Elección popular de jueces federales en México 2025


 

Una reforma judicial sin precedentes está en marcha en México. La reforma tiene como uno de sus ejes la elección de todos los jueces del país mediante voto popular. El 1 de junio de 2025 los ciudadanos elegirán entre 3,423 personas candidatas que compiten para ocupar un total de 881 cargos en el Poder Judicial de la Federación (PJF). Los cargos y candidatos están distribuidos entre diversos órganos jurisdiccionales: se elegirá el 100% de algunos órganos, como la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) o el recién creado Tribunal de Disciplina Judicial (TDJ), y el 50% de los juzgados de distrito y los tribunales de circuito. La otra mitad de estos órganos, así como el 70% (5 cargos) de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), se elegirán en junio de 2027 (ver Tabla 1).[1]

Tabla 1. Cargos y candidatos en la elección judicial del 1 de junio de 2025

Órgano Jurisdiccional Cargos Candidatos
Suprema Corte de Justicia de la Nación 9 (100%) 64
Tribunal de Disciplina Judicial 5 (100%) 38
Sala Superior, Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación 2 (28%) 15
Salas Regionales, Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación 15 (100%) 96
Tribunales de Circuito 464 (50%) 1640
Juzgados de Distrito 386 (50%) 1570
TOTAL 881 3423

Este reporte recolecta y reporta información estadística para analizar de manera sistemática algunas características de tres tipos de participantes en la elección judicial: las y los aspirantes, es decir todas aquellas personas que expresaron su interés mediante su registro para competir por alguno de estos cargos; las y los candidatos, definidos como los aspirantes que pasaron los filtros de los Comités de Selección del poder ejecutivo, legislativo y judicial para estar en la boleta; y las y los jueces actuales, algunos de los cuales participan en la elección como jueces-candidatos, y el resto que tendrá que dejar su puesto a raíz de la reforma.

A los tres tipos de participantes en la elección judicial los comparamos a partir de tres características: su experiencia, su formación, y su trayectoria laboral. La experiencia la capturamos como el número de años que han pasado desde que la persona obtuvo su licenciatura en derecho hasta el 2025. La formación la capturamos distinguiendo a quienes realizaron un posgrado (maestría o doctorado). Finalmente, para capturar la trayectoria laboral identificamos a quienes vienen del Poder Judicial Federal (PJF) y, dentro de éstos, qué puesto ocupaban hasta antes de participar en la elección.

A partir del universo de aspirantes a un cargo de elección judicial hacemos una serie de comparaciones. Primero, entre aquellos aprobados y los no aprobados por los Comités de Selección de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial para aparecer en las boletas electorales. Segundo, comparamos las características de los y las candidatas con las y los jueces que se van como consecuencia de la reforma, distinguiendo entre el conjunto de todos los jueces (salientes), y los jueces que se inscribieron en la elección (jueces-candidatos).  Finalmente, en el reporte también comparamos el nivel de competitividad electoral a partir del número de candidatos promedio que compite por cargos dentro de cada uno de los 32 circuitos judiciales en los que se divide el país.

El reporte arroja cuatro hallazgos principales. Primero, las personas candidatas en la elección judicial tienen menos experiencia y formación que las personas que dejan sus cargos como consecuencia de la reforma y que la experiencia que estos juzgadores tenían cuando comenzaron sus cargos de jueces.

Experiencia: Como se aprecia en la Gráfica 1, en promedio hay una diferencia de 20 años de experiencia entre los candidatos (los aspirantes seleccionados por los tres comités) y los juzgadores que dejan sus cargos (y 18 cuando comparamos con el subconjunto de las y los jueces que decidieron participar en la elección, los “jueces-candidatos” representados en la segunda columna) (ver Gráfica 1).

Gráfica 1

Formación: Por otro lado, como se aprecia en la Gráfica 2, mientras que 63% de los juzgadores salientes tiene posgrado, solo el 48% de los candidatos lo tiene. Por su parte, los jueces-candidatos tienen postgrados casi en el mismo porcentaje que los jueces actuales (“salientes”).

Gráfica 2

Segundo, la gran mayoría (68%) de las personas que se registraron para competir en la elección provienen de fuera del Poder Judicial de la Federación (PJF), y una gran mayoría de aspirantes provenientes de ese poder no son jueces o magistrados sino secretarios de juzgado o tribunal (67%) (ver Gráficas 5 y 6). Esto implica una pérdida considerable de la inversión en recursos materiales y humanos en el PJF realizada a partir de la reforma judicial de 1994 en la que se creó la carrera judicial.

