Los derechos humanos no son la vacuna o la cura que necesitamos en este momento, pero son un antídoto poderoso mientras enfrentamos los desafíos colectivos de esta crisis.
La magnitud desproporcionada de los daños en las comunidades a menudo pone en evidencia las desigualdades existentes. En el caso de las pandemias, a algunos les resulta más fácil estar en cuarentena que a otros; y hay quienes tienen que continuar realizando un trabajo que los pone en riesgo. El lente de derechos humanos nos obliga a analizar políticas “universales” como “quédate en casa”, que no son suficientes para proteger a los más vulnerables. En momentos como estos, a menos que volteemos a ver a estas poblaciones, y se adopten políticas específicas, la salud colectiva seguirá en riesgo.
Si bien los Estados están obligados a garantizar el derecho al “más alto nivel posible de salud”, algunos países están haciendo un mejor trabajo que otros en el ejercicio de esta responsabilidad. La respuesta tardía del gobierno México resulta alarmante.
Hay quien señala que el coronavirus es un “gran ecualizador”, pues personas de todos los sectores socioeconómicos han sido contagiadas. Esto es un error. Esta pandemia acentuará aún más las desigualdades y sus estragos más devastadores, impactarán desproporcionadamente a los más vulnerables. Por tanto, la adopción de medidas específicas para garantizar los derechos de los más débiles, como lo dijo el Secretario General de la ONU, “es una cuestión básica de solidaridad humana.”
El Covid-19 no discrimina, y tampoco debería nuestra respuesta, si queremos tener éxito. Este artículo proporciona una visión general de las preocupaciones que enfrentan las poblaciones vulnerables, planteadas por el coronavirus.

Ilustración: Ricardo Figueroa
Personas migrantes
Con o sin pandemia, los migrantes enfrentan obstáculos para acceder a la atención médica. Inaccesibilidad de servicios; barreras lingüísticas; costo; falta de políticas de salud inclusivas. Además, las barreras legales y los prejuicios en su contra aumentan el riesgo en el que se encuentran. Si temen la deportación, la separación familiar o la detención, estarán menos dispuestos a acceder a la atención médica o proporcionar información sobre su estado de salud.
Como supuesta medida contra el Covid-19, Estados Unidos emitió un programa de protocolos de protección de migrantes, conocido como «Permanece en México», el cual está llevando a los solicitantes de asilo a permanecer en campamentos en nuestro país, en donde corren un mayor riesgo de contraer el virus Covid-19.1
La nueva regulación otorga amplios poderes a sus agentes fronterizos, para que unilateralmente y de forma sumaria expulsen a los migrantes, antes de ser entrevistados por quienes deciden sobre el otorgamiento de asilo. Además, los solicitantes de asilo que no sean mexicanos serán expulsados y enviados a México, sin antes hacerles una prueba de Covid-19, mientras esperan sus “audiencias de asilo”, las cuales han sido pospuestas hasta nuevo aviso.
“Permanece en México” es uno de los mayores retrocesos en materia migratoria y además resulta violatoria de derechos humanos según organizaciones como Amnistía Internacional, Médicos sin Fronteras, Human Rights First y Refugees International.2
La mayoría de quienes esperan su audiencia no tienen hogar en México. Según Human Rights Watch, en un campo de refugiados en Matamoros, Tamaulipas viven aproximadamente 2 500 solicitantes de asilo, en casas de campaña con capacidad para cinco personas, con duchas al aire libre y baños portátiles en condiciones precarias.
Estos campos generalmente tienen condiciones de sobrepoblación y falta de recursos para proveer asistencia sanitaria, lo cual implicaría que, de haber un solo infectado, las probabilidades de propagación serían muy altas; propagación que por cierto afectaría a la población en México.
Trabajadores de bajos salarios y del sector informal
También se han hecho llamados a los gobiernos para que tomen medidas de política para amortiguar los impactos económicos de Covid-19, que afectan a los trabajadores con salarios más bajos en hogares de bajos ingresos. El distanciamiento social, la cuarentena y el cierre de empresas pueden tener enormes consecuencias económicas.
Los gobiernos deben crear mecanismos para que los trabajadores afectados por Covid-19 no sufran pérdidas de ingresos que puedan disuadirlos de aislarse para contener la propagación del virus. Desgraciadamente, trabajar desde casa no es opción para miles de mexicanos, la gran mayoría de los mexicanos no tiene acceso a la protección social, licencia por enfermedad remunerada, o beneficios sociales por pérdida de ingresos. Sin asistencia, estos trabajadores pueden enfrentar dificultades económicas de gran magnitud, retrasarse en el pago de créditos y correr el riesgo de ser desalojados.
