Hacia el México incluyente, libre y democrático que merecemos: la justicia electoral es de la ciudadanía

La democracia en México no siempre ha caracterizado nuestra vida política. Durante décadas, no era la ciudadanía la que elegía a sus representantes, sino que esas decisiones se tomaban desde el partido en el poder, percibido como el gran elector. Nadie confiaba en las elecciones, porque no había instituciones independientes que protegieran el voto ciudadano ni defendieran la elección de las y los mexicanos.

Esta situación motivó a que muchas voces hicieran un reclamo claro y firme, México quería contar con una democracia ciudadana auténtica en la que se celebraran elecciones libres, limpias y competitivas. Tras 70 años de gobiernos de un sólo color, la sociedad empujó hacia la alternancia y la pluralidad política, que son hoy emblemas de nuestro sistema político.

Desde hace casi tres décadas, las y los mexicanos premian o castigan el desempeño de los gobiernos a través de su voto, el derecho por excelencia de toda democracia. Ello es posible gracias a la creación de nuevas instituciones electorales autónomas que se han ido forjando como guardianas de las reglas y procedimientos que se aplican a todos los actores políticos.

Hoy México cuenta con una democracia que nos enorgullece. Más del 80% de las y los mexicanos considera que nuestro sistema electoral funciona bien.1 Uno de los elementos clave de esta legitimidad ciudadana es la impartición de justicia electoral sin colores ni sesgos a cargo del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF o Tribunal Electoral).

A lo largo de 26 años, el Tribunal Electoral ha sido el juez último que soluciona conflictos, con autonomía, imparcialidad e independencia. Desde esa autoridad se han resuelto nueve elecciones federales y más de 20 mil impugnaciones vinculadas a elecciones locales.2 En todos los casos, el Tribunal ha respondido con creces a las demandas de la ciudadanía y de los partidos políticos, garantizando que los gobiernos provengan del mandato ciudadano de las urnas. Así ocurrió a través de las sentencias que dieron origen a los procedimientos especiales sancionadores; a través de aquellas resoluciones dictadas por la defensa de la paridad de género y de los derechos de los grupos en situación de vulnerabilidad; así como, por los juicios que determinaron la indiscutible protección a las libertades políticas, como son las de expresión y de prensa.

Durante el periodo del 1.° de noviembre de 2021 al 31 de octubre de 2022, el Tribunal Electoral se ha fortalecido para ser un órgano cada vez más:

  • independiente y confiable,
  • incluyente y de derechos,
  • profesional e íntegro,
  • eficiente y eficaz, y
  • abierto y colaborativo.

Así, el Tribunal Electoral se ha consolidado como una balanza que sostiene justa y equilibradamente la participación ciudadana en la política. A continuación se detallan algunos ejemplos de mecanismos, resoluciones y actividades que han permitido este fortalecimiento institucional.

Ilustración: Víctor Solís
Ilustración: Víctor Solís

La justicia electoral es independiente y confiable

Aun ante contextos de profunda polarización en la vida política, el Tribunal Electoral ha propiciado el diálogo, los cauces democráticos y el uso de las vías pacíficas para resolver las controversias electorales. Muestra de ello es el papel que jugó durante el primer ejercicio de revocación de mandato del titular del Poder Ejecutivo federal.

En el último año, el Tribunal Electoral resolvió 6,899 casos vinculados a este instrumento de democracia directa. Ante las problemáticas novedosas, este órgano de justicia emitió sentencias inéditas, en un lapso promedio de 3 días, siempre en estricto apego a nuestro marco constitucional y legal. Por ejemplo, ordenó la emisión de la Ley Reglamentaria de Revocación de Mandato con el objeto de que la ciudadanía pudiese ejercer ese derecho constitucional.3 También definió la ampliación de los mecanismos de recolección de firmas para iniciar el proceso revocatorio conforme a la Ley,4 e instruyó la investigación de las denuncias y sanción de los actos irregulares.5 Si bien en esta ocasión el proceso revocatorio no contó con la participación mínima necesaria para que sus resultados fueran constitucionalmente vinculantes, desde el Tribunal Electoral se brindó certeza jurídica a lo largo de este proceso de participación ciudadana.

Asimismo, la justicia electoral para ser auténtica exige no solo contar con un Tribunal independiente y confiable, sino que también se perciban esas cualidades por la ciudadanía. Una forma de contribuir a ello ha sido la adopción de herramientas innovadoras para fortalecer la imparcialidad en la labor de impartición de justicia electoral. En este último año, el turno aleatorio fue implementado. Gracias a él se define vía sorteo digital el orden para asignar una demanda y presentar el proyecto de sentencia. Esto evita cualquier sospecha de que haya dados cargados al momento de turnar un juicio y fortalece la confianza ciudadana en el Tribunal. Así, tanto sentencias como esquemas administrativos han permitido evidenciar que el Tribunal Electoral responde al poder de la razón y no a las razones del poder.