Se van personas juzgadoras que han acumulado experiencia y conocimiento jurídicos durante muchos años, y serán sustituidos por personas que enfrentarán una fuerte curva de aprendizaje. Esta curva será más empinada que en tiempos normales, porque los candidatos tienen menor experiencia que el promedio de los nuevos jueces en el sistema actual y además el número juzgadores que estará atravesando este periodo de aprendizaje simultáneamente será muy elevada, lo cual limita el aprendizaje de pares.

Tercero, los Comités de Selección no cumplieron con el requisito constitucional de paridad en la selección de personas candidatas (ver Gráfica 7).  La constitución también mandata paridad en los resultados electorales, lo que implicará un reto importante para el Instituto Nacional Electoral (INE) y el Órgano de Administración Judicial (OAJ).

Finalmente, el nivel de competitividad es bajo, aunque hay variación dependiendo del cargo en disputa y el circuito judicial. Por un lado, para las altas cortes el nivel de competitividad es de 6 candidatos por cargo en promedio. Sin embargo, para los cargos de juez y magistrado la competitividad es menor: tomando en cuenta todos los circuitos el promedio de candidatos por cargo es 3.8; el mínimo es incluso menor a 2 para el cargo de juez en el Circuito 21 (Guerrero), y el máximo llega a 5 para el cargo de magistrado en el Circuito 5 (Sonora) (ver Gráfica 15).

La baja competitividad, en el extremo los cargos con un solo candidato[2], abre interrogantes sobre temas como los umbrales de participación mínimos para elegir a una persona juzgadora. En los cargos en los que no se haya registrado ningún candidato también se abren retos para el futuro Órgano de Administración Judicial (OAJ), por ejemplo, respecto a cómo se elegirá a juzgadores en esos casos.

En lo que resta del reporte entramos en los detalles detrás de estos hallazgos. En el primer apartado analizamos las características de las personas que se registraron para participar en la elección, a quienes llamamos “aspirantes”. En el segundo, nos enfocamos en las personas candidatas, es decir, quienes pasaron a la boleta electoral aprobados por algunos de los tres Comités de Selección, y hacemos una comparación del trabajo de los tres Comités. En el tercer apartado analizamos la competitividad de los cargos en disputa en esta elección. En el cuarto y último apartado incluimos una breve conclusión y una nota metodológica donde detallamos las fuentes consultadas para realizar este reporte.

 

I. Aspirantes: ¿Quién atendió el llamado de las urnas?

En este apartado analizamos algunas características de las personas que se registraron ante alguno de los Comités de Selección para participar en la elección judicial. Identificamos el sexo de las personas aspirantes, así como su trayectoria profesional identificando tanto el número de personas registradas que provienen del Poder Judicial de la Federación (PJF) como el puesto específico desde donde se postulan.

De acuerdo con los datos publicados por el Instituto Nacional Electoral (INE) se registraron un total de 15,185 aspirantes para competir por alguno de los cargos judiciales.[3] Los aspirantes se podían registrar en uno o más de los comités de selección, y fue el del Poder Ejecutivo el que atrajo a la mayoría (50.1%), seguido por el del Poder Legislativo (26.4%), y finalmente el del Poder Judicial (1.9%). Pero también hay empalmes: un 3.1% de los aspirantes se registró en los tres comités, un 15.8% se registró tanto en el comité del poder ejecutivo como en el del legislativo, un 2.2% se registró en los comités del ejecutivo y del judicial, y un mero 0.6% se registró en los comités del judicial y del legislativo. La Gráfica 3 muestra un diagrama de Venn con estos conjuntos.

Gráfica 3

Del total de las personas aspirantes 36% son mujeres, y este porcentaje presenta poca variación entre los comités y también entre las personas juzgadoras en funciones que se registraron para competir en la elección (ver Gráfica 4). Estos porcentajes son similares al de las personas juzgadoras salientes. Según el Censo de Impartición de Justicia Federal y Estatal 2024 (INEGI) entre las personas juzgadoras salientes hay un 29.6% de mujeres (23.4% magistradas y 35.8% juezas).

Gráfica 4

Por otro lado, entre las personas aspirantes solamente el 20% del total proviene del Poder Judicial de la Federación, pero en este caso sí hay variación importante entre los comités ya que el solamente en el Comité del Poder Judicial hay una mayoría de aspirantes internos (53.2%), mientras que en los de los poderes electos el porcentaje con trayectoria en la judicatura es de 21% (ver Gráfica 5).

