Alejandra Cuevas es un nombre que hoy nos resulta común a la mayoría, pues el procedimiento judicial que la mantiene en prisión ha sido mediáticamente relevante, tanto por las personas involucradas —el Fiscal General de la República, como parte ofendida—, como por el movimiento social generado por sus hijos. Este caso atrae nuevamente los reflectores, ya que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) analizó el día de ayer dicho asunto a fin de determinar cuál será el futuro de Alejandra.

En las siguientes líneas se analizará qué fue lo que aconteció en el pleno de la SCJN, qué pasó en la sesión que sostuvieron las ministras y ministros, y qué es lo que Alejandra puede esperar respecto su eventual libertad, cuestión que trataré de abordar con la menor cantidad de tecnicismos para evitar enredos.
Derivado de la orden de aprehensión dictada en contra de Alejandra Cuevas, ella promovió un recurso de apelación para revocar dicha determinación, obteniendo un resultado desfavorable. En contra de esa sentencia, promovió un juicio de amparo que le fue otorgado por un juez de distrito.
Dicha victoria implicaba que se dejara sin efectos la orden de aprehensión por haber sido emitida sin cumplir los requisitos establecidos en la ley y que, en su lugar, la juez que autorizó la orden analizara otra vez si debía dictarse una nueva orden o no, a partir de las consideraciones de la sentencia de amparo.
La sentencia de amparo fue impugnada por la parte ofendida —el Fiscal General, Alejandro Gertz Manero, quien aparece como denunciante de Alejandra por el delito de homicidio bajo la figura de comisión por omisión—, pero poco antes de que este recurso fuera resuelto por un tribunal colegiado, el Fiscal General presentó una solicitud a la SCJN para que atrajera el caso.
La atracción del caso fue aprobada por la mayoría de los ministros —no sabemos en concreto quiénes apoyaron esta decisión, ya que se analizó en sesión privada—. El ministro Zaldívar dio una conferencia de prensa anunciando la determinación bajo la justificación de que mediante dicha atracción se buscaba cuidar la investidura de la Fiscalía.
Una vez remitido el recurso a la SCJN, éste fue turnado a uno de los integrantes del pleno que votó a favor de atraer el asunto, con el fin de elaborar un proyecto de sentencia, es decir, estudiar el asunto y proponer a sus colegas cómo debería resolverse.
El encargado del estudio fue el ministro Pérez Dayán quien, tal y como lo afirmó en la sesión, recibió el expediente el 17 de enero y para el 22 de febrero ya contaba con un proyecto, el cual había sido enviado a los demás ministros.
El día de ayer, 14 de marzo, el asunto fue analizado por el pleno de la SCJN; es decir, por los 11 ministros que integran la SCJN, ¿qué fue lo que pasó en esa sesión?
El ministro Pérez Dayán presentó su proyecto, en el cual proponía confirmar la sentencia dictada en el juicio de amparo. Esto implicaba dejar sin efectos la orden de aprehensión existente, y que la juez analizara nuevamente si procedía o no la emisión de una nueva orden de aprehensión.
Los ministros se manifestaron en contra del proyecto, ya que estimaron que existen condiciones para que la SCJN estudie el fondo del asunto y emita una sentencia en la que se resuelva en definitiva si Alejandra debe continuar sujeta al procedimiento o no. Esto implicaría que, una vez dictada la sentencia de la SCJN, termine el proceso de Alejandra y, de ser así, sea liberada de inmediato.
En las distintas intervenciones, las ministras y ministros hicieron énfasis en que el proyecto de Pérez Dayán es jurídicamente procedente, y el que no haya entrado al análisis del fondo del asunto no es una omisión, sino que atendió a los precedentes dictados por la SCJN con anterioridad.
Sin embargo, la propuesta de los ministros sin duda es innovadora, ya que cada uno expuso una estrategia para analizar el fondo del asunto y poder emitir una sentencia más completa sin limitarse a confirmar la sentencia del juicio de amparo.
Es necesario destacar que aun cuando el proyecto sometido a votación no estudiaba el fondo del asunto, las ministras Piña Hernández y Ríos Farjat, así como los ministros Aguilar Morales, Laynez Potisek y González Alcántara Carrancá, se pronunciaron en el sentido de conceder un amparo liso y llano a Alejandra Cuevas, lo que implica que quede en libertad de manera inmediata. Sin embargo, dicha propuesta no alcanzó la mayoría de votos por lo que, por hoy, quedó únicamente como una buena intención.
Lógicamente, el ministro Pérez Dayán votó a favor de su proyecto; mientras que los otros cinco integrantes del pleno únicamente votaron en contra del proyecto reservándose su opinión sobre el fondo del asunto hasta que no se presente un nuevo proyecto con el análisis de fondo.
Ahora bien, ¿qué sigue en esta historia?
El expediente fue returnado al ministro Alfredo Gutiérrez Ortíz Mena, —por haber sido uno de los que votó a favor de la atracción del expediente a la SCJN— para que lo estudie y elabore un nuevo proyecto de sentencia que sea sometido a análisis.
El ministro presidente Zaldívar hizo énfasis en la celeridad que debe permear en los siguientes pasos, por lo que en las próximas semanas podemos esperar un desenlace que, en cierta medida, hoy podemos anticipar, pues cinco integrantes adelantaron su voto en el sentido de amparar a Alejandra y ordenar su libertad inmediata. Sólo se necesita un voto más para que este escenario se vuelva realidad… y el ministro Pérez Dayán adelantó al final de su intervención: “siempre habré de sostener mi concepto de concesión del amparo en estos términos o en los más profundos que se pueden aquí plantear”.
No obstante, al Fiscal General todavía le queda una maniobra para cambiar el rumbo de esta historia: desistirse de los recursos que hoy se encuentran en la mesa de la SCJN. Esto implicará un enorme reto para la SCJN, pues tendrá que decidir entre estudiar el asunto a partir de los criterios novedosos que se anunciaron en la sesión de esta semana, o que se ejecute la sentencia del juez de distrito que ya concedió el amparo.
Aunque el ministro Zaldívar señaló que la intención es no dejar a las partes en un mar de laberintos procesales, mientras que algunos ministros sí trataron de que el laberinto llegara a su fin el mismo día de ayer, lo cierto es que por el momento la marea sigue subiendo.
Eduardo Echevarría Aguilar. Abogado por la Escuela Libre de Derecho, litigante en materia constitucional y administrativa, asociado del despacho Sánchez Curiel Abogados. Twitter @danieloeduardo