Además, el Programa de Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos ha establecido que la pandemia golpeará con más fuerza a las personas viviendo en asentamientos informales y barrios marginales en las ciudades. Estas áreas están densamente pobladas, con sistemas de transporte público masificados, poca o ninguna gestión de residuos, ausencia de servicios básicos y viviendas deficientes. Las medidas recomendadas para prevenir la transmisión del virus, en general, son imposibles en esos lugares.
Situaciones como éstas evidencian la necesidad de que se pongan en práctica políticas para mejorar las deficientes condiciones de habitabilidad de algunos asentamientos humanos, que van más allá de los “apoyos” anunciados por López Obrador, que no cambiarán las cosas a mediano o largo plazo.
Mujeres y niñas
Es indudable que esta situación impacta de manera diferente a hombres y mujeres. Como ha establecido la ONU: el coronavirus golpea tres veces a las mujeres: por la salud, por la violencia doméstica y por cuidar de los otros.
En contexto de emergencia aumentan los riesgos de violencia contra las mujeres y las niñas, además, el impacto económico de la pandemia puede generar barreras adicionales para dejar a una pareja violenta.3
El Secretario General de la ONU emitió un comunicado este domingo, en donde advierte el enorme incremento de violencia doméstica desde el inicio de la cuarentena obligatoria, en un gran número de países.
La relatora especial de esa organización sobre la violencia contra la mujer expresó que el riesgo se agrava cuando no hay o hay menos refugios y servicios de ayuda disponibles para las víctimas; cuando es difícil acceder a estos; y cuando hay menos intervenciones policiales y menos acceso a la justicia ya que muchos tribunales están cerrados.
El pasado 5 de abril, la presidenta de Inmujeres aseguró que no ha habido un incremento de las denuncias telefónicas por violencia doméstica. Sin embargo, la Red de Refugios señaló que la violencia contra las mujeres a nivel nacional ha ascendido 60 % y el Consejo Ciudadano subrayó un aumento en las llamadas al 911 de un 32 %.
El gobierno debe entender que el confinamiento, en muchos casos, ha encerrado a las víctimas con sus agresores, lo cual necesariamente tiene un impacto en el número de denuncias y la documentación de casos de violencia, por lo que debe de encontrar soluciones nuevas y creativas que vayan más allá de denuncias telefónicas.
Además de la violencia, no se puede ignorar que la disminución de la actividad económica afecta en primera instancia a las trabajadoras informales y empleadas domésticas y que las tareas de cuidados recaen mayoritaria y desproporcionadamente en las mujeres, que se acentúan debido a la saturación de sistemas sanitarios y al cierre de las escuelas.
Por esto, se requieren medidas para mitigar los impactos de género y garantizar que las respuestas no acentúen la inequidad de género y el estigma en contra de las mujeres.
Personas detenidas
Covid-19, al igual que otras enfermedades infecciosas, presenta un mayor riesgo para las poblaciones que viven muy cerca unas de otras. Este riesgo es particularmente agudo en los centros de detención de migrantes y prisiones.
Si generalmente estas poblaciones no reciben atención médica adecuada en circunstancias normales, con mayor razón, ahora se deben diseñar y dar a conocer medidas para la reducción del riesgo de infección y contención de esta en sus instalaciones. Hasta ahora y a pesar de los llamados de las Naciones Unidas, Human Rights Watch y Amnistía Internacional, nuestro gobierno no se ha pronunciado al respecto.
Estas organizaciones han alentado medidas específicas que garanticen la salud de estas personas, incluso la liberación condicional de los internos. La reacción ante esta medida, y una que escapa al enfoque de derechos humanos, podría ser de alarma por la “peligrosidad” de los detenidos. Debemos recordar que gran parte de la población de nuestras prisiones aún no ha sido declarada culpable y que el enfoque debería ser distinto: si las condiciones de los centros penitenciarios permitieran que los detenidos pudieran seguir las medidas recomendadas para prevenir la transmisión de Covid-19, como el lavado de manos y el distanciamiento social, no tendría que pensarse en su liberación como medida para garantizar la salud colectiva.
Así, con esta pandemia debemos darnos cuenta de que las políticas vigentes, que afectan a estos grupos, no estaban bien antes de la crisis y mucho menos lo están ahora, bajo estas circunstancias. Las medidas recomendadas para prevenir la transmisión del virus son imposibles para algunos grupos y esto no debería de ser así. La crisis del Covid-19 puede ser la oportunidad para afianzar políticas públicas que atiendan las problemáticas descritas de raíz.