Gráfica 5

Dentro de los aspirantes con trayectoria en el Poder Judicial Federal, la Gráfica 6 identifica los cargos que tenían hasta el momento del registro para la elección. La gran mayoría (72%) son secretarios y secretarias de juzgado o tribunal, y solamente el 14.1% son juzgadores (jueces o magistrados). Los secretarios son funcionarios de carrera judicial que participan en la elaboración de proyectos de sentencia que son revisados y discutidos por los jueces y magistrados. Los actuarios y operativos judiciales colaboran en las funciones de gestión jurisdiccional del juzgado o tribunal (ver Gráfica 6).

Gráfica 6

II.- Candidatos: ¿Cómo realizaron su trabajo los Comités de Selección?

En este apartado hacemos una comparación entre características de las personas aspirantes y las personas candidatas, es decir, aquéllas que fueron aprobadas por los Comités de Selección para aparecer en la boleta electoral. En específico, comparamos el sexo, la experiencia, la formación, y la trayectoria profesional de aspirantes y candidatos. Reportamos el análisis para cada Comité, lo que permite hacer una evaluación de su trabajo en la selección de candidatos.

La Constitución establece que los Comités deben utilizar un criterio de paridad en la selección de personas candidatas a cargos judiciales. Sin embargo, a pesar de que los tres comités eligieron proporcionalmente más mujeres candidatas de las que había como aspirantes, ningún comité cumplió con este mandato constitucional (ver Gráfica 7).

Gráfica 7

Algo similar ocurre respecto a la formación: los tres comités seleccionaron proporcionalmente más candidatos con posgrado que los que había como aspirantes, pero solamente en el Comité del Poder Judicial el porcentaje apenas rebasa el 50% (Gráfica 8).

Gráfica 8

Respecto a la experiencia, resalta la poca variación que hay entre la experiencia de los aspirantes y los candidatos en cada uno de los tres comités, y también que el promedio entre candidatos es de apenas 18 años (ver Gráfica 9).

Gráfica 9

Del total de personas candidatas en la elección judicial menos de la mitad, el 48%, proviene del Poder Judicial de la Federación. Los tres comités de selección incluyeron en las boletas un número proporcionalmente mayor de personas con trayectoria en la judicatura de las que había como aspirantes. Pero existen diferencias importantes entre los comités. El Poder Legislativo seleccionó a 38.2% de candidatos con trayectoria judicial mientras que el del Poder Judicial a un 54.6% (ver Gráfica 10).

Gráfica 10

La gran mayoría de estas personas candidatas son secretarios (67.4%), y solamente un 23.7% de ellos son juzgadores (14.8% jueces y 8.9% magistrados). Entre los candidatos hay un porcentaje relevante (9.2%) de funcionarios judiciales con cargos relativamente menores, como actuarios, oficiales y otros operativos judiciales (ver Gráfica 11).

Gráfica 11

III.- Los cargos en disputa: ¿Qué tan competitiva es la elección?

En este apartado analizamos la competitividad electoral de los distintos cargos que se disputan en la elección judicial, incluyendo los cargos en las altas cortes y también los cargos de jueces de distrito y magistrados de circuito. También analizamos la variación en términos de experiencia de las personas candidatas entre circuitos judiciales.

Altas cortes

Los cargos en disputa más importantes en esta elección son las de las “altas cortes”, las que se encuentran en la cima de la pirámide judicial: la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), y el recién creado Tribunal de Disciplina Judicial (TDJ). Como se ve en la Tabla 1, estos cargos son también competitivos ya que, en promedio, hay más de 6 candidatos por cargo en estos órganos (64 candidatos para 9 asientos en la SCJN, 38 para 5 asientos en el TDJ, y 15 para 2 en el TEPJF).

También encontramos notables diferencias entre las características del total de las personas candidatas y aquéllas que compiten por un cargo en las altas cortes: en promedio, tienen más experiencia y más formación, pero en términos de trayectoria profesional provienen casi en su totalidad de fuera del poder judicial.[4]

En términos de experiencia, las personas candidatas a alguna de las altas cortes tienen un promedio mayor a los 30 años (Gráfica 12), acercándose al promedio de las personas juzgadoras salientes.

Gráfica 12

Por otro lado, en términos de formación, 74% de las personas candidatas a la SCJN tienen posgrado, al igual que el 69% de los candidatos al TEPJF, y el 53% de las personas que se postulan al TDJ (Gráfica 13).

