Desafíos para el periodismo jurídico:
del presente incierto al futuro necesario

Introducción

El periodismo jurídico se encuentra en la encrucijada de la información pública y el sistema de justicia, y sirve como una actividad vital para difundir noticias, análisis y comentarios jurídicos al público en general. Esta rama única del periodismo desempeña un papel crucial a la hora de garantizar la transparencia, fomentar la comprensión pública de los asuntos legales y responsabilizar a las instituciones por el trabajo que realizan.

Sin embargo, a medida que avanzamos en el siglo XXI, el periodismo jurídico en países como México enfrenta desafíos y oportunidades sin precedentes, moldeados por los rápidos avances tecnológicos que se han producido en los años recientes, así como por los dilemas éticos no resueltos y el desafío derivado de la necesidad de entender un panorama legal que está en rápida (frenética, incluso) evolución.

Esta breve nota tiene como objetivo aportar algunas consideraciones sobre el futuro del periodismo jurídico, destacando los caminos potenciales y los obstáculos importantes que se avecinan o que ya están frente a nosotros.

Al examinar el impacto de la transformación digital, las consideraciones éticas y la naturaleza cambiante de los sistemas legales en el mundo, podemos comenzar a trazar un rumbo para el periodismo jurídico que nos permita navegar por estas complejidades y, al mismo tiempo, defienda sus principios fundamentales. No hace falta advertir sobre la gran necesidad que tenemos en México de contar con una reflexión que nos permita entender esos retos y trazar un horizonte promisorio y útil para el periodismo jurídico.

La redacción de este texto nace en parte de la preocupación por el bajo nivel del periodismo jurídico en México; hay quienes se presentan como periodistas jurídicos, pero no hacen nada más que escribir boletines de prensa para órganos públicos, asumiendo una defensa institucional impropia del verdadero periodismo, que siempre debe ser crítico e independiente del poder público.

Algunos de esos profesionales no tienen estudios formales de derecho, lo cual complica su trabajo y genera en ocasiones falta de rigor en las informaciones que transmiten. Los ejemplos abundan, incluso en las más altas instancias de administración de justicia del país, lo cual tiene el agravante de suponer un desperdicio enorme de recursos públicos.

En fin, pasemos al análisis de los desafíos presentes y futuros para el periodismo jurídico.

Ilustración: Ros

Los avances tecnológicos y su impacto

La llegada de la tecnología digital ha revolucionado el campo del periodismo en general, y el periodismo jurídico no es una excepción. Las plataformas en línea han democratizado el acceso a la información, permitiendo a los periodistas jurídicos llegar a una audiencia global con una velocidad y eficiencia sin precedentes.

Los blogs, las redes sociales y los sitios web dedicados a noticias jurídicas se han convertido en recursos invaluables tanto para los profesionales del derecho como para el público en general, ya que ofrecen actualizaciones en tiempo real sobre casos judiciales, tendencias legales y cambios de políticas.

Sin embargo, esta transformación digital conlleva su propio conjunto de desafíos. La proliferación de fuentes de información ha generado preocupaciones sobre la exactitud de los datos que se transmiten, la desinformación que afecta a grandes grupos sociales y la difusión de noticias no verificadas. Los periodistas jurídicos ahora deben navegar en un panorama digital cada vez más complejo, donde la línea entre el periodismo acreditado y el contenido especulativo puede ser borrosa.

Además, el auge de la inteligencia artificial (IA) en el periodismo introduce tanto oportunidades como dilemas éticos bastante considerables. La IA puede ayudar a analizar documentos y datos legales a una escala antes inimaginable, descubriendo potencialmente historias ocultas dentro de grandes cantidades de información. Sin embargo, el uso de la IA también plantea interrogantes sobre posibles sesgos, la responsabilidad acerca de los contenidos y la posibilidad de crear “deepfakes”, ya sea clips de audio o incluso vídeos generados sintéticamente que podrían tergiversar hechos o sucesos de graves consecuencias legales.

Abordar estos desafíos requiere una comprensión matizada del papel de la tecnología en el periodismo jurídico y un compromiso para mantener altos estándares periodísticos en la era digital. Los periodistas jurídicos deben ser expertos en aprovechar la tecnología para mejorar sus informes y, al mismo tiempo, estar atentos a los peligros de la rápida difusión digital.

