No hay un tema que despierte más interés y que atraiga mayor atención este año que la pandemia del covid-19.
No podía ser de otra manera. La pandemia ha terminado por romper el espejismo de progreso que la humanidad había experimentado después de las dos grandes guerras mundiales, y que venía tambaleándose desde la crisis financiera internacional del 2008, con consecuencias de convulsión política en episodios como la elección de Donald Trump, la salida del Reino Unido de la Unión Europea, e incluso el triunfo de Andrés Manuel López Obrador en nuestro país.
Si la crisis financiera rompió la idea del progreso económico y, tanto el trumpismo como el Brexit rompieron la idea de evolución democrática en los cánones liberales, la pandemia de covid-19 ha venido a evidenciar que nuestros grandes logros científicos no nos hicieron inmunes a las calamidades de salud que nos habían dejado de rondar en el último siglo.
Por el contrario: la globalización y su intrínseca deriva de interconectividad parecen haber acrecentado nuestra vulnerabilidad. Al día de hoy, se han confirmado más de 15 millones de contagios en todo el mundo y han muerto alrededor de 650 mil personas.
Llama la atención, sin embargo, que las funestas consecuencias de la pandemia se han concentrado justo en los países que habían protagonizado procesos de disrupción política de corte populista, y que eligieron gobiernos que abiertamente han despreciado una respuesta científica a la pandemia: Brasil, Estados Unidos, Reino Unido y México.
Estos cuatro países concentran más de la mitad de las muertes causadas por el nuevo coronavirus en el mundo, sin alcanzar conjuntamente el 10 % de la población. Esa conexión evidente, entre el tipo de respuesta gubernamental a la crisis sanitaria y los estragos que causa en la población, obliga a un debate profundo sobre responsabilidades públicas frente a una tragedia de este tamaño.
Ese debate tiene varias dimensiones: científico-académica, para encontrar las evidencias que nos permitan comparar las distintas respuestas públicas a la crisis; política, para generar incentivos públicos a la transparencia y a la rendición de cuentas y; jurídica, para deslindar responsabilidades y activar mecanismos para que la ciudadanía impulse cambios a la actuación del gobierno.
En México, han sido muchas las voces que han insistido en explorar esta última dimensión, y litigar frente a las omisiones de un gobierno que ha decidido ignorar a las voces de la ciencia, la academia e incluso los cuestionamientos parlamentarios.
En esa lógica, el pasado 20 de julio de 2020 se presentó una denuncia1 ante la Secretaría de la Función Pública en contra del subsecretario de prevención y promoción de la salud, Hugo López-Gatell Ramírez, por la violación prevista en la fracción I, del artículo 49 de la Ley General de Responsabilidades Administrativas.

Ilustración: Raquel Moreno
Marco constitucional y legal de la denuncia
De acuerdo con nuestro marco constitucional y legal, las personas servidoras públicas se encuentran obligadas a desempeñar sus empleos, cargos o comisiones bajo los principios de legalidad, honradez, lealtad, imparcialidad y eficiencia —según se establece en el artículo 109, fracción III, párrafo segundo, de la Constitución.
En el mismo tenor, el artículo 7 de la Ley General de Responsabilidades Administrativas establece que las personas servidoras públicas deberán observar en el desempeño de su empleo, cargo o comisión los principios de disciplina, legalidad, objetividad, profesionalismo, honradez, lealtad, imparcialidad, integridad, rendición de cuentas, eficacia y eficiencia, cuya aplicación deberá estar dirigida por la satisfacción del interés superior de las necesidades colectivas y orientada al logro de resultados, procurando en todo momento un mejor desempeño de sus funciones.
Por su parte, la fracción I del artículo 49 y el artículo 16 de la Ley General de Responsabilidades Administrativas disponen que las personas servidoras públicas deberán cumplir sus funciones, atribuciones y comisiones encomendadas, observando en su desempeño disciplina y respeto, en los términos que se establezcan en el código de ética, para que en su actuación impere una conducta digna que responda a las necesidades de la sociedad y que oriente su desempeño.