La justicia electoral es incluyente y de derechos

Toda democracia es auténticamente ciudadana cuando incluye a todas las voces. De ahí que la justicia electoral deba asegurar una plena igualdad de condiciones entre todas las personas que buscan acceder a ella. Por mucho tiempo, los derechos de diversos sectores de la población —mujeres, indígenas, personas con alguna discapacidad, junto con muchas y muchos otros— han sido vulnerados. Ante ello, el Tribunal Electoral asumió el compromiso para contrarrestar esta desigualdad estructural al crear la nueva Defensoría Pública Electoral.

Esta Defensoría brindará servicios gratuitos de representación o asesoría jurídica, coadyuvancia en la mediación y acompañamiento para mujeres y para personas o grupos históricamente discriminados que quieren hacer valer sus derechos político-electorales. Gracias a la experiencia adquirida por la Defensoría de Pueblos y Comunidades Indígenas —que solo en el último año apoyó a 397 personas— el Tribunal cuenta con una experiencia y conocimientos sólidos que favorecen un mejor acceso a la justicia electoral. El compromiso de todas las magistraturas electorales es claro, hacer de la defensa de los derechos de todas y todos una realidad ineludible. Esta nueva Defensoría ayudará a romper con el círculo vicioso de la desigualdad estructural para convertirlo en uno virtuoso que propicie una democracia menos desigual y más incluyente.

La justicia electoral es profesional, íntegra y eficaz

La calidad de toda institución es resultado de una actuación eficiente, responsable y de calidad. En el Tribunal Electoral esto se observa al lograr un máximo acceso a la justicia electoral de todas las personas, mediante el uso responsable de los recursos públicos. Ello es factible al conjugar dos criterios de acción. Por un lado, hacer más eficientes y efectivos los procesos administrativos y; por el otro, que el personal tenga el conocimiento técnico, especializado y actualizado para hacer valer de la mejor forma posible los derechos de todas las personas.

Siguiendo estos criterios, del 1°. de noviembre de 2021 al 31 de octubre de 2022, el Tribunal Electoral se enfocó en seguir una “política de calidad del gasto” y un “modelo de gestión orientado a resultados”. Ambas acciones, junto con otras, permitieron duplicar el ahorro institucional respecto al mismo periodo del ejercicio anterior y reintegrar a la Hacienda Pública 10 millones de pesos.6

Por otra parte, el compromiso con la profesionalización permitió a la Escuela Judicial Electoral beneficiar a 75 800 participantes —tanto personal de la institución como a la ciudadanía interesada en la justicia electoral—. A su vez, se dio un impulso renovado al Servicio Civil de Carrera Administrativa, mediante el cual será posible que el ingreso y ascenso del personal ocurra a partir de evaluar las capacidades y competencias de las personas, y empatar mejor sus habilidades con las responsabilidades del cargo al que aspiran. Todas estas tareas han permitido al Tribunal Electoral gestionar políticas institucionales más eficientes, justas y con valor social. Asimismo, han hecho del Tribunal una institución cada vez más profesional, más íntegra y más sensible a las necesidades de la ciudadanía.

La justicia electoral es abierta y colaborativa

Al igual que cualquier otra institución pública, la tarea del Tribunal Electoral demanda ser sujeta al escrutinio público. Durante décadas se pensó que la independencia e imparcialidad de los tribunales descansaba en su tecnicismo y hermetismo. Hoy sabemos que esto no es así. La independencia judicial es independencia de otros poderes, públicos y fácticos, pero nunca independencia de la transparencia ni de la rendición de cuentas.7 Mientras más abierto es el quehacer judicial, mayor es la voluntad ciudadana para usar esta vía, a fin de hacer valer sus derechos. La percepción de una justicia imparcial fortalece la confianza en los tribunales. En el ámbito electoral esto exige empoderar a las y los mexicanos para que conozcan, evalúen y retroalimenten la impartición de justicia electoral.

Una forma de hacerlo ha sido a través de la transparencia proactiva, como la que brinda el nuevo portal de seguimiento de expedientes a cargo de la Secretaría General de Acuerdos del Tribunal Electoral.8 Esta plataforma permite a la sociedad vigilar la ruta que siguen los expedientes de la justicia electoral, desde que se recibe la demanda hasta que se dicta la sentencia. Gracias a este tipo de herramientas, las solicitudes de acceso a la información pública al Tribunal han disminuido en un 48.8 %.