Aline Cárdenas Solorio. Maestra en derecho internacional por The Fletcher School of Law and Diplomacy, Tufts University.
1 “US: COVID-19 Policies Risk Asylum Seekers’ Lives”, Human Rights Watch, 2 de abril de 2020.
2 Amnesty International USA and partner organizations on responding to the covid-19 crisis while protecting asylum-seekers Amnistía Internacional, 25 de marzo de 2020.
3 ONU Mujeres, COVID-19 en América Latina y el Caribe: cómo incorporar a las mujeres y la igualdad de género en la gestión de la respuesta a la crisis.
Que buen, articulo. me hace dar cuenta de la situación más allá de las personas de bajos recursos y del virus o de los mensajes sin sentido que nos da nuestro presidente, me genera mucha inquietud ver que se desatara tanta violencia en México y que será desde dentro de las familias
El covid19 es una realidad que nos ha dejado vulnerables a todo, que nos dimos cuenta que el dinero no puede comprar la salud, y que un simple virus puede acabar con la vida humana. Pero tambien nos dimos cuenta que este problemas nos une, nos da consciencia de las cosas y le da un respiro al plantea, una desintoxicacion y no solo para el plnate, tambien para uno mismo, nos acercamos mas a nuestras familias, nos preocupamos por el otro y podemos enfocarnos en nosotros mismos, al igual que nos hace valorar todos los momentos futuros, porque sabemos que la vida como la conocemos puede cambiar en un instante.
Bueno, desde mi opinión concuerto con la frase “ los derechos humanos son un antídoto poderoso mientras enfrentamos los desafíos colectivos de esta crisis”, puesto que este tema de contigencia sanitaria sorbepasa la regularidad, o las leyes de nuestro país, puesto que sobrepasó a países primer mundo, a nosotros nos está sobre pasando por mil veces, y las autoridades encargadas no están haciendo nada, no por que no quieran si no, por que están viviendo una experencia sin legitimidad o fundamentos legales para poder acudir y proporcionar apoyo a todas las personas, y los están dejando a los derechos humanos no para buscar la solución sino, para mantener estables y sanas a las personas. Si bien los Estados están obligados a garantizar el derecho al “más alto nivel posible de salud”, algunos países están haciendo un mejor trabajo que otros en el ejercicio de esta responsabilidad. La respuesta tardía del gobierno México resulta alarmante. Al igual que como sabemos El Covid-19 no discrimina, y tampoco debería nuestra respuesta, si queremos tener éxito.
Este artículo proporciona una visión general de las preocupaciones que enfrentan las poblaciones vulnerables, planteadas por el coronavirus. Dejando responsabilidades a personas con poder, no precisamente político sino, poder entre otras personas, como són los dueños de las empresas, que concienticen y no afecten a las demás personas para salvar su patrimonio. Creo que los gobiernos deben crear mecanismos para que los trabajadores afectados por Covid-19 no sufran pérdidas de ingresos que puedan disuadirlos de aislarse para contener la propagación del virus. Es decir, crear un cierto de empleo o mecanimos para que tengan ingresos por otras partes, es decir, apoyos, becas en estudiantes con necesidad, o afectados por el tema de Covid-19, que desde mi parecer son la mayoría de los estudiantes. Covid-19, al igual que otras enfermedades infecciosas, presenta un mayor riesgo para las poblaciones que viven muy cerca unas de otras.
Este riesgo es particularmente agudo en los centros de detención de migrantes y prisiones. Así, con esta pandemia debemos darnos cuenta de que las políticas vigentes, que afectan a estos grupos, no estaban bien antes de la crisis y mucho menos lo están ahora, bajo estas circunstancia, es por eso que propongo que exista un equidad e igualdad para afectados, y darles el beneficio de la duda mientras exista la contigencia ya después tengan la carga de la prueba, de que ese beneficio que recibieron por parte del gobierno fue porque en realidad tuvieron una afectación en su salario o ingresos de la casa, o trabajadores. Y si no comprueba correctamente tenga repercutaciónes económicas.
En este articulo logramos observar como los derechos son indispensables y mas en momento de crisis dado que exigir nuestros derechos nos permite una mejor vida y esto es lo que identificamos que lla clase nos ofrece porque para exigir tus derechos primero tienes que saber de ellos.