Por ello, el Código de Ética de las personas servidoras públicas del gobierno federal, publicado el 5 de mayo de 2019 en el Diario Oficial de la Federación, en su artículo 6, establece lo siguiente:
[la] ética pública se rige por la aplicación de los Principios Constitucionales de Legalidad, Honradez, Lealtad, Imparcialidad y Eficiencia en el entendido de que, por su naturaleza y definición, convergen de manera permanente y se implican recíprocamente, con los principios legales, valores y reglas de integridad, que todas las personas servidoras públicas deberán observar y aplicar como base de una conducta que tienda a la excelencia, en el desempeño de sus empleos, cargos o comisiones.
Consecuentemente, la denuncia presentada arguye que el subsecretario de prevención y promoción de la salud, Hugo López-Gatell Ramírez incurrió en el incumplimiento de las funciones que tiene encomendadas como subsecretario de salud, en los términos establecidos en la Constitución, en la Ley General de Responsabilidades Administrativas, y en el respectivo código de ética. Esto es, en apego a los principios rectores del servicio público: disciplina, legalidad, objetividad, profesionalismo, honradez, lealtad, imparcialidad, integridad, rendición de cuentas, eficacia y eficiencia.
Hechos denunciados
1) Desinformación a partir de un diagnóstico erróneo y una constante subestimación inducida del problema
El 22 de enero de 2020, el subsecretario Hugo López-Gatell Ramírez declaró que “el coronavirus se trata de una enfermedad emergente. No hay indicios que sugieran un comportamiento grave”;2 y que su capacidad de virulencia y letalidad era baja.3 El 28 de febrero de 2020, el referido servidor público afirmó que “la influenza estacional y […] los virus que circulan en la temporada de influenza, H1 y H3, son aproximadamente 10 veces más virulentos, es decir, causan enfermedad grave 10 veces más que lo que causa el coronavirus nuevo 2019 que afecta a China”. El 28 de febrero de 2020, López-Gatell aseveró que el coronavirus causante de covid-19 no cumplía con las características para considerarla una emergencia.4
Sin embargo, desde el 30 de enero de 2020 —y posterior a diversas actuaciones de la Organización Mundial de la Salud para entender el comportamiento del coronavirus causante de la covid-19—, el Director General de la Organización Mundial de la Salud aceptó la recomendación del Comité de Emergencias y declaró que el brote “constituye una emergencia de salud pública de importancia internacional”5 e, igualmente, evaluó el riesgo “en China como muy alto y el riesgo mundial como alto”.6
El 25 de abril, López-Gatell informó que era posible descartar contagios cuando las personas no presentaran síntomas.7 Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud refiere en su sitio que “según algunas informaciones, las personas sin síntomas pueden transmitir el virus”.8
2) Negativa a realizar pruebas masivas, que permitirían aislar a los contagiados
Mientras la evidencia apunta a la utilidad de las pruebas para conocer el mayor número de casos posibles y así establecer una trazabilidad de los mismos que permita aislar a las personas infectadas por el coronavirus, el subsecretario López-Gatell rechazó de forma reiterada —en, al menos, ocho ocasiones— aplicar más pruebas entre la población de nuestro país. Especialmente a casos sospechosos, al grado de declarar que: “No existe ninguna conexión técnica, científica, lógica y automática entre el número de pruebas y el éxito del control”.9
Lo anterior, a pesar de la recomendación realizada por el Director General de la Organización Mundial de la Salud en la rueda de prensa sobre covid-19, celebrada el 16 de marzo de 2020, en donde señaló que dicha Organización tenía “un mensaje muy sencillo para todos los países: pruebas, pruebas, pruebas. Hay que hacer pruebas a todos los casos sospechosos”.10 Por su parte, Carissa Etienne, Directora de la Organización Panamericana de la Salud, declaró que “tenemos la necesidad urgente de ampliar las pruebas”,11 a fin que “no tomen las decisiones en la oscuridad. La vigilancia es la herramienta más valiosa para orientar nuestras acciones de salud pública”.12
3) Desinformación sobre el uso del cubrebocas
El 27 de abril, cuando el país ya reportaba 1,434 muertes por covid-19,13 el doctor López-Gatell señaló que “el usar cubrebocas tiene una pobre utilidad, incluso, tiene una nula utilidad”14 y el 2 de marzo agregó que se trata de un “mecanismo de tranquilización ante la incertidumbre”15 y, en al menos cinco ocasiones más, siguió desestimando su uso.