Por otra parte, el Tribunal Electoral reconoce que la colaboración es clave para hacer de la justicia electoral una justicia abierta. Si miramos a la justicia abierta como un árbol en crecimiento, sabemos que su nacimiento requiere de plantar la semilla de la transparencia y alimentarla con la participación ciudadana; pero para que el árbol crezca sano y fuerte es indispensable la colaboración de todas y todos. De ahí nació la “Red de Observación de la Justicia Electoral”, cuyo objetivo es entablar un diálogo genuino, horizontal y permanente con la sociedad civil.  Con esta apertura, podremos escuchar una diversidad de voces que enriquecen nuestra función y, a su vez, refuerzan la confianza que la sociedad ha depositado en el Tribunal.

Hacia una justicia electoral de la ciudadanía

Como dejan ver todas estas actividades y políticas, el Tribunal Electoral ha provisto a la vida política mexicana de estabilidad jurídica y normalidad democrática en las últimas décadas. Hoy, resulta imposible dar marcha atrás. Por el contrario, resulta indispensable seguir avanzando hasta configurar una justicia electoral que sea plenamente de la ciudadanía.

De ahí que para hacer frente a los retos que puedan surgir de las impugnaciones a los procesos electorales de 2023 y 2024, el Tribunal Electoral trabajará en los siguiente cinco ejes estratégicos:

  • Innovar y acercarnos más a la gente, fortaleciendo el modelo de justicia abierta para la democracia, lo que permitirá hacer de nuestra labor diaria una normalidad ciudadana.
  • Impulsar la nueva Defensoría Pública Electoral, buscando ampliar el acceso a la justicia como la ciudadanía mexicana exige y merece.
  • Fortalecer el sistema de Carrera Jurisdiccional, para hacer de la profesionalización y la integridad características indiscutibles de cualquier funcionario o funcionaria del Tribunal Electoral.
  • Consolidarnos como un Tribunal más sostenible, que siga las políticas de racionalidad y calidad del gasto; junto con modelos enfocados a resultados, mejora del bienestar laboral y cuidado del medio ambiente.
  • Y, por último, fortalecer la confianza ciudadana en nuestra labor independiente, imparcial y autónoma. Hagamos evidente que las sentencias del Tribunal Electoral no tienen color, porque son transparentes y sus criterios se sustentan en los valores democráticos.

Hoy la democracia mexicana cuenta con un Tribunal Electoral que garantiza un juego limpio y ofrece una justicia oportuna y de calidad; un Tribunal Electoral que protege el voto de la gente y defiende su elección; un Tribunal Electoral que equilibra la balanza para romper con desigualdades estructurales; y, sobre todo, un Tribunal Electoral que le pertenece a la ciudadanía y que es el resultado de una larga lucha por la democracia y las libertades.

Hoy más que nunca, la ciudadanía puede estar segura de que cuenta con un Tribunal que trabaja para erradicar las malas prácticas electorales y que cuenta con una justicia electoral que se entiende por y para la ciudadanía.

* Nota: este texto se basa en el Informe de Labores 2021-2022 del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. Véase: TEPJF. (2022). «Informe de Labores 2021-2022.» Disponible en: https://www.te.gob.mx/informe/

Reyes Rodríguez Mondragón. Magistrado presidente de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.


1 Tan solo el 17 % considera que nuestro sistema electoral funciona mal y debe reformarse de fondo. Véase: “Posición frente a la necesidad de cambios en el sistema electoral”, en Informe descriptivo de la primera encuesta Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación IDENTA de Junio 24, 2022, p. 17.

2 Conforme con los datos de la Unidad de Estadística de la Secretaría General de Acuerdos del TEPJF, al 31 de octubre de 2022 el Tribunal había recibido 28 567 impugnaciones vinculadas a resultados electorales locales de 1996 a 2022.

3 Ver la sentencia SUP-JDC-1127/2021 y acumulado.

4 Ver la sentencia SUP-RAP-415/2021 y acumulados.

5 Ver la sentencia SUP-JIN-1/2022 y acumulados.

6 “En la décima sesión ordinaria de la Comisión de Administración, por medio del acuerdo 10/SO10 (27-X-2022), se informó de una reducción líquida del presupuesto por $ 10 315 000.00 (diez millones trescientos quince mil pesos 00/100 m. n.), monto que fue reintegrado a la Tesorería de la Federación el 28 de octubre de 2022, […]”. Véase: TEPJF (2022). “Tribunal íntegro y profesional” en Informe de Labores 2021-2022, p. 179.

7 Frase de Prashant Bhushan, 4 de abril de 2019. “Independence of judiciary means independence from the executive and the legislature, not from the people of this nation, says Prashant Bhushan in the Supreme Court” en The Leafleft. Constitution First.

8 Véase: “Seguimiento de Expedientes”.

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Publicado en: Día a Día