The way to make a film is to begin with an earthquake and work up to a climax.

Cecil B. de Mille

 

Del “mejor de los mundos posibles” a la deconstrucción de Lisboa

El sismo registrado Ometepec, Guerrero, y Pinotepa Nacional, Oaxaca, el 20 de marzo, con sus innumerables réplicas, nos impulsan a investigar acerca de la incidencia de la actividad telúrica en el ámbito judicial. Este párrafo se escribe en el transcurso de una réplica de magnitud 5.2.

Tan exuberante como sus películas es la aseveración de Cecil B. de Mille, sobre los terremotos, citada como epígrafe. Su concepción es muy próxima a la Falla de San Andrés, pero muy lejana de la memoria de las victimas en Lisboa, San Francisco, Agadir, Puerto Príncipe, Lima, México, Fukushima y tantas otras.

El 1º de noviembre de 1755 un terremoto de magnitud 9 y con una duración cercana a los ¡¡6 minutos!! destruyó Lisboa y mató a un tercio de la población de la capital portuguesa. El terremoto de Lisboa también incidió profundamente en los filósofos de la Ilustración y, en 1756, Voltaire escribió su Poema sobre el Desastre de Lisboa, que, junto con Cándido, se erige como la elocuente réplica a Leibniz quien sostenía: “El mundo tal como está, es el mejor de los mundos posibles”.

O malheureux mortels! ô terre déplorable!

O de tous les mortels assemblage effroyable!

D’inutiles douleurs éternel entretien!

Philosophes trompés qui criez: «Tout est bien»

Accourez, contemplez ces ruines affreuses[1].

Dos siglos más tarde, en 1960, la poesía se nutre nuevamente por una tragedia sísmica. Artur Lundkvist sobrevivió al terremoto que destruyó a la ciudad de Agadir en 1960, y tan pronto como regresó a su natal Suecia, escribió un largo testimonio poético: “…Agadir, hundido ya en el pasado, espejismo eterno ante nosotros, Agadir, preparación, advertencia de lo que quizá nos espera…”:

Tras los terremotos que azotaron a la capital de la República mexicana en septiembre de 1985, y que también provocaron daños a la infraestructura judicial, los tribunales, al resolver diversos amparos, emitieron sendas tesis en materia de expropiación, prescripción y de reposición de expedientes, como puede apreciarse en los siguientes rubros:

  • PRESCRIPCION, LOS TERREMOTOS DE SEPTIEMBRE DE MIL NOVECIENTOS OCHENTA Y CINCO SUSPENDEN EL TERMINO DE LA.
  • INCIDENTE  DE REPOSICION DE AUTOS EN EL AMPARO DIRECTO. PARA SU DISTRIBUCION ACTUALMENTE  NO ES APLICABLE EL ACUERDO DEL PLENO DE LA SUPREMA CORTE DE JUSTICIA DE LA  NACION DE VEINTISEIS DE NOVIEMBRE DE MIL NOVECIENTOS OCHENTA Y CINCO.
  • DECRETO EXPROPIATORIO. NO COMPRENDE A BIENES INMUEBLES QUE NO FUERON AFECTADOS POR LOS SISMOS OCURRIDOSEN EL MES DE SEPTIEMBRE DE 1985.

El terremoto de enero de 2010 en Haití costó la vida de más de 315 mil personas y provocó daños y derrumbes en el 80 por ciento de la infraestructura haitiana. Entre los edificios derrumbados se encontraba la Corte de Casación que, a la fecha, despacha sus asuntos en la Escuela de la Magistratura. Por su parte, ABA Journal da cuenta de abogados que perecieron en el terremoto de Haití.

¿Derecho de réplica a las 2:37 A.M.?

Después de la mitad de la noche, cuando los sueños son verdad[2], y transitando entre océanos de réplicas, nos preguntamos ¿por qué tiembla?; ¿dónde tendrían que vivir quienes propagan rumores sobre sismos inminentes, con horario incluido?, ¿a dónde tendría que irse el diputado Shlomo Benizri, que culpó a los homosexuales por la ola de terremotos en Israel, porque, según él, “no hay que «menear» los genitales donde no se debe?

Pero ¿por qué tiene que temblar? Hay suficiente literatura especializada que da respuestas satisfactorias a las causas de los terremotos. Seguramente no la leyó el Senador Ernie Chambers, cuando demandó a Dios ante una corte de Nebraska, por “provocar directamente, o a través de terceros, atroces terremotos”. Seguramente, tampoco la leyeron los Justices de la Suprema Corte de Estados Unidos que, al resolver Gleeson v. Virginia Midland, en 1891 dijeron: “earthquakes… have been held to be “acts of God”.

¿Predecir los temblores? Nones, salvo que alguien le encuentre la cuadratura práctica a la Ley de Benford, con pase automático a la Academia Sueca. Al respecto, el Servicio Sismológico Nacional enfatiza que dichas afirmaciones carecen de sustento científico. Eso tal vez debieron saberlo los científicos italianos que fueron acusados de homicidio involuntario en 2009 por no haber previsto el terremoto de L´Aquila que provocó la muerte de 300 personas. Entre los acusados estaba Enzo Boschi, que había sido Presidente del Instituto Italiano de Geofísica.

Enjuiciado al compás de Richter y Mercalli

Última réplica que se manifiesta en el epicentro de nuestras reflexiones: ¿qué hacer con los contratistas que utilizan materiales de construcción sin considerar las ineludibles variables sísmicas?

En Turquía, un contratista fue sentenciado a 25 años de prisión por ceñirse a pautas de construcción negligentes que causaron la muerte de 195 personas cuando se colapsó un edificio durante el terremoto de 1999. Los materiales empleados inapropiadamente para la construcción del edificio (hormigón y arena de mar) propiciaron la destrucción del inmueble. La parte acusadora aseguró que no se trataba de una venganza sino de dar un paso adelante para el fortalecimiento del Estado de derecho en Turquía y para construir viviendas más seguras en ese país sísmico. Veli Gocer tendrá ahora el tiempo suficiente para leer, en su celda turca, el artículo 164 del Reglamento de Construcciones para el Distrito Federal, que dice: “en las Normas se establecen las bases y requisitos generales mínimos de diseño para que las estructuras tengan seguridad adecuada ante los efectos de los sismos”.

Si bien no puede predecirse un sismo, los sistemas de “alerta temprana” son avances en la dirección correcta. Las más pequeñas unidades de tiempo son vitales en la preparación rumbo al impacto telúrico. Y tras el estupor y el silencio, es como si el imaginario colectivo se reiniciase con la oportunidad de hacer florecer lo mejor sí mismo.

 

Alejandro Anaya Huertas. Licenciado en Derecho (UNAM); maestro y candidato a doctor en Administración Pública (INAP).


[1] ¡Oh infelices mortales! ¡Oh tierra deplorable! ¡Oh espantoso conjunto de todos los mortales! ¡De inútiles dolores la eterna conversación! ¡Filósofos engañados que gritan: «Todo está bien», Vengan y contemplen estas ruinas espantosas! (Voltaire, Poème sur le désastre de Lisbonne, fragmento).

[2] Post mediam noctem, cum somnia vera. (Horacio, Sátiras, I, 10. 33).