Lo anterior pese a que en diversos países su uso ha permitido reducir la propagación del virus. A grado tal que la evidencia sobre la utilidad del uso masivo del cubrebocas en la disminución de contagios incluye la opinión calificada del Premio Nobel mexicano Mario Molina.16
4) Datos incompletos y su impacto en las proyecciones sobre contagios y muertes a causa de covid-19
Respecto de los modelos creados por expertos del Centro de Investigación en Matemáticas y del Instituto de Matemáticas de la Universidad Nacional Autónoma de México, Marcos Capistrán, Andrés Chisten y Antonio Capella, en su informe correspondiente al 18 de junio, afirmaron que “no funcionó el modelo para anticipar el fenómeno en su totalidad”,17 porque perdió “capacidad predictiva y no ajusta bien la dinámica de la epidemia después de los acmés”, por lo que fue sustituido por “un nuevo modelo llamado ama-2 con la finalidad de hacer pronósticos probabilísticos a mediano plazo (algunas semanas) de la presión hospitalaria de COVID-19”.18
En ese sentido, Raúl Rojas comentó que “aunque se utilizara el mejor modelo matemático posible, si éste es alimentado con datos erróneos o incompletos no va a proporcionar un reflejo fehaciente de la realidad”.19 Es necesario señalar que los datos provienen únicamente de la Secretaría de Salud —de los casos confirmados hospitalizados y las muertes por covid-19 confirmadas— respecto de los cuales, como han expuesto en estas páginas Jorge Andrés Castañeda y Sebastián Garrido,20 así como otros expertos como Mario Romero, Laurianne Despeghel y el propio Raúl Rojas,21 existe un subregistro significativo. Esta situación ha tenido un impacto en las proyecciones sobre contagios y muertes a causa de covid-19.
El 12 de abril, con 296 muertes, el subsecretario López-Gatell declaró que en abril y en mayo el país tendría la temporada más difícil de la epidemia.22 El 16 de abril, dijo que el pico máximo de la intensidad de transmisión sería entre el 8 y 10 de mayo de este año.23 El 20 de abril, declaró lo siguiente: “Vamos bien. Estamos logrando disminuir los contagios. Esto es lo que le hemos llamado aplanar la curva”.24 El 30 de abril señaló que para junio estaríamos ya casi de salida de la pandemia.25
El 12 de junio, con 16,448 muertes, señaló que no tenía mucho sentido hablar del pico de la epidemia —ni de su fecha probable—.26 El 23 del mismo mes, cuando el país alcanzó las 23,337 muertes por covid-19, el subsecretario indicó que el país estaba en “un periodo, tal como se predijo, de estabilización porque está disminuyendo la velocidad de presentación de los casos”.27
Al 21 de julio de 2020 México reportó 356,255 casos de contagio confirmados y 40,400 muertes a causa de covid-19, evidencia suficiente para concluir que las proyecciones dadas a conocer por el subsecretario López-Gatell han fallado, y que lejos de rectificar, ajustar o modificar la estrategia, ha insistido en seguir con la misma.28 Así lo manifestó el 11 de abril, al ser cuestionado sobre la posibilidad de cambiar la estrategia. López-Gatell fue tajante en su respuesta: “no necesitamos cambiar la estrategia […] esta estrategia la definimos en enero y es para toda la epidemia”,29 sin importar que “los casos y defunciones aumenten de manera alarmante”.30,31
5) El “modelo centinela”: una aproximación equivocada al problema
El 3 de mayo de 2020, López-Gatell afirmó lo siguiente:
la vigilancia Centinela es eficiente, porque acepta la realidad de que no se están documentando todos los casos leves y entonces se hace una adaptación para expandir el número con estimaciones que están basadas en la dinámica de la ocurrencia de la enfermedad en términos territoriales, la demanda de atención médica y las características de las personas, en particular, por ejemplo, su distribución de edad para reconocer cuál sería el porcentaje de personas que no están siendo representadas y que sí son representadas cuando se hacen las estimaciones correspondientes. Ese es, síntesis, lo que ocurre con la vigilancia Centinela.32