Este articulo revela lo importante que es esta crisis y como va a dañar a muchas personas y con esto saber que necesitamos mejores estrategias que ayuden a toda la sociedad y que este tiempo de cuarentena no sea tan devastador, estoy de acuerdo con la postura del artuculo porque creo que es necesario implementar mejores estrategias para todos.
Claro que esta pandemia es parte de derechos humanos , principalmente el derecho a la salud y una vida digna , la cual se ve afectada ya que el país no cuenta con los recursos necesarios para ayudar a todos, otro aspecto súper importante es el que la economía va a sufrir una gran caída ya que no se puede trabajar sin salir de casa en muchos caso, desde el punto de vista de los dueños de los comercios, si no tiene ventas , no tiene cómo pagarle a sus empleados y de esta forma no se están tomando medida por parte del gobierno, el de jalisco y Nuevo León si han implementado algunas medidas, cosa que no ha implementado nuestro maravilloso presidente, creo que al estar encerrados las emociones se intensifican y se crea tensión entre las familia, ahora no me puedo ni imaginar si ya había violencia antes en la casa , ahora eso se va a intensificar, si es un golpe muy fuerte emocionalmente para todos porque nuestro estilo de vida cambia totalmente, esto si tiene un techo y un lugar fijo donde vivir, el estar expuesto permanentemente como los migrantes que no tiene ningún apoyo , me parece una acto cruel , ya que la salud se supone que es para todos.
Me pareció bastante certero el artículo, puesto que evidencia a los grupos más vulnerables dentro de esta situación sanitaria mundial, y así como se muestra en su conclusión, creo que la problemática social alcanza un punto álgido donde las líneas económico-sociales están rompiendo y llevarán a la pobreza a un mayor número de personas. Las decisiones políticas y/o implementación de política pública se muestran débiles y en algunos casos insulsas, por lo tanto, creo que es un buen momento para cambiar el sistema de gobierno, buscando una gobernanza y descentralización, aunque no total, del poder del Estado, brindando espacios para nuevos actores que puedan llevar a una mejor toma de decisiones.
Estoy deacuerdo en que está es una gran oportunidad para mejorar las políticas publicas que le dan atención a los sectores de la población más vulnerables, además de aprovechar la oportunidad para proporcionara en cárceles, refugios, hospitales y campamentos migrantes un reabastecimiento de equipo médico así como de protocolos más eficientes de salud.
Se me hace un tema muy importante e interesante a tocar ya que es verdad, el COVID-19 es una situación muy alarmante para todos nosotros tanto aquí en Mexico como en otros países, hay lugares donde está más controlado y otros en donde le batallamos más, es muy cierto que en esta pandemia hay personas que le sufren más, por ejemplo migrantes, personas que no tienen la oportunidad de pagar un servicio médico privado o más especializado para poderse atender, personas que necesitan seguir trabajando por qué de eso viven el día a día y creo que es muy importante que nosotros como seres humanos seamos empaticos y podamos comprender su situación y no juzgar, recordar que todos somos iguales y dignos de los mismos derechos humanos, el derecho a la igualdad, el derecho a la salud, y lamentablemente hay personas que no se les da ese derecho.
Los derechos humanos son parte importante de estas situaciones, ya que sabemos que existe una desigualdad en los grupos más vulnerables que se menciona este artículo, pareciera que los migrantes, las personas que ganan el salario mínimo, las mujeres u otro grupo no mereciera los mismos derechos que los demás. Ya que la mayoría de ellos no lleva una vida digna, no es atendida a sus necesidades, esto puede ser por la falta de difusión de la información que contienen los derechos humanos en general y la falta de educación y autogestión para exigir lo que nos pertenece hay que recordar que somos sujetos en nuestro estado y no somos objetos del estado. La sociedad civil somos la base de nuestro gobierno, no es al revés, debemos pensar de una manera más horizontal y comenzar a ser autogetivos, sé que los cambios no ocurren de un día para el otro, sin embargo, se debe empezar por cambiar acciones personales que sumen a esta horizontalidad y solidaridad, para retomar consciencia de lo que vivimos y reconocer las causas de ello. Ya que el gobierno toma posturas generales y que sean las más adecuadas, pero la pregunta sería ¿medidas adecuadas para quiénes?… para grupos que viven bajo la media y que no se encuentran en el rango de vulnerabilidad. Hay que ser conscientes de que es muy difícil que las personas que se encuentran en vulnerabilidad les resulta muy difícil esta situación. Por ejemplo, en la colonia Huizachera la mayoría de las personas que viven ahí son personas con escasos recursos, que no tienen acceso al internet, además no tienen el conocimiento porque solamente pudieron estudiar hasta la primaria, por la misma situación económica en la que viven. ¨¿Ustedes creen que les va a resultar fácil inscribirse a los apoyos del gobierno?.. no lo hacen no tienen el recurso ni el conocimiento para hacerlo, además a la mayoría ya los corrieron de sus trabajos, imaginen estar bajo la situación de una persona que vive al día, que tiene que pagar renta, comida, servicios básicos, entre otros, sin tener dinero, teniendo 3 niños a su cargo. Además las casas no cumplen con las medidas de salud necesarias.