Consideraciones éticas en el periodismo jurídico moderno

Los dilemas éticos en el periodismo jurídico son tan antiguos como la propia materia, pero la era digital ha amplificado estos desafíos. Una de las preocupaciones más apremiantes es el equilibrio que se debe alcanzar en el ejercicio del periodismo jurídico, el cual parece cada vez más ausente en muchos medios de comunicación y, destacadamente, en las redes sociales.

Aunque no es sencillo, ese equilibrio debe ser capaz de armonizar en la mayor medida posible el derecho del público a saber con los derechos de privacidad y a la presunción de inocencia de las personas involucradas en procedimientos legales. Este problema es particularmente grave en casos de alto perfil, donde un intenso escrutinio público puede afectar la imparcialidad de un juicio o la privacidad de las partes involucradas. Los periodistas jurídicos deben navegar estas aguas con cuidado, sopesando la necesidad de transparencia frente al daño potencial a la reputación y el bienestar de las personas.

El señalado equilibrio cobra especial relevancia en el marco de las contiendas electorales, en el cual ciertos ejercicios periodísticos pueden tener consecuencias negativas para quienes aspiran a ocupar cargos de elección popular, como lo ilustra la sentencia dictada por la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación en el asunto SUP-REP-490/2023, cuyo texto sugiero revisar. Hay otros precedentes judiciales importantes en los que se expone precisamente esa tensión entre libertades comunicativas y derecho a la privacidad, al buen nombre o al honor de las personas. Por citar solamente casos resueltos por la Suprema Corte de Justicia de la Nación sugiero la consulta de las siguientes sentencias: amparo directo en revisión 6175/2018, amparo directo en revisión 6467/2018, amparo directo en revisión 172/2019 y amparo directo 30/2020.

El auge de las redes sociales ha introducido complejidades éticas adicionales. Dado que tanto los periodistas como el público pueden comentar libremente sobre asuntos legales en curso, el potencial de sesgo y conflicto de intereses nunca ha sido mayor. Las plataformas de redes sociales pueden servir como cámaras de resonancia, donde la información y las opiniones no verificadas pueden influir en la percepción pública de las cuestiones jurídicas y potencialmente afectar los procedimientos judiciales. Por lo tanto, los periodistas jurídicos deben actuar con cautela e integridad, garantizando que sus informes no sólo sean precisos sino también justos e imparciales.

Además, la era digital ha planteado un dilema en cuanto al acceso a la información. Si bien la tecnología permite una mayor transparencia y acceso público a documentos y procedimientos legales, también genera preocupación sobre la posibilidad de perjudicar los juicios o violar los acuerdos de confidencialidad. Los periodistas jurídicos se encuentran ante el enorme desafío de lograr equilibrar el derecho del público a saber con la integridad del proceso legal, una tarea que requiere tanto rigor ético como una comprensión profunda de los principios legales.

Conclusiones contingentes

El futuro del periodismo jurídico depende en buena medida de que seamos capaces de enfrentar enormes desafíos, pero también de que sepamos aprovechar las grandes oportunidades que tenemos frente a nosotros. Los avances tecnológicos, las consideraciones éticas y el panorama jurídico en evolución al que hemos aludido plantean obstáculos importantes para los periodistas jurídicos. Sin embargo, hay muchos ejemplos concretos y casos prácticos que nos permiten advertir el profundo impacto que el periodismo jurídico informado, ético e innovador puede tener en la sociedad.

Tales ejemplos subrayan la importancia del periodismo jurídico en una sociedad democrática, no sólo para informar al público sobre asuntos legales sino también para generar debates, influir en las políticas y fomentar un sistema legal más transparente y justo. Mientras los periodistas jurídicos navegan por las complejidades de la era digital con toda su complejidad, no cabe duda de que su trabajo sigue siendo crucial para defender los principios más esenciales de la justicia social y para lograr una mínima rendición de cuentas por parte de los gobernantes.

En el futuro, el periodismo jurídico debe seguir adaptándose al cambiante panorama de los medios, adoptando nuevas tecnologías y mejorando sus métodos de narración mientras se adhiere firmemente a los estándares éticos. Al hacerlo, los periodistas jurídicos pueden seguir iluminando las complejidades del derecho contemporáneo, interactuar con el público de manera significativa y contribuir al discurso actual sobre la necesidad de mejorar la impartición de justicia y acelerar las reformas legales indispensables para que los derechos de las personas queden protegidos.

Miguel Carbonell. Director del Centro de Estudios Jurídicos Carbonell A. C.

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Publicado en: Día a Día