Sin embargo, diversos expertos han cuestionado el modelo de vigilancia Centinela, bajo el argumento de que si bien era cierta su funcionalidad frente a la influenza y otro tipo de enfermedades respiratorias, no era la respuesta adecuada contra el nuevo coronavirus.33, 34
Las consecuencias fatales de la negligencia oficial deben tener consecuencias
Debido a la trascendencia de sus decisiones, y su impacto en la vida de las personas, la actuación del subsecretario López-Gatell y de las demás autoridades en materia de salud, deben ser sometidas al escrutinio tanto técnico como administrativo, empleando como parámetro la evidencia y el marco constitucional y legal que rige a las personas servidoras públicas. Así lo amerita la magnitud de la crisis que enfrentamos y la obligación del Estado mexicano a tutelar el derecho a la salud y la vida de las personas que habitan nuestro país.
La denuncia contra López-Gatell cumple con los requerimientos jurídicos para incurrir en una falta al deber de desempeñar su cargo bajo los principios rectores de las personas servidoras públicas, derivado de la negligencia atribuible a este: él tenía la responsabilidad constitucional y legal de un deber de cuidado; faltó a ese deber de cuidado con sus decisiones, y estas causaron afectaciones directas a las personas de manera desproporcionada (llegando incluso a la pérdida de vidas humanas).
El funcionario podría acusar que enfrentamos un fenómeno inédito, o atribuirlo a “modificaciones en la conducta social”.35 Pero tendrá que explicar (como no ha hecho hasta ahora) por qué ha decidido no atender la evidencia sobre la forma en la que otros países frenaron la evolución de sus respectivas epidemias, utilizando medidas que él rechazó, tales como el uso masivo de cubrebocas, la realización de pruebas masivas para aislar a los contagiados, o los incentivos económicos para fortalecer el confinamiento -en concreto, la propuesta respecto el ingreso vital-.
A lo anterior debemos agregar el derecho a la información de las personas que habitan el país, constitucionalmente garantizado, y que debe satisfacerse de forma suficiente para propiciar la toma de decisiones y medidas adecuadas para procurar su salud y bienestar integral.
Si algo caracteriza a un Estado democrático de derecho es la libertad de información que, parafraseando a Amartya Sen, “puede influir enormemente en las medidas” que adopten las personas para prevenir, en este caso, el contagio del coronavirus SARS-CoV-2 causante de covid-19, así como las implicaciones que el debido cuidado pudiera tener en su bienestar.
Es decir —y nuevamente parafraseando a Sen— que el Estado debe actuar ante situaciones límite para prevenir las consecuencias de fenómenos de la magnitud de esta pandemia y garantizar las medidas indispensables para procurar la salud de las personas, tales como el confinamiento o la reducción de actividades económicas y/o laborales y el establecimiento de mínimos que procuren los derechos fundamentales, garantizando el derecho a la salud y al bienestar —sin tener que colocar a las personas frente a la disyuntiva de elegir entre uno y otro—.
Por ello, y ante la situación a la que se enfrentan las personas en México, plagada de contradicciones y a la deriva por la falta de medidas efectivas que les garanticen sus derechos básicos se vuelve necesario, por un lado, someter al escrutinio de las autoridades competentes de las actuaciones de los encargados del manejo de esta emergencia sanitaria —como ha ocurrido en países como Francia y Chile— y, por otro, cuestionar y exigir la rectificación de la estrategia implementada y mejorar la toma de decisiones por parte del gobierno federal para hacer frente a la crisis sanitaria, y de ese modo, salvar las vidas de miles de personas, prioridad de nuestro Estado.
