Sin duda, el Protocolo para la Prevención, Atención y Sanción del Hostigamiento Sexual y Acoso Sexual del INAI es un paso para que el gobierno mexicano cumpla con sus obligaciones en materia de derechos humanos para prevenir la violencia de género. Sin embargo, sigue faltando el integrar medidas de prevención concretas e incluir un enfoque de derechos humanos incluyente para que el resultado del mecanismo sea una reparación integral a la víctima.
Virginie Martin–Onraëtes
Warning: Undefined variable $contador in /home/nexos/public_html/eljuegodelacorte/wp-content/themes/nexos-2022/archive.php on line 40
Warning: Undefined variable $contador in /home/nexos/public_html/eljuegodelacorte/wp-content/themes/nexos-2022/archive.php on line 48
Mitigar los efectos de la violencia de género en los centros de trabajo: un compromiso pendiente
La ratificación del Convenio 190 y la implementación de las medidas establecidas en su Recomendación 206 constituyen iniciativas al alcance del Estado mexicano para atender la violencia en contra de las mujeres –tanto familiar como doméstica– y cumplir con sus obligaciones y compromisos en materia de los derechos humanos de las mujeres mexicanas. Por eso, frente al contexto de la nueva normalidad, es necesario que el Estado mexicano ratifique el instrumento internacional de la OIT y desarrolle normativas y políticas que busquen atender y mitigar la violencia de género en todos los ámbitos, incluyendo los espacios públicos y privados de las mujeres mexicanas.