Es sorprendente que tengamos que seguir moviendo el sistema capitalista día a día para que el país no caiga en crisis, sin embargo, hay que observar el trasfondo de esta situación, en este articulo se ha dicho que la violencia domestica a incrementado, lo que esto me hace pensar que también vivimos bajo una crisis de convivencia, que creo que es la crisis más peligrosa que tenemos actualmente.
Es devastadora la desigualdad que se vive hoy en día, en especial con los grupos más vulnerables de la sociedad, parece que junto con las personas, los derechos humanos también están en confinamiento, siendo que esto no debería ser. cuando sera que el gobierno de muchos de los países de mundo, especial en américa latina, África, incluso en algunos lugares de Asia como la india donde se viven más este tipo de desigualdades, tomen acciones para hacer valer los derechos humanos, y no solo para sectores de la población que desgraciadamente pueden comprar sus derechos por el hecho que tienen cierta solvencia económica que la mayoría no tiene.
¿cuando realmente sera que nos creamos y hagamos cumplir, el todos somos seres humanos y todos tenemos derechos?.
La perdida de empleos en una realidad con la pandemia del covid 19 pero principalmente en mi opinión, estos aumentarán no solo por las trabas que se pone por parte del gobierno que es evidente que actuó de una forma muy tardía, si no que será por el temor de las medianas y pequeñas empresas a tratar de mantener salarios sin ningún tipo de entrada y que de no ser así estos mismos negocios no podrían regresar a funcionar cuando todo esto termine. así que por un lado es responsabilidad del empleador de ayudar a sus trabajadores pero principalmente del gobierno, que es aquí cuando debe otorgar más apoyo y ser transparentes con lo que se entrega, sin robarlo y así poder alimentar a la población.
Que en realidad lo que esto está ocasionando es solo postergar que la población no se debilite y se tenga disminución en la misma, para poder encontrar una cura pero por el lado económico es terminar con los fondos y después entrar en una deuda.
Las decisiones que esta tomando el gobierno son muy criticas, ya que se deben inclinar por muchos factores, tanto económicos como el derecho a la vida y a la comida que todos deben de tener.
Resulta en ocasiones difícil imaginarnos la vida desde vertientes diversas a nuestras realidades. Sin embargo, creo que la pandemia y todos los retos que la misma conlleva nos ha hecho un poco más consientes acerca de la vulnerabilidad de muchas personas ante esta situación. Es difícil caer en una situación como la que vivimos hoy todos los mexicanos, algunos tenemos la fortuna de poder quedarnos en casa, pero la mayoría vive con el salario del día a día y esta opción resulta imposible para ellos. Pero lo que definitivamente compartimos todos es el hecho de que dependemos los unos de los otros, los que estamos en casa y los que tristemente deben de salir a las calles, arriesgando sus vidas. Precisamente por esta condición tan especifica de la responsabilidad social que trajo la pandemia, es que nos podemos poner en los zapatos de los indefensos, porque, ahora sí, es un tema que nos afecta a todos. Debemos de aprovechar este tiempo de crisis para poder crear una visión realista de nuestro México, para entender realmente en las condiciones tan humildes y tan retadoras que viven nuestros hermanos y hermanas de la patria. Aunque no deberíamos de esperar hasta un tiempo de crisis para extender la mano a quien lo necesita, definitivamente si podemos aprovechar de esta situación para aprender a buscar el bien común, a conectarnos nuevamente como seres humanos y a pensar en las personas antes que en los bienes materiales.
Algunos de los puntos más drásticos que pusiste en tela de juicio , nos ayudan a los habitantes de México . Para darnos cuenta de todo lo que implica , el desarrollo de los derechos humanos ; aún en condiciones de una pandemia global , que afecta a todos los habitantes del mundo. pero en especial a los más vulnerables.
Este articulo atiende a las necesidades de la mayoría de los grupos en condiciones vulnerables. Debería de existir una difusión mayor , de este tipo de contenido. Para concientizarnos y saber cómo podemos prevenir un asalto a nuestros derechos humanos.