El litigio contra la negligencia está en marcha.
Jorge Álvarez Máynez. Servidor público. Licenciado en relaciones internacionales; maestro en administración pública y políticas públicas; maestro en estudios internacionales; maestrante en derecho constitucional y derechos humanos. Twitter: @alvarezmaynez.
Juan Manuel Ramírez Velasco. Asesor parlamentario en el Senado de la República. Licenciado en derecho; maestrante en derecho constitucional y derechos humanos; especialista en justicia constitucional. Twitter: @jockravez.
1 La denuncia fue presentada de forma conjunta por el senador Clemente Castañeda y por Jorge Álvarez Máynez, firmante de este texto.
2 Vid., https://twitter.com/OnceNoticiasTV/status/1220101361762652161?s=20
3 Vid., https://twitter.com/irlandamaya/status/1220159735216984064?s=20
4 Vid., https://twitter.com/canalcatorcemx/status/1233383392827387904?s=20
5 “COVID-19: cronología de la actuación de la OMS”, Organización Mundial de la Salud. Consultado el 21 de julio de 2020.
6 Ibid.
7 “Versión estenográfica. Conferencia de prensa. Informe diario sobre coronavirus COVID-19 en México” de 25 de abril de 2020, Gobierno de México. Consultado el 21 de julio de 2020.
8 “Preguntas y respuestas sobre la enfermedad por coronavirus (COVID-19)”, Organización Mundial de la Salud. Consultado el 21 de julio de 2020.
9 Vid., https://twitter.com/HLGatell/status/1270905306516729856
10 “Alocución de apertura del Director General de la OMS en la rueda de prensa sobre la COVID-19 celebrada el 16 de marzo de 2020”, Organización Mundial de la Salud. Consultado el 21 de julio de 2020.
11 “México, bajo la lupa por manejo contra la pandemia de Covid-19”, Forbes México. Consultado el 21 de julio de 2020.
12 Ídem.
13 “Coronavirus en México, 27 de abril: noticias de hoy sobre el covid-19”, Milenio. Consultado el 21 de julio de 2020.
14 “Versión estenográfica. Conferencia de prensa. Informe diario sobre coronavirus COVID-19 en México” del 27 de abril de 2020, Gobierno de México. Consultado el 21 de julio de 2020.
15 “Versión estenográfica de la conferencia de prensa matutina | Lunes 2 de marzo de 2020”, Gobierno de México. Consultado el 21 de julio de 2020.
16 “Sustenta estudio de Mario Molina, Premio Nobel de Química, recomendación del uso de cubrebocas”, Gobierno de la Ciudad de México. Consultado el 21 de julio de 2020.
17 Flores, Javier, “¿Falló el modelo matemático?”, nexos. Consultado el 22 de julio de 2020.
18 Vid.,https://coronavirus.conacyt.mx/productos/ama/Reporte-ama-1_20200618.pdf.
19 Idem.
20 Castañeda, Jorge Andrés; Garrido, Sebastián, “¿Cómo entender los datos de defunciones por COVID-19 en México?”, nexos. Consultado el 22 de julio de 2020.
21 “Hay subregistro mortuorio por virus en México.- FT”, El Norte. Consultado el 22 de junio de 2020.
22 “Abril y mayo, la ‘temporada más difícil’ de la pandemia: López-Gatell”, La Jornada. Consultado el 22 de julio de 2020.
23 “Versión estenográfica de la conferencia de prensa matutina | Jueves 16 de abril de 2020”, Gobierno de México. Consultado el 22 de julio de 2020.
24 “Cerca de mil municipios volverán a la normalidad el 18 de mayo: López-Gatell”, Milenio. Consultado el 22 de julio de 2020.
25 “Versión estenográfica. Conferencia de prensa. Informe diario sobre coronavirus COVID-19 en México” de 30 de abril de 2020, Gobierno de México. Consultado el 22 de julio de 2020.
