Las 7 preguntas legales para entender los litigios en la elección de EE. UU.

Contra todo pronóstico, los estadounidenses no estaban listos para la incertidumbre de la noche electoral del martes, y mucho menos para los cambios en el conteo de votos que vimos el miércoles. Digo contra todo pronóstico, porque casi todos los expertos anticipaban el escenario que vimos: no habría decisión el martes, Trump tomaría una ventaja temprana, y Biden la reduciría y probablemente eliminaría más tarde, una vez que empezaran a contarse los votos por correo. Esto se repitió constantemente en distintos medios por meses y, no obstante, el martes en la noche hubo pánico del lado de Biden y vanagloria del de Trump.

Sin embargo, para hoy jueves en la mañana, todo parece que Biden será el ganador. Aunque los estados cruciales de Arizona, Nevada, Georgia, North Carolina y Pensilvania aún no han terminado de contar todos los votos, cada vez es más difícil imaginar un escenario en el que Biden no obtenga la mayoría requerida del colegio electoral para convertirse en el siguiente presidente de los Estados Unidos. No obstante, en respuesta, Trump y su equipo legal están planteando demandas para detener o invalidar el conteo de votos en algunos de estos estados.

No sorprende que Trump, un hombre que a lo largo de su vida ha estado involucrado en más de 4000 litigios, en al menos 3500 de ellos como demandante, espere que los tribunales lo salven de lo que él percibe como una humillación. Pero, más allá de sus rabietas en Twitter, lo cierto es que las demandas presentadas por su equipo legal seguramente no tendrán éxito. Aquí respondo 7 preguntas clave para entender estos ataques legales y, a su vez, porque considero que al final ninguna corte cambiará el resultado de la elección.

Ilustración: Patricio Betteo

1) ¿En general, de qué tratan las demandas y por qué importan?

En mi columna anterior expliqué que las demandas giran en torno a si van a contarse o no todos los votos. Los republicanos están buscando excusas para que no, mientras que los demócratas esperan que sí.

Recordemos que la elección presidencial en Estados Unidos no es a través del voto popular sino del voto del colegio electoral. Cada estado tiene cierto número de electores colegiales y en casi todos los estados (Maine y Nebraska son la excepción), quien gana la mayoría del voto popular en ese estado se queda con sus miembros (votos) del colegio electoral.

Las demandas, entonces, son para cambiar el número de votos contados en un estado y así incidir en el colegio electoral. En una elección como ésta que se decidirá por márgenes muy pequeños, eliminar 10 000 votos porque llegaron después del día de la elección, por ejemplo, podría cambiar el ganador de tal entidad federativa y, por ende, la balanza en el colegio electoral (aquí una una explicación más a detalle).

2) ¿Cuántas demandas hay y en qué instancia están?

Ayer miércoles, el equipo de Trump presentó cinco demandas que se suman a las 21 demandas electorales que ya existían. De estas cinco, tres fueron sumándose a litigios iniciados por los republicanos. Es por esto que las demandas están en instancias muy distintas. Algunas ya están en la Corte Suprema, otras en distintas Cortes de Apelación y, las más recientes, en cortes de primera instancia.

3) ¿Todas estas demandas pueden cambiar la elección?

No. Algunas corresponden a entidades federativas que ya no importan para el colegio electoral porque Trump ya ganó tales estados en cuestión, como en Texas, Maine, o Alabama. Otras demandas, por su parte, se han presentado en estados que Biden ya ganó por una diferencia suficientemente amplia para que aun si el equipo legal de Trump ganara estos casos, esto no afectaría el actual resultado, este el caso de Minnesota. También hay casos en los que Biden ya perdió la primera o segunda instancia pero su eventual apelación depende de si a pesar de tales derrotas judiciales gana el estado, como en Arizona. Y, por último, algunas demandas ya tuvieron una resolución final que no afecta lo que pase de ahora en adelante.

4) ¿Cuáles demandas pueden tener un impacto electoral y por qué?

Para que los litigios cambien la elección tienen que cambiar el mapa del colegio electoral. Es decir, si Biden gana la mayoría de los estados que aún están en disputa, revertir el resultado de solo un estado difícilmente tal decisión alteraría el resultado final. En este sentido, los litigios más importantes se están dando en Pensilvania, Georgia, y Michigan (puede que en los siguientes días Trump planteé más demandas, pero por ahora estos son los más relevantes).

En Pensilvania hay dos casos. En el primero, la campaña de Trump alega que el gobierno del estado (que es demócrata) violó el código electoral al no permitir que los observadores electorales republicanos puedan supervisar adecuadamente el conteo de votos, y al darle tres días más a la gente para arreglar sus votos en ausencia en caso de que no hayan sido contados (vale recordar que en este estado a los votantes se les avisa si hubo una irregularidad en su voto para que puedan arreglarla). En la otra demanda, la más importante, Trump está tratando de sumarse a una demanda de los republicanos que ya está en la Corte Suprema federal y que busca impedir que se cuenten los votos en ausencia que lleguen después de la elección. La Corte Suprema de Pensilvania validó el conteo de estos votos “tardíos”; por su parte, la Corte Suprema estadounidense decidió no revisar esta decisión hasta después de la elección.

