en barrios urbanos habitados por minorías, se acompañaron de prejuicios y sesgos que derivaron en los problemas actuales de encarcelamiento masivo y ocasionaron un daño grave a la relación entre la policía y las comunidades.