26 “Versión estenográfica. Conferencia de prensa. Informe diario sobre coronavirus COVID-19 en México” de 12 de junio de 2020, Gobierno de México. Consultado el 22 de julio de 2020.
27 “Versión estenográfica de la conferencia de prensa matutina | Martes 23 de junio de 2020”, Gobierno de México. Consultado el 22 de julio de 2020.
28 “Versión estenográfica. Conferencia de prensa del presidente Andrés Manuel López Obrador, del 21 de julio del 2020”, Gobierno de México. Consultado el 22 de julio de 2020.
29 Ximénez-Fyvie, Laurie Ann, “El Fiasco del Siglo: México apuesta a la estrategia equivocada ante la pandemia de COVID-19”, Laboratorio de Genética Molecular. Consultado el 7 de julio de 2020.
30 Idem.
31 Vid., “Versión estenográfica. Conferencia de prensa. Informe diario sobre coronavirus COVID-19 en México”, Gobierno de México. Consultado el 22 de julio de 2020.
32 “Versión estenográfica. Conferencia de prensa. Informe diario sobre coronavirus COVID-19 en México”, Gobierno de México. Consultado el 22 de julio de 2020.
33 “Coronavirus en México: qué es el modelo Centinela, el sistema de vigilancia que calcula que la epidemia de covid-19 es 8 veces mayor que lo reportado”, BBC. Consultado el 22 de julio de 2020.
34 Ximénez-Fyvie, “El Fiasco del Siglo”, Reforma. Consultado el 22 de julio de 2020.
35 Op. cit., Supra nota 17, Flores, Javier, “¿Falló el modelo matemático?”, nexos.
En Brasil ya se encuentra en curso la discusión sobre la responsabilidad por genocidio de parte de Bolsonaro derivada de su gestión de la pandemia
Desafortunadamente la secretaría de salud ha preferido adecuarse más a las políticas de austeridad del presidente que al bienestar de la población. En lugar de dejar la salud pública en manos de una persona que sólo confía en sus convicciones personales, la secretaría debió hacer consenso con la comunidad científica mexicana y respaldarla con la certificación de la OMS y la ONU.
Entendemos que hay poco conocimiento del virus, pero dejar la responsabilidad pero dejar las decisiones en manos de dos locos (uno que se siente mesías y el otro que se deja cautivar) es muy, pero muy preocupante…
Los autores no mencionan los casos de Suecia, Paises bajos, Italia, Yemen o España que presentan una relación caso-letalidad semejantes.
Esto es, los autores nos dicen que Suecia, Paises bajos entre otros desprecian una respuesta científica a la pandemia. Ya puestos bajo la farola se les ve lo absurdo, no ?.
Se acentúa en el artículo las declaraciones que subestiman el impacto del sars-cov-2, se indica la fecha de las declaraciones para incrementar el impacto al lector sobre la irresponsbilidad.
La primera generacion del sars-cov-2 surge en China, golpea al pais sin advertencia. Ésta y las características propias del virus son la razon de sus estragos en esta parte.
El nuevo virus se reconoce como peligroso y se lanza adevertencias mundiales, sin ser ni de lejos lo que hoy, pero ya augura daños.
Al llegar a Europa, ocurre una mutación (ojo politicos: aleatoria, natural, una triunfal entre tantas). Aunque Europa se preparaba para un virus como el surgido en china,
la mutació lo hace más contagioso y agresivo. Esto ocurrió a mediados-finales de Marzo. Las estimaciones anteriores son AHORA infra-valoraciones, las medidas deben cambiar.
Luis Mochán (físico calificado, no politico inexperto), publica análisis (ojo politicos: no lectura) de los datos generados. (híjole mano… es que éso de los números es bieeen complicado.. yo por
éso -estudié- politica, para opinar sin saber). En reciente entrevista deja en claro que los modelos empleados para predecir comportamiento de la pandemia son altamente sensibles a cambios en el
comportamiento social, por lo que con frecuencia deben ser ajustados. Publica, además, los errores de sus propios modelos (obviamente debidos a que Mochán es
in-disciplinado, subjetivo, des-honesto, parcial, in-eficas e ineficiente) en funcion del tiempo para ejemplicar dicha dificultad.