Gráfica 13

¿Qué podemos decir en cuanto a la trayectoria profesional de las personas candidatas a las altas cortes? La Gráfica 14 revela que solamente el 12% de candidatos a la Sala Superior del TEPJF proviene de la carrera judicial en el Poder Judicial de la Federación. Este porcentaje sube ligeramente al 17% entre quienes compiten por un asiento en la SCJN, y sube al 29% entre quienes aspiran ganar la elección para lograr un cargo en el TDJ (Gráfica 14).

Gráfica 14

Juzgados de distrito y tribunales de circuito

Encontramos una variación considerable en la competitividad de los cargos de juez de distritito y magistrado de circuito. Al dividir el total de candidatos entre el total de cargos en estas dos posiciones (3210 entre 850, ver Tabla 1) tenemos un promedio de 3.8 candidatos por cargo, una competitividad menor a la que observamos en las altas cortes. Cuando contamos el número de candidatos que compite en cada circuito judicial y lo dividimos el número de cargos en disputa en ese circuito, encontramos circuitos con muy baja competitividad. Para el cargo de magistrado, en doce circuitos (30%) el promedio de candidatos por puesto de juez es 3 o menos; para el cargo de juez hay 3 o menos candidatos en promedio en cinco circuitos (16%). El circuito 1 (Ciudad de México) es el de mayor competitividad para puestos de magistrado (promedio de 4.2 candidatos por cargo), mientras que el circuito 5 (Sonora) es el de mayor competitividad para el cargo de juez (4.8 candidatos por cargo).

También existe una importante variación entre circuitos judiciales respecto del promedio de experiencia de las personas candidatas. Los circuitos con un promedio de experiencia mayor entre candidatos a magistrado son Tamaulipas (Circuito 19), Nuevo León (Circuito 4), Coahuila (Circuito 8), Ciudad de México (Circuito 1) y Chiapas (Circuito 20). Por otro lado, los circuitos con un promedio de experiencia mayor entre candidatos a juez son Sonora (Circuito 5), Quintana Roo (Circuito 27), Guerrero (Circuito 21), Estado de México (Circuito 2), y Guanajuato (Circuito 16). En el otro extremo tenemos casos como Colima (Circuito 32) donde el promedio de experiencia entre candidatos a juez es de apenas 10 años, o Nayarit (Circuito 24) donde el promedio es de 14 años entre candidatos a magistrado.

En la Gráfica 15 se pueden ver estas dos características, competitividad electoral y experiencia de las personas candidatas, para cada uno de los 32 circuitos judiciales.  En prácticamente todos los circuitos judiciales, los juzgados tienen candidatos con experiencia menor a 18 años, mientras que los tribunales tienen candidatos por arriba de este umbral. En términos de competitividad, en cambio, existen circuitos con niveles por arriba y por abajo del promedio tanto para los juzgados como para los tribunales. Resaltan los circuitos donde se combinan baja competitividad electoral con baja experiencia (cuadrante inferior izquierdo), por ejemplo Colima (Circuito 32), Yucatán (Circuito 14), Zacatecas (Circuito 23), y Campeche (Circuito 31). Mientras que entre los circuitos con mayores niveles en ambas dimensiones tenemos a la Ciudad de México (Circuito 1), Hidalgo (Circuito 29), Estado de México (Circuito 2), y Aguascalientes (Circuito 30) (ver Gráfica 15; se incluye una lista de circuitos al final del reporte).

Gráfica 15

IV.- Conclusión

El objetivo de este reporte es presentar datos estadísticos comparando aspirantes, candidatos y jueces actuales. Encontramos varias comparaciones ilustrativas. Las personas aspirantes y candidatas a un cargo de elección judicial exhiben una menor experiencia y menor preparación que las personas juzgadoras de carrera que se van como consecuencia de la reforma judicial y menor experiencia de la que contaban los “salientes” cuando ingresaron a sus cargos. Entre las razones que explican esta caída está el relativamente bajo número de aspirantes y candidatos que provienen del Poder Judicial de la Federación, y también que dentro de ellos encontramos mayormente secretarios (muy pocos jueces y magistrados).

En la carrera judicial que se instauró desde 1994 en México, de acuerdo con datos del CJF al 31 de mayo de 2024[5], llegar a ser juez o magistrado tomaba un promedio de 16 años y 19 años 8 meses, respectivamente. Antes de llegar a juez o magistrado se comienzaba como oficial judicial (un promedio de 3 años y 4 meses en el cargo), después actuario (un promedio de 1 año y medio), después secretario (un promedio de 11 años y 4 meses). Los y las juezas duraban en su cargo en promedio 6 años y los y las magistradas 12 años y 4 meses.