Estos casos, en particular el que ya está en la Corte Suprema federal, sí pueden afectar la elección en caso de que la votación en Pensilvania esté tan cerrada que tales votos tardíos sean decisivos. Las autoridades electorales los están contando por separado, así que sabremos de cuántos votos estamos hablando una vez que se acabe el conteo total en esta entidad federativa y, por ende, si en efecto este litigio podría afectar la elección.

En Georgia, Trump alega que hay votos que llegaron después de la hora límite (7:00 p. m. del martes 3 de noviembre) que sí se contaron. La prueba de la demanda consiste en la anécdota de un observador republicano de un condado. Al igual que en Pensilvania, esta demanda será relevante si dicho condado representa un margen lo suficientemente grande para darle la vuelta a la elección en este estado.

Por último, en Michigan, Trump está alegando que no ha habido transparencia respecto cómo se han contado los votos. Pero dado que el margen en Michigan es de más de 2 puntos porcentuales en favor de Biden, es poco probable que este caso afecte la elección.

5) ¿Puede ganar Trump estos casos?

Por supuesto, todo puede pasar. Sin embargo, los casos en Georgia y Michigan, al menos, sí parecen ser propios de la desesperación. Buscan deslegitimar la elección con fines políticos o mediáticos, más que una victoria legal. De hecho, al terminar de redactar este texto, hay reportes que las cortes en estos estados ya desestimaron estas demandas.

El caso de Pensilvania que ya está en la Corte Suprema federal es más interesante, especialmente con la actual integración mayoritariamente conservadora. Viendo el caso desde fuera, me parece que es difícil que esta Corte revierta la decisión de la Corte Suprema local, quien usualmente tiene mayor jerarquía para decidir cuestiones de interpretación de las leyes locales. No obstante, hay que estar al pendiente porque ya quedó claro que al menos los justices Samuel Alito, Neil Gorsuch y Clarence Thomas estarían dispuestos a revertir decisiones de cortes locales para reprimir el voto.

6) ¿La elección será decidida por la Corte Suprema estadounidense?

Esto depende de todo lo anterior y, en particular, de si la elección depende únicamente de Pensilvania.

La última vez que la Corte Suprema federal decidió una elección, en Bush vs. Gore, fue porque justo la elección de Florida cambiaba el mapa del colegio electoral. Hoy, por los resultados de este proceso electoral, es poco probable que el resultado dependa de un sólo estado.

En Bush vs. Gore la Corte Suprema explicó que era un caso muy particular que no debía generar precedente. En una sección muy citada, la Corte anunció “nuestra consideración es limitada a las circunstancias actuales, porque el problema [constitucional articulado] en el proceso electoral generalmente presenta muchas complejidades.” El caso se consideraba tan muerto, al menos para la Corte Suprema, que ésta en 20 años sólo lo mencionó una vez. Sin embargo, en los casos derivados de esta elección que ya han llegado a la Corte Suprema, los justices Kavanaugh, Alito y Gorsuch han tratado de revivirlo. Además, en estas dos décadas sí ha sido citado más de 500 veces a nivel local y federal generando un cuerpo jurisprudencial importante que puede incidir en un eventual análisis de la Corte Suprema.

7) ¿Van a volver a contar los votos?

El recuento de votos es distinto a las demandas. En 2016, la candidata Jill Stein solicitó que volvieran a contarse los votos en Wisconsin y lo logró. Sin embargo, no cambió el resultado.

Es probable que Trump solicite un recuento en los estados cerrados como Georgia o Nevada si los pierde, pero si la diferencia es de más de 10 000 votos es muy poco probable que un recuento cambie el resultado. Usualmente, los recuentos cambian decenas de votos, no cientos ni mucho menos miles.

Espero que esto haya servido para aclarar las dudas en este ambiente de incertidumbre. Por la configuración del mapa electoral, me parece que estos litigios servirán como estrategia mediática y no mucho más. Sin embargo, si se cierra el conteo de votos en particular en Pensilvania, sí hay que estar al pendiente del rol que asuma la Corte Suprema. Estaré escribiendo aquí para actualizar el escenario jurídico conforme avancen las batallas electorales.

Pedro Gerson. Director de la clínica de migración en la facultad de derecho de Louisiana State University. Twitter: @elpgerson

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Publicado en: Día a Día, Internacional

Un comentario en “Las 7 preguntas legales para entender los litigios en la elección de EE. UU.

  1. Muy útil e ilustrativo el artículo. Espero que, como lo deja sentir el autor, no prosperen las amenazas del sr. Trump y pronto se vaya a disfrutar de todo su dinero en donde no lo tenga uno que ver.

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