Se atribuyen las muertes a emular «la forma en la que otros países frenaron la evolución de sus respectivas epidemias». En paises como Italia y España se
pidio quedarse en casa y evitar salir. Evidentemente el mexicano hizo caso y siguió la recomendación. La única diferencia entre ellos y nosotros… nuestros politicos que no quieren cuidarnos.
En Suecia y Paises bajos tienen los mismitos problemas de obesidad que los mexicanos, los indices de letalidad se deben a la única diferencia entre ellos y
nosotros… nuestros politicos que no quieren cuidarnos. Ah, sii, tambien debemos pedir prestado, como lo ha hecho la UE, dada la semejante robustez ecónomica adquirida, exclusivamente
en el último año y medio, para aquello del ingreso vital. Ya lincharemos después por incrementar la deuda externa.
Sin duda, «López-Gatell y de las demás autoridades en materia de salud, deben ser sometidas al escrutinio tanto técnico como administrativo».
Ojalá y la a SFP haga bien su trabajo y las otras instancias que estén involucradas, ya que el Sr. López Gatell efectivamente no a cumplido con sus funciones ser eficientemente, sino hay realizado estás como el presidente desea. Y deberían aplicar tbn la Ley a AMLO, puesto que es otro servidor público, que no realiza tampoco sus funciones conforme a las leyes y normas establecidas, sino conforme a sus ocurrencias, violentando las normas juridicas.
Así es , es lamentable la situación que se está viviendo en nuestro país ,esto derivado a la negligencia de los encargados de la secretaria de salud,ya que no han echo obligatorio el uso de cubrebocas y la sana distancia no se ejerce como debería de ser.esperemos que con esta denuncia se tomen las medidas necesarias para que pronto salgamos adelante.
Criticar es analizar a la luz de la inteligencia y se requiere tener conocimientos de calidad para que la crítica sea correcta.
Es de resaltar el oficio de los autores, y no dudo de que tengan vasta cultura incluso de salud pública, virología y estadística, sin embargo, las fuentes de información consultadas son en su mayoría de fuentes no académicas, anecdóticas o sin sustento científico, ¿porqué los autores no consultaron la revista número 1 del mundo de la medicina el NEJM o Lancet o JAMA, el CDC o el JH?
El SarsCov2 es un virus NUEVO, por lo tanto se desconoce todo acerca de el, y con el desarrollo de la pandemia se han obtenido evidencias científicas robustas o lábiles, lo que se suponía en enero-febrero puede no ser válido o seguir vigente en julio. Algo que no ha cambiado es quién y cuándo hay que usar cubreboca y de que tipo. La sana distancia, la alimentación, el quedarse en casa, los riesgos de las comorbilidades y su atención, el correcto lavado de manos, etc. es responsabilidad de todos los que aún respiramos en este planeta. En la década de los sesenta del siglo pasado Leavell y Clark, precisaron la importancia de que los seres humanos adquirieran las conductas necesarias para el autocuidado de la salud, a manera de despedida, si el cubreboca es nuestro salvavida que se legisle como asunto de obvia resolución de manera inmediata y que los niños salgan a la calle a vigilar el cumplimiento de este mandato y a quien no lo cumpliere se le aplique la ley J. No se porqué me dolió el «alma» cuando leí este artículo, será porque recordé la ley Camus.
Bien por Gerardo Rivera.
Ahora resulta que el responsable de todo lo qué pasa es una sola persona,de la pandemia,de la desinformación,de los picos y curvas ,de las muertes,de la vulnerabilidades,de todo lo qué pasa en los 32 estados de la republica mexicana,de los problemas sanitarios,de la sanitizacion inadecuada,y que no cumple con su cometido, bueno si así están las cosas, que podemos hacer.