El Sol, la Luna y el Derecho

«Te juro que no quise enamorarme

por eso no tengo respuesta alguna,

y desde entonces traté de inventarme

que era dueño del sol y la luna»

Carlos Arturo Méndez Díaz

A tan solo un segundo luz de la Tierra se encuentra la Luna, cuyos lotes se están vendiendo por Crazyshop (60 dólares por un lote de 500 m2), Lunar Land (30 dólares por el lote de 4,000 m2), y por The Lunar Embasy (22.50 dólares por lote de 4,000 m2). Adicionalmente, por conducto de esta última empresa, pueden adquirirse terrenos en Mercurio, Venus, Marte e Io (el satélite más inquieto del Sistema Solar, con más de 400 volcanes activos).

En China, no obstante, los voraces corredores de bienes raíces tuvieron que matizar su entusiasmo porque en 2007 un tribunal de apelaciones resolvió que nadie podía reclamar la propiedad de la Luna, citando al artículo II del instrumento internacional conocido coloquialmente como el Tratado sobre el Espacio Exterior. Li Jie se ostentaba como representante de The Lunar Embassy, y el Ministerio de Comercio estimó que si la venta de terrenos en la Luna era «un hermoso sueño», ello se asemejaba sobre todo a un fraude, y le prohibió seguir ofreciendo terrenos a 37 dólares por 4,000 m2. Unas 34 personas se dejaron tentar antes de que las actividades de la firma fuesen suspendidas por la administración, y luego prohibidas por la justicia en primera instancia.

Si la idea de vender y adquirir “terreno” en Mercurio o en Ganimedes nos puede provocar un efímero arqueo de cejas, la perplejidad alcanzó dimensiones astronómicas cuando se supo, a inicios de la semana pasada, que una viguesa acudió al notario público para obtener un testimonio que la proclama como “dueña del sol”. Aparentemente, Ángeles Durán ya había registrado a su nombre el “grito de Tarzán” y también las notas musicales que suenan cada vez que se marca el teléfono.

En España (como en varios de los países donde funciona el “notariado latino”), el Consejo General del Notariado concibe a este profesional del Derecho como un funcionario público del Estado que debe proporcionar a los ciudadanos la seguridad jurídica que promete la Constitución en su artículo 9º en el ámbito del tráfico jurídico extrajudicial. Hay cerca de 3,000 notarios en España, y el Consejo General alienta a los ciudadanos a acercarse a ellos: “…Tienes derecho a elegir al notario que prefieras. Los notarios compiten entre ellos fundamentalmente en calidad: busca al notario que mejor te asesore, y consúltale todas las dudas que se te ocurran. El notario debe aconsejarte y prestarte el servicio notarial que le pidas. Con una alta preparación, el notario es un profesional cercano e imparcial que te ayuda, asesora y garantiza que tu contrato o negocio esté ajustado a la más estricta legalidad. El notario es garantía de legitimidad y seguridad”.

Si bien, en primera instancia el notario de O Porriño (en una localidad llamada, precisamente, El Sol), lo tomó como algo jocoso, tras consultar con sus colegas y revisar minuciosamente la Ley del Notariado de 1862 y el Reglamento Notarial de 1944, advirtió que no había ningún problema para elaborar el instrumento en el que la interesada afirma ser «propietaria del Sol, estrella de tipo espectral G2, que se encuentra en el centro del Sistema Solar, situada a una distancia media de la Tierra de aproximadamente 149,600.000 kilómetros«. También se dice en el escrito notarial que “la adquisición de la propiedad referida constituye una aprehensión electromagnética y radiactiva, al no existir ni conocerse en cinco mil millones de años propietario alguno hasta la fecha”. Asimismo, se declara dueña del Sol a Ángeles Durán “por usucapión, habiendo hecho de la propiedad del Sol de buena fe, de forma pacífica e ininterrumpidamente durante más de 31 años”.

Concomitantemente, Ángeles Durán quiere ser actor estratégico en el diseño e implementación de políticas públicas porque se reunió con funcionarios del Ministerio de Industria sugiriendo que se cobre una tasa a todo aquél que utilice la energía solar. Su razonamiento es imperdible: «Si las compañías eléctricas obtienen beneficios de los ríos, que son de todos, yo espero que se le pueda sacar provecho al Sol. Podrían entrar beneficios por 13,000 millones de euros para España. (siempre que el dinero recaudado) se reparta en un 50 por ciento a los Presupuestos del Estado, un 20 por ciento para las pensiones mínimas, un 10 por ciento para investigación y educación, un 10 por ciento para erradicar el hambre en el mundo, y el otro 10 por ciento para mí, ya que lo he hecho yo».

Un estudio publicado en la revista Nature el 1º de diciembre de 2010 concluye que hay en el Universo cerca de 300 mil trillones de estrellas. Hay suficiente para todos (¿qué tal Canis Majoris?, la más grande estrella conocida). No habrá de extrañar que Durán acuda nuevamente a la notaría donde encontrará: garantía de seguridad y legalidad; tranquilidad; cercanía; un profesional altamente cualificado; independencia; modernidad y eficiencia, para proclamar a su favor la propiedad de otros cuerpos astrales o, de una vez por todas, la propiedad de “la nada”, que es la mayor parte del universo.

Alejandro Anaya Huertas. Licenciado en Derecho (UNAM); maestro y candidato a doctor en Administración Pública (INAP).


2 comentarios en “El Sol, la Luna y el Derecho

  1. Ya sería bueno acabar con la figura del Notario » La patente de corso» , es la mayor fuente de corrupción de la clase pólitica, y todas sus funciones se podrían llevar a cabo en juzgados u organismos del estado, realmente no son necesarios.

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