En contraste, la reforma judicial de 2024 establece como requisito para ser aspirante a un cargo judicial contar simplemente con al menos 5 años de experiencia en la práctica de la abogacía (además de otros requisitos mínimos, como un promedio de al menos 8 o 9 y cinco cartas de recomendación). Los requisitos mínimos lograron atraer a poco más de 15 mil personas aspirantes, de los cuales los diferentes poderes seleccionaron a 3423, la gran mayoria de ellos con niveles de experiencia y preparación menores que los de los juzgadores de carrera.

La elección judicial en general exhibe un bajo nivel de competitividad. Salvo en las altas cortes, el promedio de candidatos por puesto a nivel circuito judicial es de 3.8 y en algunos circuitos no llega a 2. En 8 circuitos judiciales (25%) se combina baja competitividad con baja experiencia promedio de los candidatos, sobre todo para los cargos de juez de distrito. En los casos en los que hubiera solo un candidato compitiendo por el cargo un solo voto validaría su elección, un caso difícil para la autoridad electoral. La autoridad electoral también tendrá que explorar alternativas para cumplir con el mandato constitucional que establece paridad de género tanto en candidaturas (que los Comités de Selección incumplieron) como en resultados.

Presentaremos una versión actualizada de este reporte una vez que se conozcan las personas ganadoras de la elección, de modo que podremos comparar las características de los juzgadores de carrera que se van con las de quienes llegan por voto popular.

Alejandro Ponce. World Justice Project

Julio Ríos Figueroa. ITAM

Enrique Seira. Notre Dame University

Alejandro Werner. Georgetown Americas Institute
 

* Nota: Este reporte es parte de un proyecto más amplio de evaluación de la reforma judicial de 2024 en México. El proyecto es realizado por un equipo de investigadores que firma el mismo, pero el equipo incluye a un grupo de asistentes de investigación liderado por Itzama Delgadillo García, al que también pertenecen Diego Crespi y Liz García. Agradecemos el trabajo de Luciano Cohan y Alphacast. En términos metodológicos vale la siguiente nota aclaratoria:

Los datos utilizados para realizar este reporte provienen de fuentes oficiales. En específico, las listas de personas aspirantes registradas por cada comité y su cédula profesional la obtuvimos directamente de las páginas oficiales de los propios comités:

La lista final de las personas candidatas que aparecerán en las boletas de votación el 1 de junio, fue tomada de la página oficial del INE con fecha 18 de febrero.

Los datos de las personas que trabajan en el Poder Judicial de la Federación vienen del Directorio Biográfico que publica el Consejo de la Judicatura Federal

Circuitos Judiciales

1 Ciudad de México 17 Chihuahua
2 Estado de México 18 Morelos
3 Jalisco 19 Tamaulipas
4 Nuevo León 20 Chiapas
5 Sonora 21 Guerrero
6 Puebla 22 Querétaro
7 Veracruz 23 Zacatecas
8 Coahuila 24 Nayarit
9 San Luis Potosí 25 Durango
10 Tabasco 26 Baja California Sur
11 Michoacán 27 Quintana Roo
12 Sinaloa 28 Tlaxcala
13 Oaxaca 29 Hidalgo
14 Yucatán 30 Aguascalientes
15 Baja California 31 Campeche
16 Guanajuato 32 Colima

[1] La Tabla 1 reporta cifras oficiales de acuerdo con el Instituto Nacional Electoral (INE). Una candidata a la SCJN decidió no participar después de la publicación de la lista oficial. Por otro lado, el 1 de junio de 2025 también se elegirá al 100% de los jueces en 19 estados del país (59%). En las elecciones judiciales locales ese día estarán en juego un total de 1780 cargos y hay registrados un total de 4370 personas candidatas. En este reporte nos enfocamos en la elección del PJF.

[2] No encontramos en fuentes oficiales el número y la lista de estos casos, pero sabemos que existen algunos.

[3] Todos los análisis parten de datos oficiales reportados por los Comités de Selección y por el Instituto Nacional Electoral. Ver la nota metodológica al final para detalles.

[4] En contraste, en términos de experiencia y formación, los promedios de las personas candidatas a las Salas Regionales del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación son muy similares a los del total de las personas candidatas.

[5] Agradecemos a la Mtra. Jacqueline Martínez Uriarte del Consejo de la Judicatura Federal los datos proporcionados.

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Publicado en: Día a Día

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